20 febrero 2026

Más Steinhardt

…la fe en Dios me parece, en el pleno sentido de la palabra, el hecho más realista que puede existir: es la aceptación de la realidad y el abandono de las ilusiones. Por eso pide humildad; por eso la iglesia [sic] pone tanto énfasis en la humildad: no hay nada más difícil que renunciar a las fantasías. (Diario, p. 148)

…el consejo que lord Chesterfield le dio a su hijo: oirás muchos discursos bellos en la Cámara de los Comunes, algunos te harán cambiar de opinión, pero que ninguno cambie tu voto. (Diario, p. 153)

[Por supuesto, quien dice “oirás muchos discursos bellos en la Cámara… dice “leerás muchas informaciones bien contrastadas en los periódicos”]

Monseñor Hélder Câmara, arzobispo de la ciudad de Recife (también llamada Pernambuco), el cura “rojo”.

Se le aplica Mateo 24, 23-24:

“Entonces, si alguno os dice: ‘Mira, el Mesías está aquí o allí’, no lo creáis. Porque surgirán falsos mesías y falsos profetas y harán grandes señales y prodigios con el propósito de engañar, si fuera posible, aun a los mismos elegidos”.

Creo que este alto prelado con la flor roja en el ojal es culpable de ese pecado de cuya existencia estoy plenamente convencido: el pecado de la estupidez. (Diario, p. 566)

 


17 febrero 2026

Un par de datos sobre Salamanca 12 de octubre 36

Se organizó un gran alboroto. En medio de él Millán Astray lanzó un ¡muera la intelectualidad!, y a continuación uno de sus conocidos ¡viva la muerte! El alboroto se convirtió en conato de tumulto. Unamuno estuvo a punto de ser agredido. El propio Millán Astray, para protegerle, tuvo que indicarle que saliera del local dándole el brazo a la señora de Franco.

Diez días después, el 22 de octubre, se disponía el cese del Rector de la Universidad de Salamanca. Pero conforme a una regla que había de convertirse en costumbre a lo largo del régimen de Franco, de no inclinarse nunca, en caso de cualquier discordia, en favor de ninguna de las partes, se cesó también al general Millán Astray [como director de la oficina de prensa y propaganda].

En Así empezó…, de José Ignacio Escobar, capítulo X.

 


13 febrero 2026

“El vuelo onírico acabó en el Gulag”,

sentenciaba Vintila Horia a propósito de la deriva comunista del surrealismo francés. Esa deriva fue obra, según Stephen Koch, de Louis Aragon,

supervisado en todo momento por su esposa Elsa Triolet, quien, al igual que Koudachova y Moura Budberg, era otra “dama del Kremlin”.



11 febrero 2026

El fin de la inocencia

Aviso para amantes de la literatura: este libro habla más de los agentes estalinistas que de los “intelectuales”. Si buscabas saber cómo este, el otro, el de más allá, escritores, iban cayendo bajo la fascinación del comunismo gracias a los oficios de Willi Münzenberg, puedes quedar decepcionado. Stephen Koch nos narra más bien la odisea no solo de Münzenberg, sino de Otto Katz, Karl Rädek, Dimitrov y otros que operaron en Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos, junto con las vidas y milagros de periodistas o autores hoy poco recordados. De los de primera fila, destacan Gide, Hemingway, Dos Passos, Lillian Hellman y Dashiell Hammett como los más comprometidos, pero tampoco se nos cuenta su trayectoria ideológica sino más bien su cooperación con los agentes estalinianos.

El tiempo que abarca es desde el final de la primera guerra mundial hasta mediados de los años 30, cuando Münzenberg aparece muerto en un bosque suizo, probablemente asesinado en el contexto de las grandes purgas estalinianas. Asistimos a la creación de las organizaciones antifascistas, de los Frentes populares y de los congresos de escritores “por la libertad”, así como a la contumacia de unos seres que fueron capaces de orillar su “antifascismo” cuando la URSS y Alemania firman el tratado de no agresión o de confesar cualquier cosa cuando fueron llevados ante los “tribunales” del régimen. Y asistimos, sobre todo, a la inmensa capacidad de propaganda del aparato comunista, que consiguió que el caso Sacco y Vanzetti pareciera el summum de la injusticia universal mientras que en la propia URSS morían veinticinco mil presos políticos, estimación a la baja, en la construcción de un canal. Piensen en el caso Floyd o en lo de Minneapolis y luego en China, Irán y Venezuela y díganme si hemos cambiado tanto.

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07 febrero 2026

Steinhardt, de nuevo

Releo parcialmente el Diario de la felicidad. Anoto unas cuantas cositas.

Miles de demonios me corroen cuando veo que se confunde el cristianismo con la estupidez, con una especie de beatería boba y cobarde, una bondieuserie (es la expresión de tante Alice), como si la finalidad del cristianismo consistiera en que las fuerzas del mal se burlen del mundo y hagan posible la injusticia, puesto que, por definición, el cristianismo estaría condenado a la ceguera y a la paraplejia.

Después de haber conocido a Cristo te es difícil pecar, te da una vergüenza terrible.

[Aquí cabría matizar que conocer a Cristo no es simplemente tener nociones de religión cristiana sino estar acostumbrado al trato con Jesucristo).

De la frase de Arthur Miller [“Ninguna píldora puede volvernos inocentes”] se deduce también que la felicidad y la tranquilidad no las podemos crear nosotros solos, por vía material --y que nos vienen dadas desde arriba--.

Una prueba más de la existencia de Dios.


 


 

01 febrero 2026

Inmaduros

 Vaya usted poniendo cruces:

…hay algunos parámetros que pueden ayudar a distinguir a una persona con posibles rasgos de inmadurez: suele tomar las decisiones en función de su estado de ánimo, le cuesta ir a contracorriente, su humor es voluble, es muy susceptible, suele ser esclavo… de la opinión de los demás, tolera mal las frustraciones y tiende a culpar a los otros de sus fracasos, tiene reacciones caprichosas que no se corresponden con su edad, es impaciente, no sabe fijarse metas ni aplazar la recompensa, le cuesta renunciar a sus deseos inmediatos, tiende a ser el centro de atención, etcétera.

J. Mª Contreras, en Amor humano y vida cristiana, libro electrónico.



31 enero 2026

Este tipo de hombre cristiano

…que, si bien había respondido a las exigencias de la sociedad medieval, no respondía ya a las de la sociedad actual y se revelaba ineficaz. De ahí que la sociedad moderna tuviera que crear el tipo de hombre que necesitaba fuera del cristianismo.

(En El rostro del Resucitado, de Marie-Joseph Le Guillou, capítulo décimo segundo [sic])

De acuerdo con el hecho, pero no con las causas. Dice que esto fue así porque los siglos XVI y XVII se apartaron de la senda de Santo Tomás y volvieron a un agustinismo decadente. ¿Fueron “agustinistas decadentes” Melchor Cano, Domingo de Soto, Francisco Suárez y demás?