02 octubre 2015

Rocky Sharpe & The Replays: Let´s go


Tercera salida de Rocky Sharpe and The Replays. Ya no contaban con el factor sorpresa, pero lo cierto es que el repertorio difiere muy poco del que los aupó a la fama. Tal vez los singles no tenían la pegada de Rama Lama Ding Dong o Never: creo que se trató de Get a job (una pieza un tanto oscura, ciertamente) y Come on let´s go, tercera canción del malogrado Ritchie Valens, el de la Bamba y Donna, que poco antes habían grabado Matchbox. En todo caso, por lo que he podido observar, muchos de los temas aquí recogidos son de los que más han pasado a las compilaciones.

Siguen siendo temas de doo-wop pero en este caso hay muchos que proceden de territorios aledaños: ahí está el Never be anyone else but you que popularizó Ricky Nelson; una de Fats Domino, Whole lotta loving; algún que otro número swing como Love love love o Alright ok you win; y lo que para mí es la estrella del disco, que además lo cierra: un Too much monkey business que no reconocería Chuck Berry pero con unos arreglos de guitarra espectaculares. A tono con todo ello el grupo lucía en la portada unos atuendos más rocker, en lugar de las corbatas de Rama Lama y las chupas horterillas de Rock it to Mars. Un buen trabajo.

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30 septiembre 2015

Vidas sombrías



En realidad lo que me he leído es la colección de cuentos de Alianza Editorial, dentro de la cual se incluyen los que Baroja publicó bajo el título de Vidas sombrías. Pero no hay indicación de cuáles son esos en concreto. Creo que de todos ellos voy a recordar sobre todo La dama de Urtubi, ese relato gótico sobre la noche de Walpurgis, al mismo tiempo tan realista y arraigado en la tierra del escritor: consigue darnos una imagen muy pegada a la tierra del fenómeno de la brujería, como explosión vital de instintos que se reprimen durante la vida normal en sociedad.

Por lo demás, los tonos son variados: costumbristas, líricos, fantásticos, simbólicos, a veces combinados. La compasión hacia los descartados, como diría el papa Francisco, se hace notar también aquí y allá, como en sus novelas: Hogar triste es el ejemplo más típico, y toma caracteres de profecía revolucionaria, algo tosca, en Nihil. Tenemos también alguno de esos personajes individualistas, anárquicos, al estilo del Tellagorri de Zalacaín, tan del gusto de Baroja; y otros pintorescos, como Lecochandegui o Elizabide el vagabundo, semejantes a tantos que pululan por aquella novela. Por cierto que la lengua vasca suena siempre en Baroja a un vitalismo felizmente lejano de las chabacanerías políticas a que la han condenado en las últimas décadas; y no es uno de los menores encantos de las narraciones barojianas.

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19 septiembre 2015

La Santa Madre tendría que tipificar


un nuevo pecado: el que comete aquel que, cuando otro está utilizando un ordenador que comparten varios en la casa, se pone a pasear de acá para allá, perdiendo ostensiblemente su tiempo, pero sugiriendo nada veladamente que está esperando con impaciencia que te largues de allá. Pecado contra la caridad, por estresar al prójimo, y de hipocresía porque si le echas en cara su actitud negará descaradamente que tenga prisa por reemplazarte.

...

Lo del Toro de la Vega, como tantas otras cosas en el proverbial siglo XXI, ha alcanzado este año proporciones de manicomio. Nunca pensé que vería a tanta gente preocupada por un bicho con cuernos. Sobre todo porque muchos de esos plañideros no tendrían inconveniente en fumigar a una polilla (con lo lenta y angustiosa que es la muerte por insecticida) o aplastar una araña que se colara en su casa. Que se mueran los feos, que decía el otro.

...

Leo que Serrat se une a la izquierda radical catalana para reivindicar a Salvador Allende. Y recuerdo aquello de que quien no es revolucionario a los veinte no tiene corazón y quien no es conservador a los cuarenta no tiene cabeza. ¿Cuántos años hace que Serrat publicó aquel disco titulado Fa vint anys que tinc vint anys?... A ciertas edades se puede desbarrar por cualquier lado.


11 septiembre 2015

Tiempos y costumbres




Hugh McLeod analiza el decrecer de la práctica religiosa en el anglicanismo tras los años de la posguerra y lo relaciona con "los temas típicos del Cristianismo de los años 60", entre los cuales se hallan

... una visión crítica de la Iglesia (y de las instituciones en general); la insistencia en que la mejor práctica del Cristianismo se encontraba muchas veces fuera de la Iglesia; el rechazo del código moral legalista a favor de una ética de situación; la afirmación de que el verdadero lugar de los cristianos está entre los marginados, y la consecuente suspicacia ante cualquier clase de respetabilidad o de estatus reconocido; y el rechazo del dogma.

El párrafo es de su obra The religious crisis of the 1960s, y citado por Mary Eberstadt en Cómo el mundo occidental perdió realmente a Dios; la cual continúa:

En términos prácticos, estos cambios fueron calando, dando forma a nuevos énfasis, parecidos a los que emergían en los Estados Unidos; entre ellos, el estudiado abandono de imágenes tradicionales como la de Cristo Rey, la preferencia por la obra social por encima del ministerio tradicional, el uso de guitarras y otras músicas innovadoras en lugar de la tradicional, la aparición de libros de súper ventas que interpretan la ortodoxia religiosa y que argumentan que los marginados están más cerca de Dios que los creyentes tradicionales, y otros indicios de la ascendencia de un espíritu progresista en el Cristianismo protestante.

En el Cristianismo protestante también, nos vemos llevados a añadir. Todo esto nos suena, desde luego, aunque en el caso de la Iglesia católica tal tendencia fue contrarrestada a tiempo por unos papas excepcionales.

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09 septiembre 2015

Dolly Parton, Linda Ronstadt y Emmylou Harris: "Trio"


A la altura de 1987 era difícil disputar a estas tres mujeres el trono de la música country. Aunque yo hubiera dicho que el dilema estaba entre Dolly y Emmylou, ya que Linda pertenecía tanto a este mundo como al del rock. En todo caso, era cuestión de tiempo que las reunieran para un trabajo conjunto, que supongo que engrosó bien los fondos de la Warner.

El disco es un primor, desde luego. Nada que ver con chapuzas como la del "cuarteto del millón de dólares" o la de los Highway Men. Para eso se queda uno en casa, si no fuera porque el famoso marketing suple. Aquí no se trata de que no sabes con qué canciones quedarte, sino que no hay por qué quedarse con unas y no con otras. Todas son excelentes de por sí, pero es que además el trío hace un trabajo de impresión. Curiosamente diría que la voz de Emmylou queda siempre muy en tercer plano, mientras que cuando una tiene que hacer de solista normalmente es la de Linda, por ejemplo en Hobo´s meditation, una pieza de Jimme Rodgers a la que llevan a alturas que su autor nunca soñó. Y es lo que hace que Telling me lies llegue a dar un poco en el rostro, porque la Ronstadt a veces chilla demasiado. Esta yo se la habría dado a Emmylou, pero en fin.

