13 julio 2026

Cuanto sé de mí

Me refiero, no a la compilación que publicó Hierro con el mismo título, sino al volumen así titulado aparecido en 1957. Comienza muy juanramonianamente, sugiriendo como su oficio el nombrar las cosas para poseerlas, aunque él insiste en lo perecedero de las cosas frente al anhelo de eternidad del de Moguer. Maneja bien los metros tradicionales y llama la atención su maestría con el eneasílabo, esa rareza. Divide su libro en cuatro partes encabezadas por versos de La vida es sueño, lo que debería ser una pista para el contenido de sus poemas, supongo. De ese contenido no puedo hablar más que de “Requiem”, quizá la más famosa de las piezas aquí contenidas, y lo digo porque lo he visto reproducido en otro sitio, ahora no recuerdo dónde. Creo que lo relacionaban con la poesía social. En todo caso, es un poema más existencial que otra cosa, el enésimo planto sobre el sinsentido de la muerte, partiendo de la de un ciudadano español fallecido en accidente en New Jersey.

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10 julio 2026

Dictaduras y democracias

En ¡Viva Franco! (con perdón), Fernando Vizcaíno Casas reproduce las palabras de Antonio Reol, ex fiscal del Tribunal Supremo, en ABC de 12 de mayo de 1978, en las que recuerda, entre otras cosas, que durante el régimen de Franco tuvo lugar el “hecho insólito en la Historia de España” del proceso a unos ministros.

Hoy, en democracia, el partido del gobierno reacciona ante el mismo hecho como un adolescente que dice que el profesor (los jueces) le tiene manía y le denuncia por ello (al profesor, o sea a los jueces). Pero la cosa viene de antiguo:

¿Es que, además de la moderación, estamos perdiendo el sentido de las proporciones, si no lo hemos perdido ya irremisiblemente? ¿Ha visto usted a lo que ha dado lugar la absolución de la duquesa de Franco? Un partido, con ciento y pico, mucho pico, de diputados, aquél al que los votos han hecho el segundo del país, el partido al que el sistema político le ha otorgado el papel de pieza de recambio en el procedimiento de turno a que pretendemos someter nuestro devenir, el partido que representa el contraseguro de nuestra democracia, lanzado a denunciar una sentencia judicial y a pretender que el Parlamento la desvirtúe o contradiga, ¿puede haber nada más descabellado? ¿Pero esto qué es, señor Director, una democracia constitucional o una convención? ¿No se da cuenta el Partido Socialista Obrero Español de la incongruencia entre su enorme poder como el segundo partido de España que puede ser mañana el primero, y su empresa contra una sentencia judicial?

Era Augusto Assía en La Vanguardia, 15-V-80, citado en el mismo libro. Muy atinado lo de Convención, por cierto. Es a lo que vamos, ahora mismo.



 

05 julio 2026

¡Viva Franco! (con perdón)

Hacia 1980 había llegado ya a altas cotas esa propaganda antifranquista que cuarenta y seis años después no ha remitido y que es la principal arma con que la deleznable casta que se alzó al poder con pretexto de democracia ha tratado de ocultar su propia endeblez humana y política. Esa casta le daba hechos sus éxitos editoriales a Vizcaíno Casas, que no tenía más que poner negro sobre blanco lo que todos habíamos experimentado, es decir, el próspero balance de lo que llamaban la dictadura y la escasa altura de quienes estaban pilotando el cambio de rumbo.

Este ¡Viva Franco! (con perdón) consta de dos partes: una apología del régimen de Franco y una colección de meteduras de pata, casos de corrupción, despilfarros, salidas de tono y estupideces varias protagonizadas por los demócratas. Podría aducirse que muchas de éstas podrían encontrarse, al menos parecidas, en la etapa anterior, pero el objetivo claro es mostrar la verdadera dimensión de quienes pretendían (siguen pretendiendo) lucir un aura de auténticos libertadores.

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