04 octubre 2026

Misión en Bucarest y otros relatos

“Misión en Bucarest” es una novela inconclusa, y maldita la gracia que te hace descubrirlo cuando estás a la mitad. Uno se queda sin saber el resultado de la misión de Julio Vega, que se hace pasar por encargado de negocios de la España gubernamental durante la guerra civil, siendo así que se había escapado de ella. Lo que hay (y es bastante) sirve para hacerse una idea del ambiente diplomático, que el autor conocía bien.

“Olor a cera” es una pieza sentimental sobre el mundo de los toros, francamente buena a pesar de un final más o menos previsible. Foxá hace gala de su estilo entre ramoniano y valleinclanesco, como en Madrid..., con hallazgos frecuentes como este: “[el toro] se espatarraba buscando la mejor peana para la escultura de su muerte”.

En cambio, “Viaje a los efímeros” resulta un poco pesado, y pesan también algunas incongruencias que Foxá quiere hacer pasar bajo la cobertura de la fantasía. Es una pieza a lo Swift en la que dos viajeros recalan en un país donde la gente vive sólo unos días. Como en Swift, la historia sirve, claro, para ofrecer una mirada crítica sobre nuestro mundo. Es curioso que el narrador diga al final:

¿No te parece que hemos soñado juntos y que volvemos de un país de gnomos, de enanitos del tamaño de un dedo índice?

Es curioso porque yo, de hecho, llevaba todo el tiempo imaginándome como enanos a aquellos seres. Curiosas correspondencias...

Fantástico es también “Hans y los insectos”, sobre una rebelión de tales animalejos, en la órbita de ciertas obras de ciencia ficción con parecido tema. Con “Santarán” viajamos a la época del descubrimiento con los primeros indios que pisaron tierra española. El remate es excelente: Ponce de León parte a la conquista de Florida, “y así es como España encontró en América su eterna juventud”, amén. Cierran la colección “El príncipe Pablo”, cuadro decadentista sobre la realeza de la Europa oriental, y “El lobizón”, de tema argentino y licantrópico. En conjunto, puede que sea de lo mejor que ha publicado Espuela de plata.

__

 

28 septiembre 2026

Cicerón,

 citado por Emilio del Río.

Aspecto capital en el desempeño de una actividad o cargo público es disipar hasta la más mínima sospecha de codicia.

...

Quienes están al frente de la república con nada pueden granjearse más fácilmente la benevolencia del pueblo que con la sobriedad y la templanza.




 

25 septiembre 2026

Exiliados


Es el drama de cuatro personajes (tres, de hecho, porque Beatrice queda un poco al margen) que tratan de vivir eso que se llama el “amor libre” pero no aciertan a desatarse de eso que se llama “los valores tradicionales”. Bertha vive con Richard pero tuvo una historia con Robert que para él no ha acabado. Richard la anima a continuar con el otro, si es su deseo, y asistimos a un deshojar de la margarita entre los tres, en medio de reproches, autocompasiones y miedos. Se atisba ya al cronista de la desorientación (o “exilio”) existencial pero sin sombra de lo que será el escritor rompedor e inextricable del Ulises.

22 septiembre 2026

Monstruos

“Dame la felicidad y seré virtuoso”. Gregorio Luri, en conversación con Juan Soto Ivars, recuerda esta frase del monstruo de Frankenstein para ilustrar la actitud de muchos europeos en esta, como dice él, sociedad de “psicosocialismo”. La pregunta era si creía que la pedagogía terapéutica que él denunciaba como uno de los males de la enseñanza de hoy (buscar siempre el diagnóstico y así adaptar al niño a lo que puede aprender) podía extenderse a toda la sociedad. Luri está de acuerdo. Si soy malo, si mato a mis tres hijos (aludía Luri sin nombrar), es por culpa de lo que no me han dado, es por culpa de las carencias que me han hecho padecer; en definitiva, por culpa de los otros. No seré feliz cuando sea virtuoso, sino que seré virtuoso cuando sea feliz. Y hacerme feliz es tarea de otros.

Y no es mal diagnóstico. Por parte de Luri, quiero decir. Una vez más, se confirma que seguimos viviendo en el romanticismo. En lo peor del romanticismo. 



 

20 septiembre 2026

El corazón aventurero

Si lo hubiera titulado “El cerebro aventurero” me habría parecido más cercano al contenido. Porque lo que hace Jünger es poner a dar vueltas a la máquina cerebral para sacar punta de cualquier cosa que ve u oye, un poco como Ortega, pero sin la “cortesía del filósofo” que es la claridad, según ocurrencia del propio Ortega. La comparación más exacta, sin embargo, sería con las glosas de Eugenio d´Ors, a veces tan crípticas como las meditaciones de Jünger. Él lo llama “figuras y caprichos”. A veces se trata de meras reflexiones, otras de auténticas historias, con frecuencia tomando pie del comportamiento de animales y plantas, tema del gusto del autor. Le compro esto:

...donde las cosas han llegado al extremo y donde las fuerzas –por lo común profundamente reprimidas— se liberan y se oponen no a una determinada forma de orden, sino al orden en sí. En tales desórdenes, además de abrir las cárceles y las plazas fuertes, se llega también a incendiar las bibliotecas y colecciones, en las que la plebe ve el palladium de la civilización. La iconoclastia indiscriminada es siempre síntoma de que vacilan los fundamentos. En relación con ella obtenemos ciertas revelaciones que anuncian que la levadura comienza a espumar. El  culto al fuego es una de estas revelaciones, no como fuente de luz sino como poder incendiario, y a lo largo de la historia se presenta bajo formas diversas [...] síntoma infalible de ese estado es la noticia de que se han profanado tumbas y se han expuesto cadáveres en la plaza pública. Tales espectáculos no representan únicamente capriccios lóbregos en que se complace el desenfreno del espíritu, sino un pàroli, una triplicación de la apuesta lanzada a ese espíritu que se lo juega todo. Pues la condición humana se basa precisamente en el entierro de los muertos y quien comienza a bromear en ese aspecto ya no retrocederá ante nada.

España, 1936.

__

 

17 septiembre 2026

Genitrix

[Voy a destripar el escaso argumento, eh] Fernand es un hombre sometido a una madre posesiva, casado con una mujer que muere al poco de sufrir un aborto y a la que, deducimos, su suegra no le ha dejado vivir en paz. Félicité, la madre, acaba también muriendo y Fernand queda un poco por haber de todo en la vida, atormentado por su complicidad, por omisión, en la ruina moral de su esposa y por el afán imposible de reparación. De este modo, su clamor final hacia la criada (el cuarto actor del drama), ¡Marie!, me gusta interpretarlo, como dicen los biblistas, por acomodación, como un clamor hacia Nuestra Señora, refugio de los pecadores, consuelo de los afligidos.

__


15 septiembre 2026

Tsk, tsk, don Benito...

Galdós reseña unas conferencias de Emilia Pardo-Bazán y alaba

el talento poderoso y el mágico estilo de la escritora y novelista que tan alto puesto ocupa en las letras españolas. En verdad es cosa que a todos maravilla que una mujer posea aptitudes tan relevantes en todos los órdenes.

En Carmen Bravo-Villasante.