Aquí el álbum casi completo y aquí detalles.

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06 septiembre 2015

Pan, educación, libertad


La primera novela que leo de Petros Márkaris es casi más interesante por lo que nos cuenta de la Grecia actual que por el caso policial en sí. Este tiene su gracia, pero es inseparable de las reflexiones sobre la historia política griega. Por otra parte, el estilo de Márkaris es tirando a mediocre, con mucho "se echó a reír" y cosas así, que me recuerdan los libros de los Hollister.

Desde luego, la historia griega reciente se parece mucho a la de España, a juzgar por lo que se deduce de aquí. La trama se sitúa en un futuro próximo en que el país ha vuelto al dracma, así como Italia y España han vuelto a sus monedas nacionales, abandonando el euro. Hay conflictos sociales a causa de los inmigrantes y diferencias generacionales muy acusadas, pues los mayores están de acuerdo en seguir en la órbita europea mientras que los jóvenes apuestan por desmarcarse de ella. Y hay tres muertes que se producen con una diferencia de días pero unidas por las circunstancias. Las víctimas pertenecen a la generación que hizo la transición desde el régimen de los coroneles y que se instaló luego en un cómodo clientelismo donde los certificados de convicciones progresistas sustituyeron a los de buena conducta, como dice sarcásticamente un personaje. Los asesinatos, cada uno rubricado por una de las palabras del título, se inscriben en el ambiente de rechazo que esa "generación de la Politécnica" ha acabado produciendo entre las siguientes.

Lo cual me hace pensar en los buenos motivos que tiene la izquierda española para no dejar de agitar el espantajo de Franco. Afortunadamente para ellos, las jóvenes generaciones españolas entran con facilidad a ese trapo y no tienen ni idea de quienes fueron Felipe González, Roldán, Juan Guerra o Mariano Rubio.

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04 septiembre 2015

Los tres mártires



Los cuentos de Flannery O´Connor siempre me dejan perplejo,  y en concreto el más famoso, quizá, de todos ellos, Un hombre bueno es difícil de encontrar. La exégesis que asegura que la abuela, a punto de ser asesinada, está suplicando a su asesino por sí mismo, y no por ella, me resulta forzada. Tan inverosímil como la anécdota que cuenta Fabrice Hadjadj y que me recordó inevitablemente al crudelísimo cuento de la de Georgia:


Torturados los tres (mártires), el primero de ellos dio un grito, el segundo permaneció impasible y el tercero berreó hasta dejar sordos a los demás. El mismo día por la tarde, el verdugo torturador los visita en la celda. Le dice al primero: "Has gritado; ¿es que no te ha ayudado tu Dios? --Me ha ayudado" --respondió-- "para que sea un hombre de verdad. Si no me hubiera dolido, yo no hubiera gritado que me estabas haciendo daño, habría negado la ley de la sensibilidad que me dio mi creador y tú habrías podido creer que tus golpes no eran tan dolorosos. ¿Dónde habría estado el límite? ¿Con qué inconsciente brutalidad no habrías golpeado a los que viniesen tras de mí?"

El torturador se quedó un poco turbado. Se acercó al segundo: "Tú has permanecido impasible, todo lo contrario que tu compañero. ¿Qué tienes que decir?

--No soy yo quien permaneció impasible", respondió el segundo, "Cristo me concedió esa gracia. Te juro que yo soy un quejica. Anteayer estuve llorando porque tenía hemorroides. Era yo el que sufría. Hoy, Cristo vino a sufrir en mí. Nada es imposible para Dios".

El torturador estaba cada vez más molesto. Por él, los habría llevado de nuevo al potro, pero sabía que ya habían recibido una buena dosis: había que dejarlos que repusieran fuerzas, que volvieran a generar una superficie sensible para darles con fuerza unas vueltas de torno. Pensó, pues, reconfortarse con el tercero:

"Tú, pobrecito, no has salido tan bien parado como tus compadres. ¡Te has desgañitado como un cerdo al que sacrifican! ¡Todavía me silban los oídos! De vez en cuando gemías como una mujerzuela: "¡Ten piedad!" Y después me llamabas hermano para que yo aflojara el brazo: "¡Hermano mío, ten piedad! ¡Te lo ruego, ten piedad!""

Y el verdugo estallaba en una risa forzada.

"Hermano mío", respondió el tercero, "porque verdaderamente eres mi hermano: si he gritado, ha sido menos por mi carne que desgarrabas que por tu alma que yo te veía destruir. Yo lanzaba los gritos de tu propia conciencia. Me hacía eco de tu propio corazón: un cerdo al que sacrifican, como tú mismo dices, pero al que no quieres oír. Vuelvo a rogarte ahora por ese Dios al que desconoces, ¡ten piedad de ti!"

(En Tenga usted éxito en su muerte)


Hay que haber llegado a un grado más que eminente de santidad para eso, no cabe duda. Pero, bien pensado, el que da la gracia para no quejarse puede conceder la de tener los mismos sentimientos que Él tenía en la cruz.

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26 agosto 2015

Crazy Cavan´n´The Rhythm Rockers: "Our own way of rockin´"


¿El rock incita a la violencia? Pues a lo mejor sí, y estos chicos no se molestaban en disimularlo, con ese puño envuelto en la cadena de bicicleta. Así golpeaba un personaje de James Hadley Chase, creo recordar.

Estos chicos son una de las bandas más representativas del revival rockabilly en Gran Bretaña, en la segunda mitad de los 70, y allí ese revival fue unido, no sé por qué, a la tribu urbana denominada Teddy Boys, por sus patillas y sus levitas que evocaban la época eduardiana (Teddy = Eduardito, por si eso). Un nombre que llegó a hacerse equivalente a gamberro, y a ustedes les dejo los chistes sobre la SGAE. Ellos mismos solían lucir apariencia de teddy y la alusión a los teddy y a la violencia callejera es frecuente en sus temas (aquí Teddy jive, por ejemplo).

Pero me gustaban y me gustan. De ellos solo tengo este álbum (casete) de estudio (el otro es live). Muy reconocible la voz mediocre pero efectiva de Cavan, que está realmente chiflado, y los solos de guitarra de Lyndon Needs. Y aunque casi nunca cambian de ritmo, no caen en la monotonía, tal vez porque tienen la costumbre de rocanrolizar (con perdón) canciones country, como Tennessee border, o del folklore americano más añejo, como Ol´ Black Joe. También interpretan con frecuencia a Fats Domino (Saturday nite), pero sus propios temas son también muy interesantes. Aquí figura uno de los más conocidos, My little sister´s gotta motorbike.

