01 junio 2016

Meditación sobre la Iglesia


Este libro pasa por ser uno de los pilares de la eclesiología actual, lo cual es curioso teniendo en cuenta su carácter más bien divulgativo, de ensayo podría decirse. En realidad, donde decimos eclesiología actual podríamos decir eclesiología a secas, ya que, como apunta Lubac, la iglesia no se ha parado a meditar sobre sí misma hasta prácticamente el siglo XX.

Se detiene Lubac en lo que él llama la doble naturaleza de la Iglesia, como elemento santificante y conjunto de los santificados, activa y pasiva por tanto. También dedica varias páginas a la diferencia entre creer en la Iglesia y creer en Dios: y una vez más no he logrado captar la significación de ese credere + in + acusativo, propio de Dios, que es mucho más, al parecer, que credere + acusativo, que se dice de la Iglesia y que es un mero asentir a su existencia. Supongo que es difícil de explicar a quien no sea consumado latinista. De momento me tengo que conformar con que credere in Deum lleva consigo una implicación personal, una vivencia de ese credere, que está ausente del otro credere sin preposición.

La de la Iglesia como cuerpo es otra de las ideas madre del volumen: se había publicado hacía poco la encíclica Mystici corporis de Pío XII y Lubac reflexiona ampliamente sobre este concepto, insistiendo en el papel de la Eucaristía como quien hace la Iglesia y a la vez es hecha por ella, según esa doble naturaleza a que nos referíamos. Hay un capítulo sobre la espinosa cuestión de "la Iglesia en medio del mundo", y más adelante encontramos los tonos más líricos (rozando lo empalagoso, quizá) cuando se refiere a la Iglesia Madre. Más afortunado en cuestión de estilo y apasionante me parece el último capítulo, dedicado a la Iglesia y María.

Para quien no le tenga miedo al pdf, el libro se encuentra en Mercaba, edición de Desclée de Brouwer, 1961

__

29 mayo 2016

¿Si me hace gracia la presencia de la religión islámica en las escuelas?


 No.

Pues qué, ¿no se trataba de un derecho de los padres, la enseñanza de la religión?, ¿no era un atropello por parte del estado el hurtar ese derecho a las familias?...

Ahí está el dengue: el asunto me da la impresión de una jugada maquiavélica. Uno no puede quejarse ahora de la enseñanza del islam si ha piado por la enseñanza de la religión católica. De hecho, un Rafael Navarro Valls ha declarado ya que la decisión es totalmente laudable desde el punto de vista de la libertad religiosa. Pronto harán lo mismo, si no lo han hecho ya, las cabezas de la jerarquía católica. No hay más remedio.

Pero, como sabe cualquier persona informada, el islam tiene un componente de agresividad manifestado en bandas de fanáticos armados y en estados totalitarios donde la violación de derechos humanos so pretexto de religión es la norma. El laicismo que domina Europa lleva tiempo empeñado en demostrar que toda religión es peligrosa porque tiende al fanatismo. Normalizar la enseñanza del islam junto al cristianismo viene a equipararlos no solo legalmente sino, digamos, mentalmente. El paso de "las enormidades del islamismo" a "las atrocidades de la religión", en general, está abierto, y con él la futura proscripción de toda religión en la escuela. ¿Acaso no aparecía un Dios armado y ensangrentado en una portada de Charlie-Hebdo bajo el epígrafe "El culpable sigue suelto", en alusión al atentado sufrido por la publicación? ¿No se revelan esos laicistas como auténticos paladines del islam cada vez que se saca a la palestra la dimensión pública de lo religioso?

Por otro lado, la enseñanza del cristianismo no solo es cuestión de derechos y libertades. Es cuestión de educación cívica. Si los profesores de religión islámica van a enseñar el amor al prójimo por encima de razas, credos y demás diferencias; si van a enseñar que todos somos hijos de Dios y como tales iguales en dignidad e inviolables en nuestros derechos fundamentales, bienvenidos sean. Porque la moral cristiana supone un aporte fundamental para una sociedad abierta tal como hoy la entendemos.

Y esto me lleva a otro motivo de recelo. La asignatura de Religión, desde los años 70 para acá, viene siendo un monumental cachondeo que hace que los estudiantes abandonen el sistema sin tener de hecho la menor idea del credo y la moral católicas; un mariposeo lleno de murales, debates y audiovisuales en torno a esos valores etéreos (líquidos, que diría el otro) que conforman nuestra sociedad (igualdad, solidaridad, no violencia...) sin que sepamos darles fundamento. Mientras que, me temo, los profesores de islam no van a tener tanto complejo a la hora de hacer aprender el Corán de pe a pa. Fabricar un cóctel incendiario con lo que se enseñe en esas clases y lo que se difunde en los guetos y en las redes sociales viene a ser un juego de niños.

Así que no, no me hace gracia.


26 mayo 2016

Cardos virtuosos



[Nuestros compatriotas] rara vez piensan que se pueda ser justo con elegancia y amabilidad. De esa manera, inducidos por el espíritu de la contradicción, caen en el error de practicar las mejores virtudes con desabridas maneras.

En Goethe, Wilhelm Meister, libro segundo, capítulo sexto


 

18 mayo 2016

Rocky Sharpe & The Replays: "Rock-it-to Mars"


La segunda salida de Rocky Sharpe and The Replays (1980) estuvo marcada por cierto carácter conceptual, aunque muy engañoso, porque solo tenía de marciano el título del LP, el burlón Baile marciano (Martian hop) que cerraba el disco y quizá los trajes de fantasía que lucían en la portada, arrinconada ya la americana roja que les sirvió para identificarse con el estilo cincuentero.

En cuanto al sonido, nada de cambios, por fortuna para mí entonces: en su mayor parte, versiones de cosas doo-wop de los 50. Abre el disco un Buzz buzz buzz arreglado de un tipo que no conozco de nada, para seguir con el clásico Heartaches de los Marcels, prácticamente clavado; A teenager in love, que es de lo más recordado de Dion, y este sí que lo maquillan mucho más; Dream lover de Bobby Darin, interpretado a la voz solista por Helen Highwater (normalmente este papel se lo reserva Rocky); una pieza propia que no está mal, el lento The only one; The masquerade is over, cuyo título viene al pelo porque enmascara totalmente la versión original de un grupo de la época, única pieza en la que Eric Rondo es voz líder; para cerrar la primera cara con un animado You´re the one.