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24 agosto 2015

El expediente 113


El expediente 113 es un folletín con todas las de la ley, en su variante polícíaca, que ha quedado como uno de los clásicos del género detectivesco. Hablo de lo que me ha permitido leer la editorial Bruguera, claro, que, como ya dije aquí, nos ha podado por nuestro bien toda la hojarasca que, "siguiendo la moda de su tiempo", había introducido Émile Gaboriau. Y dijeron que era costumbre en las ediciones modernas. Luego fui a la de Anaya y vi que no había tal, pues esta estaba completa.

En fin, la trama en este caso quebranta una de las normas que estableció S. S. Van Dine para el relato policíaco, y una de las que más se suele observar: que el crimen a investigar no debe ser inferior al asesinato. Aquí se trata de un robo, pero un robo que supone cárcel y descrédito para un joven y fiel empleado al que se acusa del delito. La estructura es clásica, con su descripción minuciosa del lugar de los hechos y de su posible cronología, seguida de las andanzas del detective. El cual no es de los de pura deducción, a lo Poirot o Philo Vance, sino además de acción, como corresponde a un buen folletín. Se trata del sin par Lecoq, que es asimismo un maestro del disfraz, cosa muy folletinesca también.

Y hay trama amorosa, en la que hallamos tanto a la doncella atribulada como a la muchacha de vida alegre que acaba siendo muy desgraciada. Y un pasado escabroso con hijo ilegítimo de por medio que se revela  como la clave de todo el asunto. ¿Y suplantaciones de personalidad? ¡También! Diría que no falta de nada si no fuera porque no sé lo que me han quitado.

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23 agosto 2015

Matalascañas, Matapozuelos, Matarredonda,


Las Matas, Matallana, Mataporquera, Matarromera, Matagorda, Matalebreras, Matamoros, Matajudíos.

Mata: "Porción de terreno poblado de árboles de una misma especie" (DRAE)

Claro, ¿no? Matapozuelos, "mata de los pozuelos"; Matajudíos, "mata de  los judíos". Bien, pues ha llegado a tal punto el consumo de papel de fumar en este bendito país que un pueblo de Burgos llamado Castrillo Matajudíos ha decidido cambiar su nombre por Castrillo Mota de Judíos, sin duda por pensar que mata era del verbo matar y lo de matajudíos una muestra de la secular intolerancia etc. etc.

Mota... Oh, sí, Mota, don José: "La tontería no descansa, a ver si me comprendes". Hombre: como que hemos de ver a los de Las Matas cambiar su nombre para no incitar a la violencia de género...


21 agosto 2015

Avant-garde




Un hombre que consigue que el nombre de Ava Gardner suene a cuchufleta se merece un monumento. En mi casa, al menos, no se menciona a la bella sin que alguien añada: “avant garrrde”, recordando el gag de Daniel Rabinovich. “Por eso y muchas cosas más”, que decía el otro, por Terpsícore, por la achicoria, por el mapa de Italia, por el bolero de Ester, Manuel Darío o el cuñado de la estrella, debo recordarle aquí, sin intentar glosar su humor, que sería estropearlo, como lo es siempre explicar un chiste. Espero que haya tenido éxito en su muerte, ya que lo tuvo en vida haciéndonos a muchos un poco más felices.

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20 agosto 2015

El partido de Lenin


La fuerza de los movimientos que aspiraban a realizar la revolución mundial residía en la forma comunista de organización, el "nuevo partido" de Lenin, una extraordinaria innovación de la ingeniería social del siglo XX comparable a la invención de las órdenes monásticas cristianas en la Edad Media, que hacía posible que incluso las organizaciones pequeñas hicieran gala de una extraordinaria eficacia, porque el partido obtenía de sus miembros grandes dosis de entrega y sacrificio, además de una disciplina militar y una concentración total en la tarea de llevar a buen puerto las decisiones del partido a cualquier precio. Esto causaba una fuerte impresión incluso a los observadores hostiles.

Eric Hobsbawn, Historia del siglo XX, cap. II, "La revolución mundial"

Es lo que me tranquiliza con respecto a los partidos radicales de hogaño. Lo de la "entrega y sacrificio" les suena a castellano antiguo.

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18 agosto 2015

Vangelis: "El Greco"


Esta fue una de mis últimas adquisiciones en casete, y lo habré oído tres o cuatro veces, de modo que poco puedo decir de él. Para quien conozca la música de Vangelis, es fácil suponer su contenido. Sólo que aquí quizá se orienta más a lo tremendo, quiero decir que es menos melódico o juguetón que en otros trabajos, y trata de sugerir abismos metafísicos, a tono (se supone) con la espiritualidad de la pintura del Greco. Para ello recabó la colaboración de Montserrat Caballé, que se marca unas coloraturas acongojantes en uno de los movimientos. Sí, pues las pistas no tienen título sino que a la manera de las sinfonías se denominan movimiento uno, dos, tres..., eso sí, sin lo de alegretto, moderato y todo eso.

Es posible que se quedara en una obra demasiado pretenciosa. Desde luego, no añadió mucha gloria a Vangelis.

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15 agosto 2015

La rubia de ojos negros


Con los primeros capítulos de esta novela me vino a la cabeza aquella ocurrencia de un personaje de Carlos Rojas: "Usted no puede ser mi marido; se le parece demasiado". Porque Benjamin Black ha conseguido una tan fiel imitación de las novelas de Raymond Chandler que solo cabe levantarse y aplaudir. Hasta tal punto que a ratos uno dice: ni siquiera Chandler puede ser tan fiel a sí mismo, son demasiados rasgos de estilo acumulados uno tras otro. El modo de dirigir la trama, su aparente complejidad, los diálogos, los símiles, los tipos (mujer fatal, empresario criminal, pariente frívolo, poli gruñón, esbirros tan crueles como idiotas, beldad inteligente en papel secundario), las situaciones, todo revela una lectura atenta y devota de las aventuras de Marlowe hecha por un escritor de talento.

Pero ese escritor tenía que dejar su sello. Puede ser intencionado o no, pero lo cierto es que lo único que no es Marlowe aquí es el propio Marlowe. Tiene su desencanto, su sarcasmo, su humor amargo y ese quijotismo que le lleva a no abandonar la partida aunque la paga no compense el riesgo. Pero nos cuenta demasiado de sí mismo. Al original lo veíamos sólo a través de sus réplicas cortantes y sus calificativos, y consideraba que nos importaban un bledo su pasado y sus sentimientos. Este se desliza con facilidad al autoanálisis, es un tipo inseguro y flojea con las mujeres. Está en manos de un literato que lo aproxima, sabiéndolo o no, al famoso héroe problemático de la novela contemporánea. Incluso cita a un poeta. Y todo eso me hace gritar: "¡tongo, tongo!", porque prefiero a mi héroe sin fisuras, pero no me impide continuar hasta el final con la fábula y disfrutar como un tonto.

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13 agosto 2015

Sobresaltos gramaticales


Menos mal que nuestros alumnos no leen a Ramiro de Maeztu. Si no se nos iba al cuerno la teoría sobre los adjetivos calificativos y los clasificadores. Vas y les dices que los clasificadores no admiten anteposición: puedes decir el buen chico o la rosada aurora, pero no los internacionales vuelos ni la francesa prensa. Bien, pues va el de Vitoria y se pone:

... de todos los causantes de la cubana insurrección el más directo es el comercio.

Impónense los hombres más laboriosos, más dotados de administrativas aptitudes...

Y algún otro caso que no he recogido. Bueno, siempre queda el recurso de decir que su madre era inglesa y él pasó mucho tiempo por allá.

(Los ejemplos proceden de Hacia otra España, su libro primerizo)




11 agosto 2015

Si se considera sagrada la vida humana, hay que renunciar a la revolución.


Es una frase de Trotsky que Celestino, el protagonista de El caos y la noche, había repetido  con frecuencia. Y sigue meditando el narrador siguiendo la mente de Celestino (¿y la de Montherlant?):

Ni la caída de Franco, ni la conquista del mundo por el comunismo, ni la guerra general, ni la explosión del planeta bajo la bomba atómica, nada tenía la importancia de esto: que iba a morir, que no había esperanza  y que su muerte era inminente. Esa cosa de la que tanto se hablaba, de la que él había hablado tanto toda su vida, la que había sembrado hasta la saciedad sin un escrúpulo, a la que se había expuesto hasta la saciedad sin una vacilación, esa cosa estaba allí. Dejar de existir: la cosa más banal y la más increíble, la más inverosímil. Y superaba en importancia a todo cuanto existía en la realidad y en el pensamiento, no tenía proporción alguna con todo lo que existía y todo lo que se podía concebir: un desastre sin comparación con cosa alguna. Lo que parecía tan poco importante en su juventud y en su edad madura tenía ahora una importancia aterradora, era lo único que importaba.




10 agosto 2015

La guerra civile spagnola. Inni e canti fascisti e falangisti


Es curioso cómo salir al extranjero despierta la fiebre compradora. Puestos a comprar música, de lo poco que no podías encontrar en España eran estos Himnos y cantos fascistas y falangistas que avizoré en un paseo por Roma. El casete pertenecía a una colección titulada Documenti del nostro tempo y este volumen estaba dedicado a la intervención italiana en la guerra española. Son, en efecto, registros sonoros de la época, por lo que el sonido da de sí lo justo. La cinta mezcla el repertorio italiano con el español. En el primero encontramos rarezas tituladas Se Franco vogliamo seguire (que convierte al caudillo en condotiero), Avanti falangisti o Guadalajara (que resulta un tanto cómica teniendo en cuenta cómo terminó para los mussolinianos la batalla en la ciudad alcarreña). De lo español, aparte de clásicos como el Cara al sol o El novio de la muerte, me resultaban especialmente simpáticas la Canción de los almogávares (Desperta ferro) o Me gusta lo difícil. Pero también cuatro curiosas piezas, de título franciscano, firmadas por los mismos autores, Riego y Cuesta: Canción de la hermana lluvia, Canción de la hermana mañana, Canción del hermano fuego y Canción de la hermana noche. Evidentemente estaban destinadas a dar un poco de romanticismo a aquella sangría. Me conmovía especialmente la última, una especie de nana que imagino solía dar fin a una sesión de canciones junto al fuego (“…y ahora, camaradas, al sueño hay que llamar, que está la hermana noche por cielo, tierra y mar”…)

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04 agosto 2015

Tenga usted éxito en su muerte



Fabrice Hadjadj incide aquí, con su estilo conceptista y desenfadado, en esa realidad que los europeos del siglo XXI han dejado de lado con perfecta irresponsabilidad: es más importante atender al bien morir que al bien vivir; de hecho, “tener éxito en la muerte” es lo que a la postre importa, pues la muerte es, como bien expresó Quevedo, lo único seguro de la vida. He hablado de desenfado, pero Hadjadj imprime también a su discurso un humor macabro al que el tema se presta, desde luego. Así lo vemos ya en el lema de la introducción, una “cancioncilla popular” aparentemente candorosa: “Así dan, dan, dan las pequeñas marionetas. Así dan, dan, dan tres vueltecitas y después se van…” Lo que viene a decir, de modo menos explícito, lo del villancico castellano: “La nochebuena se viene, la Nochebuena se va…”

Es sólo Cristo quien tiene el secreto del bien morir, pues es quien ha vencido a la muerte. Pero la ha vencido en la cruz, y por eso la cruz es una bendición: si el autor subtitula su obra Antimétodo para vivir es porque vivir según Cristo implica “perder la vida” por Él, según la frase evangélica. Cuando se nos educa para el éxito en sentido mundano, están haciendo con nosotros lo que el padre que malcría a sus hijos. Dios trata duro a sus amigos, como bien sabía santa Teresa, y una vida regalada no es el mejor aval para entrar en la eternidad. Por eso el cristiano es siempre mártir, de alguna manera, pero nunca buscará el suicidio: la contraposición entre ambas actitudes es quizá lo más interesante del volumen, que es puro sermón de la montaña, en el fondo, pero con el aderezo del ingenio verbal de un tipo que reflexiona y, desde luego, trata a Dios con confianza.

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24 julio 2015

Hostilidad


Que un político socialista deje de acudir a Misa debería parecerme bastante normal. Que proclame a los cuatro vientos que va a dejar de acudir a una ceremonia religiosa en la que es tradicional la presencia de las autoridades civiles, con la endeble excusa de no mezclar lo político con lo religioso, es un desaire y una declaración de hostilidad a una parte de aquellos a quienes representa. Lo de menos es que se trate de un acto confesional. Nadie piensa que el político esté allí por una fe religiosa que puede o no albergar. Está en representación de una comunidad para un sector de la cual aquella ceremonia significa algo importante. Podemos ponernos dignos y decir que nos honra con su ausencia, pero la realidad es que con esa ausencia ha comenzado a perder legitimidad.


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17 julio 2015

Oído, Carmena

Vicente Aleixandre a José Antonio Muñoz Rojas.