La segunda cara abre con Love bug, nuevo lavado de cara (pero solo: sin maquillaje que valga) de una canción de los 50. Sigue el clásico Little darlin´ (clásico pero que era de lo que menos me gustaba por entonces); un Mister Lonely agradable que no sé de dónde proviene (lo firman Andreoli / Poncia, ¿?); I will follow him, de lo más conocido del disco ("la tierra, la tierra, no tiene ya fronteras..."); otra cosa de Dion titulada Donna the prima donna, un poco latosa; luego la segunda de cosecha propia, Choo choo Valentine, al que salva el solo de guitarra; y el aludido Martian hop, que muchos llamarían una frikada. Me lo pasé pipa con todo.

__


12 mayo 2016

Proyectos de pasado

...que todo aquel que atraviese el umbral de la Securitate o de cualquier otro organismo represivo análogo se diga a sí mismo con firmeza: desde este momento estoy muerto. Le está permitido consolarse: ¡Lástima de mi juventud y de mi vejez!, o: ¡ay de mi mujer, de mis hijos, ay de mí!, ¡ay de mi talento, o de mis bienes, o de mi poder!, ¡ay de mi amada!, ¡ay del vino que no voy a beber, de los libros que no voy a leer, de los paseos que no daré, de la música que no voy a escuchar!, etc., etc., etc. Pero hay algo que es seguro e irremediable: a partir de este momento soy un hombre muerto.

Recordaba estas palabras de Nicolae Steinhardt a medida que avanzaba con el volumen de Ana Blandiana, Proyectos de pasado, y las relacionaba con lo que había dicho yo a raíz de la muerte de García Márquez, es decir, que sus personajes me parecían estar muertos, no por mal construidos sino por arrastrar una vida irreal que no parecía humana. Es inevitable relacionar los relatos de Ana Blandiana con García Márquez, pero también con Kafka y en algún caso (como "La iglesia fantasma", con esa introducción que trata de dar visos de realidad a lo fantástico) con Poe. Lo que sucede es que Blandiana parece haber encontrado el lugar donde ese tipo de fabulaciones, que en los citados autores parecen caprichos o intuiciones de algo que se teme, tienen su suelo natural, adquieren visos de realidad, y ese suelo lo constituyen los regímenes comunistas. Las peores pesadillas o las alucinaciones más peregrinas se contemplan en esos espacios con la frialdad del cadáver o la desesperanza del enterrado en vida. Esos regímenes tienen, sí, el lamentable poder de acabar con la esperanza, que como dicen es lo último que se pierde.

Acabar con ella... o casi. De hecho, lo que caracteriza a los protagonistas de Ana Blandiana, frente a los Kafkas y los demás, es el reencuentro con lo que parecía perdido, llamémoslo la esperanza o lo espiritual o simplemente lo humano, mediante un destello de lo sobrenatural, que aparece bajo la forma de ensueños o de ángeles, como sucede en "Aves voladoras para el consumo", "El traje de ángel" o "Lo soñado". José Jiménez Lozano afirmaba en una reciente entrevista:

...aunque los grandes totalitarismos dieron pasos enormes en la liquidación de esa intimidad o recogimiento en “la sustancia de lo que es humano”, no pudieron abolirlo, precisamente por esto: los momentos de revivencias, sueños y pesares o esperanzas, la conversación, la confidencia y el momento de “in angulo cum libro” o el rinconcillo de leer y restañarse de los esquinazos del vivir, son la sustancia misma del vivir.

Lo que no deja de ser un buen resumen de la literatura de Ana Blandiana, al menos tal como la he entendido en estos Proyectos de pasado: ese pasado, esa historia humana individual que el socialismo se empeña en aniquilar puede reconstruirse mientras quede en el ser humano una mínima conciencia de su dignidad, como sucede con los protagonistas del relato que da título al volumen: robinsones en el Baragán cuya voluntad inquebrantable habría sido capaz, de no haber sido devueltos inopinadamente a casa, de haber creado una nueva célula vital en aquel desierto. Steinhardt sabía mucho de esto, como Armando Valladares, como el cardenal Van Thuan, y tantos otros. Y es significativo que el volumen se cierre con "La iglesia fantasma", la historia de esa iglesia a la que unos aldeanos trasladan a viva fuerza desde su emplazamiento original, ya que no les dejan construir una, y queda como una presencia misteriosa a través de los siglos. El nombre de la definitiva tabla de salvación parece claro.

__



09 mayo 2016

Mortificación


Esa regulación voluntaria del propio confort no es nada comparada con el esfuerzo de un operador de televisión que lleva su instrumento de trabajo al hombro, o con el de un oyente obligado a escuchar a alguien pronunciar una conferencia mientras lucha contra el sueño, ni a quedarse encajonado durante una interminable comida entre dos interlocutores particularmente sosos, ni tampoco con las innegables [sic ¿por inacabables?] sesiones de gimnasio de los deportistas para mantenerse en forma en sus competiciones.



07 mayo 2016

Extraño






Preparan película sobre el Doctor Extraño, el parapsicólogo de los superhéroes, "señor de las artes místicas", decían en los viejos cómics: eso significaba que poseía poderes emanados de fuerzas sobrenaturales, y en último término de Vishanti, una cómica (involuntariamente) trinidad de entes que gobernaban todo ese mundillo invisible. Vamos, una especie de Harry Potter musculoso y con mallas. Antes de compartir campo de batalla con otros superhéroes, protagonizaba abracadabrantes historias  cortas que Vértice iba publicando en plan relleno de otras series, siempre contra el archienemigo Mordo: a veces tienen que pasar años para que te enteres de dónde sacaban los nombres estos benditos guionistas; cuando vi lo de Mordor en El señor de los anillos me resultó tan familiar como Aragorn, nombre de la montura del Caballero Negro que acompañó a los Defensores y a los Vengadores, mucho después de que Tolkien se lo asignara al hijo de Aratorn, señor de tal y de tal.


También Extraño llevaba capa. He tenido que ver a los superhéroes en películas para darme cuenta hasta qué punto era inútil esa prenda en unos tíos que tenían que batirse el cobre en los escenarios más increíbles y haciendo las acrobacias más asombrosas. Pues jamás se les enganchaban; pero en los tebeos quedaba de lo más natural.

__

04 mayo 2016

"Grandes temas del oeste"


Sí, un subproducto de gasolinera, qué. No lo hacían tan mal estos de la Big Sound Orchestra, cuyo nombre aparecía solo en el interior y que seguramente se juntaban para grabar cosas como esta cobrando cuatro perras. Los títulos en riguroso castellano, pero con los autores perfectamente acreditados, como dicen en el mundillo. Por supuesto hay muchos temas de películas, algunas superconocidas: Solo ante el peligro, Las hojas verdes del verano (de El Álamo), Cómo se conquistó el oeste (traducción literal de lo que se tituló aquí La conquista del oeste), Oklahoma (O. K.)... Otras, canciones tradicionales como Hogar en la pradera (curioso: es el único título que ponen también en inglés y colocan el de la serie dulzona de televisión, House on the prairie, cuando la canción, que no tiene nada que ver con la serie, es Home on the range), Jesse James, El tren a colorado o Las calles de Laredo, que atribuyen sin fundamento a (Johnny, supongo) Cash. Y cierran con Mackie el Navaja [sic], que no sé qué tiene que ver con el oeste, pero en fin. Estos subproductos de gasolinera, tan divertidos.

__

26 abril 2016

El africano


Todo aquel que ha vivido en África tiene que escribir sus memorias, obligatoriamente. No tengo el menor inconveniente en reconocer que es algo que marca, así como en decir que sería el último continente que elegiría como residencia. Bichos, calor, escasez de todo, uf. El africano es el propio autor, JMG Le Clézio, o su padre, que trabajaba en Nigeria como médico. Y si coges este libro a ratos y te dices que ya que lo has empezado lo vas a terminar porque tampoco es tan gordo, pues te puedes anotar un Le Clézio en tu curriculum, que es premio Nobel y viste mucho. En mi caso es el tercero, y desde luego no supera a Desierto ni tiene el atractivo de lo raro como El atestado. Sin embargo, la semblanza del padre es sobrecogedora y un ejemplo de lo que una guerra y unas condiciones duras de vida pueden hacer en el carácter de un hombre. Y se agradece que todo, los termiteros, los muebles de ébano, las murallas de adobe, las mariposas nocturnas, la sabana, "el estallido de la tierra roja", "todo ese calor, ese ardor, ese estremecimiento", esté reflejado con la vibración de lo vivido y sentido, y no con la neutralidad de una guía de viajes.

__

24 abril 2016

Casi un sarcasmo marlowiano


–¡Le odio!
–No le dé vergüenza –dijo él.

Al pronto así me lo pareció. En efecto, puede ser la réplica de un cínico o de un santo. En el contexto de Bernanos (Bajo el sol de Satanás) es lo segundo, por supuesto. 



22 abril 2016

Caciques


La película Barbary Coast (Howard Hawks y William Wyler, 1933) nos muestra un San Francisco primitivo, embrionario, con calles en las que puede hundirse uno en el barro y una perenne niebla que hace más inhóspito el paraje. Un cacique encarnado por Edward G. Robinson impone allí un régimen de terror que no notan quienes se limitan a buscar oro y gastarlo en la ruleta, fraudulenta por supuesto. Sí lo notará el primero que se atreva a fundar un periódico.

No puedo evitar ver en este cacique el antecedente remoto del lobby gay, dueño hoy de San Francisco. En la película, la ciudadanía reacciona y el periódico se atreve por fin a lanzar noticias en libertad, aunque le cueste sangre. Es una de tantas producciones que muestran cómo la sociedad norteamericana conquistó sus libertades. La figura de Robinson, en medio de su prepotencia, resulta ridícula, con su vestuario floreado y su pendientito. Hoy la historia de los Estados Unidos parece desandar su camino, cuando los periódicos vuelven a lucir un bozal impuesto por tipejos ridículos con el poder de dar muerte civil a quienes osen contrariarles. No carecen de esbirros, algunos, como en la película, con toga y todo.


18 abril 2016

Vangelis: "Opera sauvage"


 

Creo que era música para una serie de televisión francesa. En todo caso quedó como una de las obras mayores de Vangelis. En su primera edición (de la que no he encontrado una imagen aceptable) aparecía con apellido y todo: Vangelis Papathanassiou

Poco sé yo decir de música electrónica: solo que viene bien de vez en cuando como alternativa al rock y al country. Merece la pena escuchar el disco completo, pero lo más conocido es Hymne y L´enfant. El primero fue elegido, con buen criterio, para la entrada de la tarta en una boda de un pariente mío, aunque si me preguntan yo habría escogido el Bluebird de James Last. En fin, la cinta acabó estropeándoseme un poco. Gracias a Spotify ahora la puedo recuperar, como todo.



__

07 abril 2016

Cómo el mundo occidental perdió realmente a Dios


Todos sabemos que si el sexto y el noveno mandamientos fueran ahora mismo derogados por la Iglesia (en el supuesto de que pudiera hacerlo), la furia anticristiana decaería más que notablemente, aunque eso no supusiera un aumento del número de cristianos. La tesis central de este ensayo es que la pérdida del sentido de la familia precede al ateísmo y a la indiferencia frente a la religión en nuestro mundo, y no al revés como comúnmente se cree. Un mundo incapaz de concebir el matrimonio indisoluble y el valor de la familia numerosa deja de entender cosas como la paternidad de Dios o el amor de Jesucristo. Y en la medida, también, en que las iglesias cristianas dejan de lado el factor familia, colaboran en su propia caída.

Es un libro lleno de datos a favor de su tesis, por supuesto, pero, fuese primero el huevo o la gallina, al ciudadano le basta darse cuenta de que ambos fenómenos discurren paralelos. Y, siendo el agotamiento de la unidad familiar el preludio del fin del hombre, la conclusión se impone: seremos religiosos o no seremos. Mary Eberstadt concluye con unas "razones a favor del pesimismo" y unas "razones a favor del optimismo". Entre estas incluye el hecho cierto de que a la sociedad le resulta carísimo tanto el declive familiar como el religioso: "¿Le interesa a la sociedad favorecer la práctica religiosa? Solamente si le interesa favorecer la calidad de vida, la salud, la felicidad, la gestión de lo cotidiano, una menor delincuencia, menos depresión, y otros beneficios parecidos, asociados a la implicación religiosa". Claro que esta asociación, como dice un tal Charles Murray al que cita Eberstadt, es tan conocida por los sociólogos como obviada por los periódicos y los políticos.