Madrid, 20-4-39, Año de la Victoria.
Querido José Antonio: ahí te mando esa postal para que te busque donde estés. Aquí me tienes en Madrid ya liberado y deseando saber de ti... Mi padre, mi hermana y yo vivimos los tres, cosa milagrosa. Tu amigo Vicente vive porque cuando los asesinos rojos fueron a casa a buscarme para matarme, yo no estaba en Madrid, sino en Miraflores...*

Hale, alcaldesa, ya le estás devolviendo su nombre a la calle Velintonia. ¿O es que le va a salvar el haber saludado con alegría a la República, o dicho dos obviedades sobre la democracia cuando le dieron el Nobel? Fuera del callejero este tipo al que el régimen hizo académico de la Lengua, cuyas obras eran elogiadas en la prensa literaria adicta, que pronunciaba conferencias por doquier durante dicho régimen y al que algunos tuvieron el desparpajo de llamar "exiliado interior". Lo que hay que hacer, se hace.

*Citado por Antonio Martín Puerta, El franquismo y los intelectuales

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09 julio 2015

Kenny G: "The moment"


Supongo que este es el típico disco que los fanáticos del jazz (de los Parker, Coltrane, Miles, Baker) repudiarían como un entusiasta de Hermann Hesse, Kafka o Proust haría con Alberto Vázquez Figueroa. Yo tengo la suerte de no ser de esos y The moment me parece estupendo, aunque no se me ocurre relacionarlo con aquellos monstruos. ¿Música de sala de espera? Sí, y también de café de cuarentones, y de exposición quizá, ¿y qué?

El mejor corte, como se decía entonces, es el primero, el que da título al álbum (como se sigue diciendo). Luego alternan lentos y movidos (Getting on the step es también muy bueno), incluyendo una especie de himno titulado The champions´theme y dos canciones con letra (si no es redundancia), con la colaboración vocal de Toni Braxton (That somebody was you) y Babyface (Everytime I close my eyes). Todo my chic, tú.

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08 julio 2015

Anfitrión


Con esta comedia de Plauto me ocurre lo que ya apunté hace tiempo con Medea: es como ver las figuras de las ánforas griegas, que tienen su interés como manifestación primitiva de la pintura, pero no causan la menor admiración (a mí, profano, quiero decir). Aquí tenemos al amigo Plauto burlándose de sus dioses, convertidos en cómicos de enredo: aprovechando sus superpoderes, se travisten de hombres corrientes para lograr favores venéreos, en este caso de la mujer de Anfitrión, que cree encontrar a su marido en Júpiter. Por supuesto, llega el verdadero Anfitrión y ya tenemos el enredo montado, que complica Mercurio travistiéndose del criado Sosia. Todo a mi parecer bastante convencional y que me hace añorar a Mihura y Jardiel. Pero será que me falta sentido histórico.

Lo más interesante es pensar en el itinerario semántico del nombre anfitrión, que ha dejado en el camino su connotación de cornudo para quedarse en "aquel que invita a otro a su casa" (!) y en el origen de la palabra sosias, que se refiere a una persona exactamente igual a otra y que sin duda arranca del personaje al que suplanta Mercurio.

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30 junio 2015

Guerracivilismo: no tan pasmoso



“…son las nuevas generaciones, las más alejadas del conflicto que hirió nuestra convivencia en el siglo XX, las que han resucitado con pasmosa inconsciencia el discurso cainita, el rencor retroactivo de la catástrofe".

No con tan pasmosa inconsciencia, Ignacio Camacho. No es tan sorprendente que haya prendido en esas nuevas generaciones “la chispa de la ruptura civil que la Transición dejó apagada por miedo o por cordura”. De hecho llevaba años preguntándome por qué no habían saltado ya. A esas generaciones las han alimentado intelectualmente con la convicción de hay una especie de hidra constituida por el capitalismo, la Iglesia y la derecha política, que viene estrujando a los pueblos impidiendo su libre desarrollo. Si en alguna idea se ha insistido desde las aulas en un sistema educativo caracterizado por el vacío de conceptos y el permisivismo más absoluto, es en esa. Con semejante premisa no es de extrañar que todo ciudadano de cuarenta para abajo arda en deseos de sacudirse semejante yugo y crear por fin un nuevo estado de cosas. Y esto sin reparar en los medios, pues no se les ha inculcado ninguna razón por la cual haya que respetar las vidas y haciendas de todos aquellos que se relacionen con el estamento opresor. Tan solo la bonanza económica ha impedido el estallido. Con la bolsa y el estómago satisfechos, lo del sistema alienante y su opio puede ser un tópico de conversación: para qué jugarse el pellejo. Pero cuando vienen mal dadas, que nadie venga a extrañarse de que se recoja lo sembrado.

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24 junio 2015

A ver si diciéndolo él...

La solemnidad en lo religioso es “cordialidad” porque es una prueba viva de la presencia de Dios. Es como decir “Dios está con nosotros, démosle culto y adoración”. Es una gran equivocación suprimir el ceremonial. Es la gran cosa de España. Son las formas exquisitas, la hidalguía con Dios.

Federico García Lorca, carta a sus padres, citado por Alfredo Amestoy, ABC, 4 de junio de 2015

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21 junio 2015

Emmylou Harris, "Pieces of the sky"

Debo a José Ramón Pardo mi descubrimiento de Emmylou Harris, debió de ser en la vieja Radio 80 o si no en Radio 3. No sé por qué la tenía catalogada dentro de un country-pop muy aguado. No había tal. No es este mi disco preferido de ella pero, desde luego, todos los de los 70 merecen la pena. Con su voz mejora todo lo que toca, aunque no me acaba de convencer su modo de acabar las frases, así tan atenuado que casi no se le entiende. Hay que decir que su costumbre de hacerse acompañar por una segunda voz (adquirida desde los tiempos de Gram Parsons, su descubridor) añade encanto a sus interpretaciones.

Por empezar con lo mejor, mencionaré Coat of many colors, una de las dianas de Dolly Parton, que interpreta como cabía esperar, es decir en plan más lento; Queen of the silver dollar, pieza cuyos cinco minutos se espera que no terminen (cuando una canción lleva un añadido de la-la-la es que su estribillo merece mucho la pena; es una teoría fantasmagórica mía, ustedes perdonen); Sleepless nights, que luego trataron bastante bien las Judds; y If I could only win your love, una canción de estas de acompañar con balanceo del tronco, cuya versión original a cargo de los Louvin casi prefiero no conocer. En cambio Boulder to Birmingham o Before believing son cosas para olvidar, o para darle al rebobinado hacia adelante, como entonces hacíamos. Y tampoco me convence su "lectura" de la beatliana For no one.