__

05 abril 2016

O tempora


Amado Alonso:

La pronunciación escénica, por un lado, acata el ideal artístico de la lengua; por otro, lo crea, recreándolo y vivificándolo; pero, en fin, ¿cuál es en sus detalles de pronunciación ese ideal artístico? Hace unos años vimos en Buenos Aires la compañía mexicana de María Teresa Montoya, que recorrió con éxito diversos escenarios de Sudamérica y de España. Aquellos actores mexicanos, cuando no representaban un papel regional, distinguían la ll y la y, no aspiraban las eses finales, practicaban una articulación de las vocales sin excesos de cerrazón o abertura y sin prolongarlas demasiado, y, lo que es más, distinguían la s de la c, z. Lola Membrives, argentina, directora de una compañía teatral que actúa alternativamente en España y en América, ha impuesto a sus actrices y actores, americanos y peninsulares, las mismas características.

("El ideal artístico de la lengua y la dicción en el teatro", en Materia y forma en poesía)

O tempora, sí. Ya se ve que por entonces no se hablaba de neocolonialismo y otras memeces producto de la susceptibilidad y del tú no eres mejor que yo.


03 abril 2016

Txorradas


Me alegro de que en Indiana prohíban abortar a los niños Down, pero me pregunto si eso implica que los que iban a nacer sanos podrán ser abortados. Porque, entonces, estamos en las mismas. Y otra cuestión chusca: se prohíbe el aborto por motivos de "raza, sexo, ascendencia o discapacidad". Raza... ¿es que puedes tener un hijo que no sea de tu misma raza? ¿O mezcla de las de ambos cónyuges, si el matrimonio es mixto? Salvo que se refieran a casos de cuernos, claro...

...

¿Quién lo diría? Los neocomunistas españoles caminan hacia el nacional-mahometismo: cuotas para musulmanes en la policía, aplazamiento de la Selectividad para que no coincida con el Ramadán (ding dong)... Y, por supuesto, no a las procesiones para no ofender a los musulmanes. Sólo sorprenderá a quien se haya creído el cuento de la laicidad y no conozca las prioridades de esta izquierda, patentes en el caso Maestre: abajo los curas y arriba las faldas, que diría Eulogio López.

...

Que en los Estados Unidos hablen de bandas latinas para referirse a las que vienen del sur de Rio Grande tiene un pasar, sobre todo si lo dicen los orgullosos WASP, tan sajones, tan pálidos. Pero que lo repitamos aquí no hace más que dar cuenta de la cretinez que invade el lenguaje periodístico, esa que lleva a escribir pintxos para referirse a los que se consumen en los bares vascos junto con el... txikito, supongo. Si esas son bandas latinas, será porque nosotros somos fino-ugrios, kirguises o tuareg, digo yo.


02 abril 2016

The Brothers Four (sin título)


Toda recopilación de los Brothers Four había de incluir Greenfields y The green leaves of summer, a ser posible, como aquí, encabezando una cara cada una. El resto será una selección aleatoria del repertorio del grupo. La de esta cinta ("Grabación original"), del sello Nisu ("Caudal") y con los títulos en riguroso castellano, incluye entre lo más raro dos éxitos de Harry Belafonte, Banana boat y Jamaica farewell; un El Paso muy arregladito pero que no supera el de Marty Robbins, y la marcha The battle of New Orleans. El resto es más socorrido: If I had a hammer, 500 miles, Were have all the flowers gone... Me gustó descubrir We shall overcome, una de esas canciones para darse ánimos en la lucha por causas que de momento van más bien de culo.

Son grabaciones de los años 60, cuando cantaban a ritmo de camello con ciática y lucían esas trazas de los chicos más buenos de la universidad. Ya dije en otro lado que prefiero las versiones que hicieron en los primeros 80, con más vidilla*. En todo caso, las voces son impecables. Una especie de Trío Los Panchos del folk estadounidense. 

*Es posible que sean esas las que he enlazado. Ya no las distingo, oyendo sólo una.

__

29 marzo 2016

Bajo el sol de Satanás


La segunda novela de Bernanos que me atrevo a leer tiene una estructura más compleja que la otra, el Diario de un cura rural. Aquí damos saltos temporales de una parte a otra, y no solo temporales, puesto que cambiamos de protagonista. El Prólogo es en realidad una primera parte y nos presenta a la pecadora, a la hija pródiga, esa Mouchette casi niña y con una lucidez tremenda que escoge el mal con plena conciencia. Pero, como en la parábola, el hijo pródigo no es más que el protagonista aparente. Las otras dos partes están ocupadas no ya por el padre misericordioso, sino por el Cristo que hace que la misericordia pueda hacerse efectiva. Cristo, en este caso, representado por el santo, que expía a través de sus sufrimientos entre los que se cuenta la tentación de la desesperación, título de la segunda parte. Junto a lo abismal de estos personajes palidece la caricatura del burlón agnóstico que se cuela en la tercera parte, pero Bernanos parecía sentir la necesidad de mostrar esa pequeñez como contrapunto de su héroe/santo. No falta tampoco la figura del cura viejo y de vuelta de todas las debilidades humanas, figura complementaria quizá (y consejero inestimable) del atormentado asceta.

Por supuesto, la hondura del discurso narrativo es tremenda, como lo es en el Diario, y de ahí lo del atrevimiento que decía al principio. Sin duda es una novela que requiere más de una lectura. Quién tuviera cinco vidas más, al menos.

__

27 marzo 2016

El secreto


Ya recuperado de su mano a mano con el salmón, Dicky se mostraba en plena forma; es decir, atento y encantador. Nunca hasta entonces había yo entendido tan bien el éxito de Dicky en todo lo que emprendía. Se dedicó a contar chistes –buenos– y a reírles las anécdotas a sus invitados. Se esmeró en que todos tuviesen lo que les apetecía, desde licores a habanos, y hasta se mostró cordial con Daphne [su esposa].

En Len Deighton, Sedal para espías, capítulo 11.


25 marzo 2016

De enemigos externos e internos


Creo que en la cuestión de los refugiados hay que huir del buenismo como de la peste y gestionarlo con inteligencia, lo cual no es fácil. Pero me hacen gracia los discursos basados en la identidad, la europea, se entiende, esa que estaría en peligro con la llegada masiva de árabes. ¿Qué identidad, por favor? ¿La del matrimonio homosexual? ¿La de los derechos de la vaca y el lorito? ¿Acaso queda algo de lo que hemos sido? Lo cierto es que, a juzgar por lo que se ve por la calle, si no vienen los árabes, al cabo de un siglo lo único que hay aquí son perros. Identidad canina.

...

No es cierto que Podemos y adyacentes no compartan nada con el Islam radical: comparten enemigos, y eso une lo suyo. Arnaldo Otegui llamó resistencia árabe al terrorismo islamista cuando el 11-M. Ambos, ETA-Podemos e islamismo, son resistencia (mejor sería decir ofensiva) contra un orden que hay que liquidar, y que tarda en caer con las armas letales que se ha dejado colocar en sus puntos neurálgicos, como son las políticas antifamiliares o los discursos posmarxistas que dominan la educación. Un poco de aceleración no viene mal.

...

Mientras tanto, el propio Occidente sigue colaborando en su ruina: en Radio 5, un ginecólogo recomienda encarecidamente la vitrificación de óvulos como el mejor recurso para la mujer que quiere retrasar su embarazo y tener un bebé guay (porque el riesgo de Down aumenta con la edad, al parecer). Y es que, claro, la situación actual de la mujer no deja espacio para la maternidad temprana y tal y tal y etcétera. Lo que pueda pensar o sentir el bebé guay cuando se sepa poco menos que producido en una cadena de montaje como un automóvil de turismo, ni se menciona. Pero el hombre desarraigado es la mejor carne de cañón para el totalitarismo. Desorientados como Adán el día de la madre los quiere el Gran Hermano.




23 marzo 2016

Abba: "Waterloo"


A la hora de elegir un casete de Abba me dije que por qué no empezar desde el principio, y así este acabó siendo uno de tantos proyectos inacabados, porque no continué con la adquisición del resto. Por entonces no conocía la existencia de Ring ring, que es realmente el primer disco grande del cuarteto.

Si no continué no es porque me decepcionara, desde luego. El material de Waterloo podría constituir un grandes éxitos para cualquier otro grupo. Se nota que es una de sus primeras producciones porque aún meten mucha baza en lo vocal los dos varones, que más tarde se quitaron de en medio para dedicarse a sus zapatos, es decir, a la composición y a la parte instrumental. Las chicas se bastaban y sobraban para cantar. Es algo parecido a lo que sucedió con los hermanos Carpenter: hubo un momento en que el chaval (¿Richard se llamaba?) se dio cuenta de que tenía que dejar sola a Karen. En fin, lo más granado del disco es, por supuesto, la canción que les dio la victoria en Eurovisión y que da título al disco. Destaca también el lento Hasta mañana, Honey honey y Gonna sing you my lovesong, por no hablar del Ring ring que vuelve a aparecer. De Hasta mañana a lo más bestia que es King Kong song, toda una gama de ritmos.

Y no, no pienso decir nada de la indumentaria que gastaban.

__

21 marzo 2016

Hacia otra España


Hacia otra España es lo único que se encuentra, creo, de Ramiro de Maeztu en versión digital. Edición de Javier Varela, Clásicos del pensamiento, Biblioteca Nueva. Es una colección de artículos agrupados en tres bloques que Maeztu o sus editores titularon "Páginas sueltas", "De las guerras" y "Hacia otra España". Su interés me parece limitado; limitado al estudioso de la política de la época. Ahí está una pieza que el famoso manual de COU de Lázaro y Tusón incluía entre los más representativos del dolor de España en la Generación del 98, "Parálisis progresiva" ("Parálisis... nos place la palabra")

Estamos ante el Maeztu primerizo, el dizque revolucionario: la verdad es que si lo comparas con las proclamas de los socialistas de su tiempo, su revolución se queda bastante aguada. Vamos a dejarlo en un liberalismo radical que la mayor parte de las veces se queda en una enmienda a la totalidad a la política de la Restauración. Y no deja de ser bastante realista y nada dogmático: así cuando ironiza sobre el hecho de que las democracias se rearmen y sea el zar, personaje autocrático y belicoso por excelencia, quien propone el desarme general. "¿No será cosa de preguntarse si la centuria que agoniza [el XIX, claro] ha transcurrido, pugnando en vano por ajustar los hechos a una filosofía preconcebida, en lugar de derivar la filosofía de la sucesión aleccionadora de los hechos?" En esas seguimos, amigo.

__


08 marzo 2016

No está mal como definición.


... el género ensayístico, que siempre ha gozado del privilegio de hacer preguntas en lugar de afirmaciones y de ofrecer propuestas en lugar de resultados...

Rosa Sala Rose, El misterioso caso alemán, Introducción



05 marzo 2016

De Goethe al momento político


Ando estos días buscando referencias que me expliquen por qué Goethe es un gran escritor, y en concreto por qué el Meister y las Afinidades son grandes novelas. Algunas películas las he apreciado sólo después de leer una crítica que más o menos me revelaba su sentido, pero con la literatura me sucede menos: si no veo una novela, la sigo sin ver después de los comentarios más o menos sesudos sobre ella (no digamos ya con obras poéticas, para cuya lectura a menudo me falta tanta gracia como para su creación). He rescatado del anaquel El misterioso caso alemán de Rosa Sala Rose, a ver qué pasa, aunque no espero mucho.

En todo caso, he llegado hasta el final del Meister como un campeón, sin dificultades en la lectura pero sin que me abandonase la sensación de vacío, cuando no de estar ante una versión ñoña del Cervantes de las ejemplares. Debe de ser cuestión de eso que llaman la diversidad cultural.

...

Estos días Enrique García-Máiquez se está revelando como un gran analista político (¡encima!), sin apearse de su tono de ironía jovial (véase el Trampolink). Algunos necesitamos ese optimismo como el comer, porque, aunque la resistencia sea más hermosa que la victoria, según al parecer célebre frase de Jünger, nos puede por momentos la desolación de comprobar que veinticinco años de LOGSE no salen gratis, que está al caer la dictadura más estúpida de todos los tiempos, que más pronto que tarde seremos represaliados por afirmar lo obvio. O sea, que el PSOE cederá a su querencia guerracivilista y totalitaria. Por eso, gente como Enrique, como Ignacio Ruiz Quintano o como Ignacio Aréchaga son el proverbal bálsamo, el tópico soplo de aire fresco, con los que uno puede ir a la muerte social con el espíritu con que Muñoz Seca fue a la muerte física.