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16 junio 2015

El franquismo y los intelectuales


El contenido de este libro responde más bien a su subtítulo, que es La cultura en el nacionalcatolicismo. Es decir, no se trata tanto de estudiar las diversas posturas de los intelectuales ante el régimen de Franco como de ofrecer una panorámica de los diversos campos de la cultura española en las décadas de los 40 y 50, que es el período que el autor considera nacionalcatólico. Todo ello precedido de un análisis de la época y un intento de definición del franquismo que no aportan gran cosa. El afán es en cierto modo reivindicativo, y de ello es índice el que se termine el libro con dos apéndices constituidos por sendos artículos de Julián Marías, el famoso La vegetación del páramo y otro posterior en la misma línea, es decir, la de desmentir la idea de que aquel régimen fue nefasto para la cultura. Y, como Marías, Martín Puerta lo hace desde una posición de moderada distancia frente a dicho régimen.

Un punto en el que insiste el autor es que el franquismo no fue ni de lejos un régimen fascista y que el sector más cercano a esas ideas, el nacionalsindicalista, fue mantenido siempre en un plano muy secundario por Franco, reducido a un elemento decorativo cuando semejantes cosas daban puntos en la escena internacional, y casi desaparecido cuando eran otros los vientos: "un elemento a administrar con mayor o menor intensidad". Por lo demás, el interés del volumen está en ciertos datos de hemeroteca que ayudan a revisar ciertos tópicos y que iré insertando por aquí en lo sucesivo.

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14 junio 2015

Lo tiras


El verbo leer es transitivo. La beatería de la lectura sin embargo, lo ha convertido en intransitivo: para estos beatos (políticos, pedagogos y en general cualquiera que quiera darse pote), más teóricos que practicantes, lo que importa es leer, así, a secas. Uno de sus lemas implícitos es: "mejor leer basura que no leer nada".

Por eso me agradan las palabras del Papa, tan a contracorriente de semejante esnobismo: "En la época de la imagen hay que hacer lo que se hacía en la época de los libros: elegir lo que me hace bien... Cuando un libro era bueno, lo leías; cuando un libro te hacía daño, lo tirabas”. Así, sin más: nada de revenderlo ni de dejarlo en el banco del parque. Lo tirabas. Se entiende que Francisco habla irónicamente de los libros en pasado, como si ya no existieran, pero que el consejo es válido para hoy mismo.

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Ahora bien, el que decida si leerlo o tirarlo he de ser yo. Por contraste, abro El expediente 113, de Émile Gaboriau, y me encuentro con esta advertencia:

Émile Gaboriau, siguiendo la moda que imperaba cuando escribía sus novelas, introducía episodios y personajes accesorios que no tenían ninguna importancia para la trama policial de sus novelas. Siguiendo la tradición de los editores modernos de Gaboriau, nos hemos tomado la libertad de dejar al desnudo la intriga central y la sobriedad que indudablemente estaba al centro [sic] de la concepción original del autor y que seguramente habría mantenido de no mediar las exigencias del público y de los periódicos para los que entonces trabajaba, viéndose obligado a introducir digresiones interminables coincidiendo con el gusto de los folletines de la época.

Vaya. Ahora resulta que son los editores los que deciden lo que me ha de parecer o no interesante. ¿Y qué pasa si quiero conocer la novela tal como salió de las manos del autor? ¿Y si algunas de esas digresiones no me parecieran tan deleznables? Esto se llamaría estafa si el libro me hubiese costado algo. A punto estuve de no empezarlo, pero si es cierto que "los editores modernos" hacen todos lo mismo... En fin, ahora puedo decir que conozco la trama central de El expediente 113, gracias al epítome de la Editorial Bruguera.

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09 junio 2015

O tempora


Hoy he salido dando vivas al portentoso, bellísimo catolicismo español… Esta mañana fui a una misa dicha por un inglés. Y ahora veo lo prodigioso que es cualquier cura andaluz diciéndola. Hay un instinto nato de la belleza en el pueblo español y una alta idea de la presencia de Dios en el templo. Ahora comprendo el espectáculo fervoroso, único en el mundo, que es una misa en España. La lentitud, la grandeza, el adorno del altar, la cordialidad en la adoración del Sacramento, el culto a la Virgen son en España de una enorme poesía.

Federico García Lorca, carta a Pepín Bello desde Nueva York. Citado por Alfredo Amestoy en ABC, 4 de junio de 2015.

Cómo cambian los tiempos, Federico. Ahora, en Valladolid al menos, para encontrar una misa con esas características tienes que ir al Colegio de los Ingleses.

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07 junio 2015

Grandes éxitos de Los Pekenikes (Grabación original)


Lo de Grabación original tenía su gracia, porque era una época en que los bares y las gasolineras estaban llenos de cintas que imitaban los éxitos del momento con carátulas muy semejantes a las originales e interpretaciones de aficionados, que hacían picar a los primos. Así que esas firmas modestas que se dedicaban a recopilar canciones de El Fary o de los Indios Tabajaras para venderlas a cuarenta duros empezaron a colocar el rótulo de marras, como si no estuviera claro que sacar éxitos del Fary o de los Indios Tabajaras (o de los Pekenikes) no requería grandes inversiones.

Grandes éxitos de los Pekenikes no fueron estos, me temo, pero eran todos muy buenos, si bien menos comerciales que Arena caliente o Lady Pepa: estamos hablando de músicos de innegable talento. Lo más conocido es la versión de Palomitas de maíz, y ahora también quizá La marcha del saltamontes, porque a más de uno le recordará un programa de radio de Gomaespuma que la utilizaba como sintonía. Pero hay piezas muy cercanas al rock sinfónico o progresivo de los 70 como Soldaditos de plomo o El valor de seis peniques. Otras son más melódicas, al estilo Pekenikes de toda la vida, como Paraíso para un águila o Puente de metal. Y está la única pieza vocal, Valle de cristal, que demuestra que Pink Floyd ya habían pasado por los escenarios.

La cinta la editaba el meritorio sello Doblón y venía ilustrada con unos Pekenikes, no diré crepusculares, pero sí más 70 que 60, como muestra su aspecto y esa actitud como de liar el canutillo de uno de ellos.

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05 junio 2015

Las nuevas realidades


Cogí este libro por recomendación del llorado Ricardo Yepes, en la bibliografía que aparece al final de su Entender el mundo de hoy. Ya me suponía que en el año que corre estaría desfasado, por lo menos en parte. Lo está, por supuesto, en el apartado de las realidades políticas, pero no deja de tener su interés el ver cómo se contemplaba el futuro a la altura de 1989. Drucker, por ejemplo, habla ya de la desaparición del imperio ruso, cuando aún no se había desmembrado la URSS.