...

Tétrico estoy, pardiez. Y sin embargo debería agradarme la perspectiva de formar parte de un reducto humano similar al de los hombres libro de Bradbury o de los compañeros de represión de Nicolae Steinhardt, sostenidos unos a otros cual castillo de naipes gracias a su decisión inquebrantable de mantener esa cultura que nos hace humanos a pesar de los stalines o los hijos del FRAP. A propósito de Steinhardt, está su traductora Viorica Patea un poco mosca porque la editorial (Sígueme) lo distribuye mal o no lo distribuye. Bueno, creo que es una editorial eclesiástica, y ya se sabe el espíritu de empresa que tiene ese estamento. Además, no es el típico libro best-seller sino un licor selecto. Le señalo como consuelo el nombre de algún entusiasta de marca mayor, una vez más el propio Enrique.

__

26 febrero 2016

The Golden Gate Quartet: "Negro spirituals"


El sonido de esta cinta siempre fue malo, y bien que lo siento, porque las voces de estos cuatro negros merecen otra cosa. Tal vez simplemente es que no lo habían remasterizado: hablamos de un grupo y de unas canciones con bastantes añitos. En algunas de estas piezas se puede apreciar un germen del futuro rock and roll: por aquellos años 80 en que lo compré me resultaba revelador, porque tenía mucha menos idea de música. Hoy veo que con lo que está emparentado directamente es con el boogie y el swing, y a través de ellos con el rock. Así lo vemos en Daniel saw the stone o Blind Barnabus, o en el mismo Joshua fit the battle of Jerico. Pero no lo compré por eso, sino por los lentos, tales como Go down Moses, Anyhow, Steal away and pray o Nobody knows the trouble I´ve seen. La noticia remota de estas armonías me venía, como otras cosas, de las películas del oeste.

__

17 febrero 2016

Cristo en Torremolinos


Desde luego, no esperaba encontrarme con un Bernanos español, o tal vez sí. Pero la experiencia ha sido decepcionante: es una historia moralista a lo Balarrasa, con gente que muere con las manos vacías después de dedicarse a la vidorra padre y gente que acaba regenerándose gracias al punto de esperanza que queda en ellos, o quizá gracias a un toque de gracia divina que saben aprovechar, o las dos cosas: este es el caso de Felipe, el protagonista. Creo que la novela habría ganado bastante si no llega a aparecer la figura de Cristo en persona, nunca designado como tal pero reconocido hasta por el lector más limitado. Al fin y al cabo, también hay en la novela un personaje que parece expiar con su muerte los pecados de los demás. Eso bastaba para justificar el título.

José María Souvirón reacciona aquí contra el desmadre de Torremolinos que abrió una vía de agua en la reserva espiritual de Occidente, en los años 60. Los caídos en esas redes contrastan con los sensatos, en diálogos correctos que recuerdan, insisto, el cine bienintencionado español de la época. Maricas y corruptos acaban en la perdición más absoluta y los buenos reciben con impecable espíritu cristiano los zarpazos del mal. También son correctas las descripciones de ambiente, hasta el punto en que uno añora esas travesías en cochazo por las costas de Málaga. Al final cierras el libro con satisfacción cuando hace tiempo que has comprendido su limitado alcance. A su nivel, cumple.

__

09 febrero 2016

"Como siempre, la Iglesia ha necesitado la oposición de otros para llegar a decirse a sí misma su propio misterio"



Interesante conclusión de Marie-Joseph Le Guillou (El rostro del Resucitado) comparando la cuestión de la libertad religiosa, planteada por el Concilio Vaticano II, y la situación del siglo IV, cuando la iglesia hubo de "reconocer las exigencias racionales de la fe y descubrir un lenguaje nuevo, revelado en sus significados y racional en sus expresiones". El liberalismo decimonónico habría hecho, así, el papel de los herejes de aquel momento primitivo.

Por supuesto, tanto lo de ha necesitado como lo de siempre han de tomarse como ejemplo de esa exageración a que el lenguaje humano tiende de suyo. Pero este fenómeno muestra también cómo Dios continúa, a través de su Iglesia, con esa admirable virtud de sacar bien del mal.


05 febrero 2016

Algo se muere en el alma



Uno se apega a cualquier cosa, y me voy a poner melancólico cada vez que vea el Cerro de San Cristóbal vacío de esa doble espadaña, o como quiera llamarse, que enmarcaba el monumento a Onésimo. Desde que tengo uso, no ya de razón, sino de sentidos, ha formado parte de mi entorno, de mi circunstancia, eso que al parecer es tan de uno mismo como el alma. He vivido cincuenta y dos años al pie, como quien dice, de ese cerro coronado por el monumento: él indicaba que estabas en casa al volver de viaje, y en cierto modo era el propio Valladolid que te decía adiós al salir. No dejará de estar el cerro pero no es lo mismo.

Onésimo Redondo Ortega nunca me dijo gran cosa, y su monumento era ya una cochambre, porque el anterior alcalde optó por abandonarlo, como si fuera la estatua de la libertad del Planeta de los Simios. Pero no dejaba de simbolizar el Valladolid moderno, dentro de esa España que se hizo moderna, paradójicamente, bajo la dirección de un régimen tradicionalista. Así que me duele que lo quiten con ese espíritu cainita que sobrevive en la izquierda española. En eso nunca defraudan.

__

01 febrero 2016

Fascistas


Un concejal de la oposición le dice a Carmena que está actuando como la dictadura franquista, al tratar de borrar de la memoria a la gente que no le es grata. Quizá. Pero también tendría sentido hacerle ver a la alcaldesa que hay algo peor que ser malo, y es ser encima tonto. La furia iconoclasta contra el callejero franquista está teniendo el efecto de mostrar cuánta gente del mundo de la cultura estuvo alineada con aquel bando, a pesar de todo. Es decir, que hubo más fascistas de lo que nos vienen diciendo desde hace tiempo. ¿Fascistas? Esa es otra. Esa gente a la que se descubre como franquista, en su mayor parte, no es tenida como tal por nuestros escolares, a quienes se les ha dicho sobre ellos de todo menos que eran fachas. Y con razón hasta cierto punto, porque aquella alineación no fue determinante en la obra de casi ninguno de ellos.