El problema es que no sé hasta qué punto el resto de sus pronósticos estaba acertado: son tan generales que se necesitaría a alguien con mayor capacidad de análisis que el que suscribe para asegurarlo. Este apartado de las realidades políticas, por ejemplo, precede a un estudio sobre el "Estado y los nuevos pluralismos", donde, de modo quizá demasiado optimista, observa una retirada del Estado a favor de una pluralidad de instituciones dedicadas a los servicios sociales y surgidas de la propia sociedad. Tras una tercera parte dedicada básicamente a la economía y la empresa, termina con una cuarta titulada "La sociedad del conocimiento": me llevo las manos a la cabeza cuando le leo partidario de eso que llaman "aprender a aprender"; pero siguiendo la lectura me entero de que se trata de que el sistema educativo sea capaz de hacer que sus alumnos retengan durante largo tiempo y hagan rendir lo que han aprendido en la escuela. O sea, aprender de modo eficaz. En fin, son solo unas calas en un libro que daría para un montón de comentarios y debates.

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04 junio 2015

Ingenuos

Orwell, en Homenaje a Cataluña:

Para cualquier miembro de la civilización endurecida y burlona de los pueblos de habla inglesa había algo realmente patético en la literalidad con que estos españoles idealistas tomaban las gastadas frases de la revolución.

Vamos, que aún creíamos en algo, a un lado o a otro. No deja de chincharme un poco ese dejo de superioridad de estos ingleses, aun elogiando. Lo cierto es que en algo debía de creer también él para tomar una decisión como la de venir aquí a jugarse el pellejo.

Por cierto, se refiere a cosas como las siguientes: En las barberías había letreros donde se explicaba solemnemente que los barberos ya no eran esclavos. En las calles, carteles llamativos aconsejaban a las prostitutas cambiar de profesión… En esa época las canciones revolucionarias del tipo más ingenuo, todas ellas relativas a la hermandad proletaria y a la perversidad de Mussolini, se vendían por pocos céntimos. A menudo vi milicianos casi analfabetos que compraban una, la deletreaban trabajosamente y comenzaban a cantarla con alguna melodía adecuada.

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02 junio 2015

Jerry Lee Lewis: "When two worlds collide"


Este Jerry Lee Lewis maduro (1980) no ha aprendido a tocar el piano pero sigue siendo eficaz en los números de rock and roll y se adapta perfectamente al country, donde además los músicos hacen una estupenda labor, destacando los violines. Hablo de violines y no de fiddle, porque lo que suena aquí es una instrumentación muy clásica, casi orquestal, que da un aire especial a canciones como Love game o When two worlds collide (el arranque de esta demuestra suficientemente lo que queremos decir). En realidad, no he vuelto a encontrar un sonido así, entre melancólico, glamuroso y dixie.

Rockin´Jerry Lee y Good news travels fast nos recuerdan que estamos hablando de uno de los iniciadores del rock and roll, mientras que Who will buy the wine está a la altura de cualquier estrella de Nashville (sólo encuentro una versión del 58). Destaco también Alabama jubilee, una pieza tradicional del repertorio sureño, construida a base de repetir un mismo tema con diferentes instrumentos, uno de ellos la voz de Jerry Lee. Por su parte, Toot toot tootsie goodbye nos traslada a los ritmos de preguerra. En conjunto, y desconociendo la mayor parte de la discografía de este hombre, me parece un gran trabajo.

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30 mayo 2015

Al César lo que es del César


Este volumen no es sino una exposición de las doctrinas de Benedicto XVI sobre la relación entre la verdad revelada y el poder político, tomando pie de su famosa advertencia acerca de la "dictadura del relativismo". Esa dictadura se concreta, para Mariano Fazio (bueno, y para cualquier persona con ojos) en los preceptos de la llamada corrección política, nueva expresión del partido único de los regímenes totalitarios. Al mismo tiempo, ese relativismo es una reacción pendular contra las interpretaciones globales del mundo que dieron origen, justamente, a los totalitarismos. La prohibición de tener esas concepciones globales toma a su vez la forma de una nueva imposición, que no distingue lo que es una elucubración mental convertida en doctrina de lo que es producto de la reflexión sobre la realidad objetiva.

Uno de los conceptos clave a la hora de aplicar el principio "Al césar lo que es del césar" es el de libertad religiosa. Fazio explica el sentido de este concepto dentro del Magisterio, con una claridad que debería ser definitiva frente a quien aún lo confunde con el relativismo. Vale la pena citar el párrafo completo:

...rechazando el subjetivismo, la Iglesia hacía suya la subjetividad [...] No hay ruptura doctrinal con el pasado: lo que ha habido es un cambio de perspectiva. El Magisterio precedente adoptaba una óptica objetiva, es decir desde el punto de vista de la verdad revelada. En este sentido --y solo en este-- la verdad tiene más derechos que el error. El Concilio, en cambio, adopta una perspectiva subjetiva --no subjetivista--: se parte del punto de vista del sujeto que se debe adherir libremente, sin coacciones de ningún tipo, a esa verdad objetiva. Son perspectivas complementarias, no contrarias u opuestas entre sí, sino que se enriquecen mutuamente.

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27 mayo 2015

A llorar otra vez, señá Esperanza


Las súplicas de Esperanza Aguirre y de Monago al PSOE para un pacto contra los otros resultan patéticas. Parecen no darse cuenta de su situación. Son los vencidos, los van a arrastrar por el polvo, y lo que suceda después es asunto de los vencedores. La respuesta del socialista madrileño ha sido contundente y muy expresiva de sus razones: "No, no y no. Ya que le gusta tanto la Biblia le diré: antes entrará un rico en el reino de los cielos". Miguel Hernández al frente de sus milicianos no lo habría dicho mejor. A Esperanza Aguirre sólo le queda llorar como la otra vez, cuando confió en que los socialistas apoyarían una reforma racional del sistema educativo.

Y todo esto, como diría Eulogio López, es bello e instructivo. La derecha (ya me entienden) tiene otra oportunidad de darse cuenta de dónde está el PSOE, ya que no han aprendido la lección del proceso de paz, allá por el 2004. Antes con los antisistema que con el sistema. Pas d´ennemi a gauche, como dirían los de arriba. Nada que ver con sus propios escrúpulos: ¿la droite?, oig, calle, caballero, usted me confunde. Bien. Ahora que no hay nada a su derecha respiraban tranquilos. Podían dedicarse a ser una versión edulcorada del PSOE. El problema es si alguien necesita semejante cosa. La gente ha hablado.

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23 mayo 2015

Salvado... quizá


Si no me diese un asco irreprimible ilustrar mi blog con una pareja homosexual, colocaría como gadget la foto que trae esta página con esa preciosidad de niño en manos de esos dos desgraciados y el rótulo de save the children que usaba antaño. Tal vez se trate de las personas reales, tal vez sea un montaje para ilustrar la noticia, pero es igual. La página se dedica a la decisión del tribunal federal suizo de anular la paternidad de dos maromos sobre un niño gestado por vientre de alquiler (madre portadora, dicen allí). Como dice el redactor, es una decisión que hace prevalecer el derecho del niño sobre el derecho al niño.

La sentencia se basa no en la homosexualidad de los padres, sino en la ilegalidad de la gestación de alquiler en Suiza, pero al menos es un paso en la salvación del chaval. Espero. No me hago ilusiones, porque es fácil que de momento siga custodiado por los facinerosos y, en todo caso, es una persona en alto riesgo de suicidio sobre todo al llegar el día de la madre. Pero lo esencial es destacar esa perspectiva: el triunfo de los derechos de la persona sobre los caprichos inhumanos que se hacen pasar por tales.

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21 mayo 2015

Miedo


El miedo abre una brecha en nuestra orgullosa compostura. Considérese a la distinguida señora, feminista, agnóstica, de gestos medidos, de discursos perentorios, dura con su esposo: aparece un ratón y ese elefante de suficiencia se sube a una silla dando chillidos estridentes: "¡Querido! ¡Dios mío! ¡Querido!". Entonces se vuelve mucho más amable. Más inteligente también.

Fabrice Hadjadj, Tenga usted éxito en su muerte, cap. 2, "La gracia del miedo"

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16 mayo 2015

Colección Juke Box Revival, volumen VIII. Año 59


Este volumen incluía cinco números 1, en su mayor parte cancioncillas para adolescentas, suaves y mimosas: Teen angel, MrBlue, Come softly to me. Pero estaba también un instrumental saltarín como Happy organ, a cargo de un tal Dave Baby Cortez, donde los solos de guitarra rompen la posible monotonía del órgano. El rock and roll se amaneraba y de ello da fe también el Red river rock de Johnny & The Hurricanes (top 5), donde (también al órgano) se transforma el clásico Red river valley en una pieza movida. Ellos eran especialistas en este tipo de disfraces, de los que vivieron durante sus años de gloria. Lo hacían estupendamente.

También alcanzó el número 1 Running bear, en el que Johnny Preston se vale del motivo folklórico del indio, con tambores, gritos de guerra y toda la puñeta. Hay otras canciones que sin llegar al 1 pervivieron más, como el There goes my baby de los Drifters, Poison Ivy de los Coasters o Personality de Lloyd Price. Y el volumen termina con una relativa curiosidad como es una pieza de Sandy Nelson, el hombre que convirtió la batería en instrumento solista del rock. Teen beat se titula y fue top 4.

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14 mayo 2015

La historia de la literatura como provocación


En realidad este libro es una serie de artículos con el título (a medias) de uno de ellos, que fue el que convirtió a Hans Robert Jauss en figura de referencia de los estudios literarios. Los tres primeros giran en torno a la famosa querella de los antiguos y modernos, desde diversas perspectivas. El cuarto es "La historia de la literatura como provocación a la ciencia literaria". Ya se ve que el título del volumen está un poco arreglado (podado) tal vez con una intención comercial: todos sabemos lo que vende la provocación hoy día. En ese contexto, sin embargo, la provocación parece tener más bien el sentido de estímulo, de motor. El artículo se escribió en una época en que, al parecer, estaba de moda menospreciar la historia de la literatura. Lo de Jauss es, entonces, una reivindicación de su papel con respecto a la teoría literaria, que parecía entonces la disciplina reina en este tipo de estudios.

Como buen alemán, Jauss se mueve a unas alturas intelectuales por las que me resulta difícil seguirle. De sacar alguna conclusión más o menos a ras de tierra, diría que Jauss es partidario de aquello que me susurraba un colega en una situación de exceso etílico: "Sólo la literatura nos puede salvar". Lo digo porque, según él, uno de los papeles de la literatura es aportar criterios morales frescos y liberadores cuando otro tipo de criterios han venido a estancarse y a suponer un agobio más que una luz. Afirmación infinitamente matizable y discutible, por supuesto. Y, como los malos estudiantes, me quedaré sobre todo con la anécdota: se refiere a Flaubert y al juicio que sufrió por obscenidad a causa de Madame Bovary. En realidad, viene a decir Jauss, como acabó reconociendo el juez, no se juzgaba a un hombre sino a una nueva técnica literaria, el estilo indirecto libre. Era Emma quien proclamaba lo a gusto que se sentía después de su adulterio, y no el autor, por mucho que redactara en tercera persona. Toda innovación artística ha de sufrir este u otro tipo de dificultades hasta asentarse, y es bueno que la historia literaria esté ahí para arrojar luz sobre la teoría.

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10 mayo 2015

El derecho de volver a intentarlo.

Este es nuevo y lo ha inventado el presidente del gobierno. Siempre la retórica de los derechos. Y lo curioso es que en todo caso queda mejor la retórica de los deberes. "Tengo el deber de volver a intentarlo, si como parece los ciudadanos me van a volver a dar su confianza". ¿A que sí?
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06 mayo 2015

Dos modos de entender la relación entre literatura y realidad.


Y en un mismo autor: Carlos Pujol (Cuadernos de escritura, "Escribimos")

Una novela es realidad depurada, seleccionada, rehecha, es decir, artificial (28)

Pero

La literatura como juego o fantasía que transparente lo que sin ella sería invisible (34)

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04 mayo 2015

Kenny Rogers: "The gambler"


Al principio fue una gran decepción. Habían titulado el LP como la canción, The gambler, y tal día me dio por pensar que todo el disco sería de un nivel parecido, porque además había sido platino. Pues bien, me pareció una pelmada de dimensiones colosales. Unas piezas soporíferas y otras más propias del pop de la época que de un artista country. Pero si hay canciones que te fascinan al primer golpe y con el tiempo te hastían, con otras pasa lo contrario. Y hoy escucho con gusto San Francisco Mabel Joy, A little more like me o Sleep tight, goodnight man, sobre todo, pero también el resto, con alguna excepción (King of Oak Street es desesperante).

El problema, tal vez, sea que a Kenny Rogers no le puedes dar a cantar cualquier cosa. El ensamblaje Kenny/The gambler es perfecto: he dicho muchas veces que nadie más debe cantar esa canción, y desde luego no su propio autor, el por otra parte genial Don Schlitz. Ha sucedido otras veces, como con Ruby o Reuben James (y esto en las segundas versiones). Pero gran parte del material de The gambler funcionaría mejor, quizá, en boca de cualquier otro artista. Y lo malo fue que después de esto le hicieron creer que se trataba de un cantante excepcional, con resultados para mi gusto tan mediocres como Lady o We´ve got tonight, aunque vendieran la tira. Otro día comentaré una de sus mejores recopilaciones, con la que tuve la suerte de dar.

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