Me basta tirar de mi experiencia personal: Mihura era el debelador de tópicos, el que postulaba una vida libre de las ataduras burguesas y que llamaba Rosario y Sacramento a sus personajes más necios. Jardiel, el escéptico que se preguntaba si hubo alguna vez once mil vírgenes y hacía al propio Dios protagonista de una de sus novelas de comicidad disparatada. Ramón Gómez de la Serna, un anarquista rijosillo que se divertía imaginando mil y un tipos de senos. Wenceslao Fernández Flórez, otro nihilista para quien el bien no era más que una debilidad y mostró que el mundo se sostenía gracias a los pecados capitales. Dalí, el amigo de Buñuel y de Lorca, coautor con el primero de la irreverente Edad de oro y pintor del Gran masturbador. Gerardo Diego colaboró como nadie a introducir en España los vanguardismos poéticos y su único lazo con lo que se entiende por derecha podía ser su religiosidad personal. Manuel Machado era republicano y bohemio impenitente. De Cunqueiro sabíamos que era galleguista y escribió toda su vida en gallego. De Pla, lo mismo pero en catalán...

En suma, hablamos de posturas y actitudes que casan bastante poco con lo que suele uno relacionar con el imaginario franquista. Entonces, ¿qué pudo llevar a esas personas a tomar el partido que tomaron durante la guerra civil? O, formulado de otro modo: ¿Qué fue lo que vieron en el otro bando? Esa es la pregunta que, sin duda, los munícipes comunistas de Madrid prefieren esquivar pero cuya actitud sectaria, insisto, hace inevitable plantearse.

__

26 enero 2016

Emmylou Harris: "Elite Hotel"


Como ya dije comentando otro trabajo suyo, Elite hotel me parece de los más logrado de Emmylou Harris. El título no coincide con ninguna canción, y tampoco lo de elite parece compaginarse con las rotas escaleras que lucen en la portada. Pero lo que importa son las doce canciones que componen el LP-casete: algunas de composición propia o de su entorno: Rodney Crowell, Gram Parsons... Otras, excelentes versiones. Amarillo, que abre el fuego, no me parece gran cosa, pero inmediatamente da paso a un Together again superior al de su autor Buck Owens y la calidad ya no desciende: Feelin´single seein´double, de autor para mí desconocido; el Sin City de los Flying Burrito Brothers, por tanto casi propio; la cadenciosa One of these days, también excelente y de autoría oscura (E. Montgomery); y el inmenso Till I gain control again, compuesto por el descubrimiento de Emmylou, Rodney Crowell, y que llegó a interpretar Waylon Jennings.

La cara B también empieza discreta, con una lectura personal (más emotiva, más lenta) del beatliano Here, there and everywhere. OohLas Vegas, de Parsons, anima el cotarro y a continuación nos sorprende con un par de canciones live, cosa seria (el directo de esta mujer es extraordinario): Sweet dreams de Don Gibson, a cámara lenta pero impresionante; y uno de los mejores Jambalaya que se han oído, que ya es decir. El himno (que es como por allí llaman a los cantos religiosos) Satan´s jewel crown da paso a un broche de oro como Wheels, también de Parsons. En dos palabras...


20 enero 2016

La condición humana


Pocas veces me sucede empezar una novela sin la menor idea de su contenido, y es una de las mejores sensaciones que se pueden experimentar como lector. De La condición humana solo conocía su lugar en la primera división de la narrativa del siglo XX, por así decirlo, y que era el título más representativo de André Malraux. Fue sorprendente descubrir que se desarrollaba en la China, y en unas circunstancias históricas que me eran prácticamente desconocidas, con el enfrentamiento entre el partido comunista y el Kuomintang, en 1927. El arranque resultaba además bastante misterioso, ya que nos sitúa, muy cinematográficamente, ante una situación límite de la que no se nos dan antecedentes: un tipo a punto de asesinar a otro que duerme en una cama con dosel. Las reflexiones del asesino dan la pauta de lo que será la novela: un gran interrogante sobre la vida y la muerte con el trasfondo de uno de tantos momentos azarosos de la historia del pasado siglo. Unos tipos que ponen su vida al tablero por un ideal político sin tener idea de qué puede suceder cuando les den mate, lo cual acaba sucediendo en el caso de los más arriscados. Estos conviven con los que prefieren pasar por la historia sacando el máximo partido material y arriesgando lo menos posible, pero para estos tampoco hay tranquilidad espiritual.

No es, por tanto, una historia de buenos y malos, a pesar de que a los comunistas les toque bailar con la más fea y acabar reprimidos brutalmente. Malraux forma parte, más que del partido comunista, de lo que René Albères llamó cultura de la acción, por lo que son los personajes que se juegan la vida los que resultan más justificados en medio de un mundo de inseguridades.

__


18 enero 2016

Medicus eris si recte facias...


El buen hombre no tiene ni siquiera dos días de vida, quizá ni seis horas –dijo el estudiante de medicina–, y sin embargo no podemos dejar de combatir el mal. Será necesario prodigarle cuidados costosos.

…si non facias, non eris. Se decía de los reyes, pero podría aplicarse igual a los médicos.




16 enero 2016

El niño la camarada




A los dictadores les encanta fotografiarse con niños, testigos Facebook y Twitter, que bullen de imágenes como la que va aquí arriba. Es parte de su marketing. Sin embargo, no sé lo que puede beneficiar a Iglesias que le vean haciendo cuchi cuchi a un niño, como en la memorable sesión de inicio de legislatura. Qué va a pensar la gente de su mesías vengador.

En todo caso, creo que los motivos de la diputada Bescansa son mucho más simples, tanto como lo que hay bajo las rastas de su compañero de bancada. Es el orgullo de la madre que disfruta enseñando al rorro, pero potenciado por la impudicia de la generación logse, que se hace extensiva a sus maestros. Con el mismo desparpajo vociferan, dicen tacos o hacen aguas en la vía pública. Apuesto a que el próximo show es un magreo furibundo entre diputado y... diputada, con suerte.

__

15 enero 2016

Luis Eduardo Aute: "Grandes éxitos. Paseo por el amor y el deseo"

Si hubiera sido un vinilo, lo hubiera puesto siempre por la cara A; bueno, bastantes más veces. En la B también hay cosas muy catárticas, como Dos o tres segundos de ternura o Sin tu latido. Pero De paso me resultaba muy pretencioso y Cada vez que me amas un tostón. Aute será recordado por Al alba, Las cuatro y diez, De alguna manera o Pasaba por aquí. El subtítulo, amor y deseo, es acertado aunque la y vale aquí lo que un como. No hay animalidad pura, pero sí una reducción del amor al sentimiento, a un eros que no quiere pasar a otra cosa y cuya limitación más evidente es la fragilidad: la ruptura amorosa es el motivo más repetido en estas canciones. Una suave melancolía (“fue en ese cine, te acuerdas…”), la dificultad de resignarse (“pasaba por aquí…”), el tedio (“qué terriblemente absurdo es estar vivo”) o lo que los clásicos llamaban simplemente la ausencia (“de alguna manera tendré que olvidarte…”) son facetas de ese vacío que deja lo que quizá se ha tomado en un arrebato (“anda…”, “quiero bailar un slow with you tonight” caiga quien caiga), tal vez incluso con un toque de cinismo (“o me llevo a esa mujer o entre los tres nos organizamos…”). Pero los tonos más trágicos se alcanzan cuando la ruptura es forzada por un elemento extraño y brutal, como es la muerte violenta en Al alba. Creo que Aute no ha volado nunca tan alto como aquí, y eso independientemente de las circunstancias que motivaron la canción y de lo que yo opine de ellas.

Las versiones son todas muy remozadas desde el punto de vista orquestal, aunque los enlaces que he puesto no siempre corresponden a este disco. 


__

10 enero 2016

El malvado Carabel


Uno nace inevitablemente bueno o malo; si nace bueno, será absolutamente incapaz de hacer el mal; si nace malo, no tendría sentido que se propusiera ser bueno, pues sería renunciar a sus posibilidades, ya que es el mal lo que hace avanzar el mundo. Es difícil saber hasta qué punto el propio Wenceslao Fernández Flórez se creía esta tesis, enunciada por uno de sus personajes e ilustrada por el otro. No deja de ser una reflexión amarga que quizá nos hemos hecho alguna vez tras sufrir una injusticia, pero que no resiste el análisis, ya que olvida cosas fundamentales como que el bien no consiste sólo en dejar de hacer cosas, que el mal no deja de ser mal porque se haga chapuceramente, y que si en efecto hay gente que siente más repugnancia que otra a cometer maldades es gracias a la educación recibida y no debido a una especie de tara de nacimiento.

De hecho advertimos a lo largo de toda la novela una simpatía hacia el pobre hombre que le da título y un frío desprecio hacia quien se aprovecha de él, es decir, de los malos. De modo que prefiero interpretar el sarcasmo del autor como una pregunta: ¿por qué hemos dejado que las cosas sean así, o que alguien se vea obligado a pensar la realidad en esos términos?

Ya ven que me estoy tomando perfectamente en serio una novela de humor, eso que tantas veces nos han pedido que hagamos. Tras ese tratamiento humorístico, tan propio de los españoles (Ramón, Mihura, Jardiel), se esconde una de las obras más pesimistas de nuestro siglo XX. Carabel es un bueno en el mal sentido de la palabra, un pelanas patético que recuerda a los héroes del cine mudo o a ciertos papeles de Peter Sellers o Woody Allen. Sin embargo, la novela no deja de presentar curiosos contrastes: frente a episodios a lo Berlanga como el de la carrera pedestre organizada por los patronos tenemos la historia dramática de los desengaños amorosos del policía amigo de Carabel, que nos da la clave de su visión sombría del mundo.

__

08 enero 2016

La ternura del palo



"Quien bien te quiere te hará llorar", dice el refrán. Hay una ternura del palo. El que quiere mi felicidad, cuando me alejo de ella, no puede sino corregirme. El buen padre no trata de otra forma a su hijo querido. Si por sensiblería o por temor a disgustarlo le evitara la reprimenda cuando es necesaria, su amabilidad sería de una crueldad refinada. El niño al que se acaricia de esta forma sería un niño más maltratado que uno al que se golpea: se le dejaría pudrirse por dentro, sin incurrir en delito. Sufriría un maltrato espiritual. Disfrutaría de golosinas tan azucaradas que le provocarían caries hasta en el alma. Una buena trabajadora social debería citar al padre y ordenarle que castigara a su hijo, bajo pena de retirarle la custodia: "Usted le consiente sus caprichos, lo adormece en la pereza y la comodidad, ¿qué va a ser de él? Su alma será tan pusilánime y susceptible que odiará a todo el que contraríe sus apetitos: será incapaz de escuchar a los demás, caerá en la presunción o en la desesperanza, acabará siendo un asesino o un suicida".

Fabrice Hadjadj, Tenga usted éxito en su muerte, Introducción.

__

07 enero 2016

De miserias y maravillas



Me cuentan que un alumno de escuela de Artes ha presentado al examen una performance en vídeo en la que aparece despersonalizado, esto es, en pelota viva, mientras profiere blasfemias como la bestia del Apocalipsis (o de Daniel, que no me acuerdo), aunque sin su empaque, claro. Le han dado un sobresaliente.

Sin duda conocía a su profesora (creo que era hembra). En una de sus novelas, Gironella habla de unos estudiantes de la inmediata posguerra que hacían exámenes patrióticos, esto es, firmando Arriba España para asegurar el aprobado. El procedimiento es similar, aunque sin duda el odio crea una complicidad más estrecha que el compartir unas ideas. Y allí la exhibición de los cueros tampoco habría ayudado, por supuesto.


Carlos Rodríguez Braun suele escribir sobre economía, y hace bien, porque esa es su especialidad. Sin embargo, resultó especialmente brillante en su comentario sobre las cabalgatas laicas, señalando como un rasgo genuinamente totalitario este de imponer desde arriba cómo debe pensar o sentir el pueblo, en contra de sus tradiciones.


Hace un año ya, cielos, de la matanza de Charlie Hebdo, y me entero por Ignacio Ruiz Quintano de que la revista ha rememorado aquello sugiriendo que el culpable es Dios, es decir, la fe en Dios: ilustra la portada una imagen inequívoca del Dios cristiano.

Es la manera más cobarde, en efecto, en que cabe reaccionar a un ataque: señalando para otro lado: a esos, a esos es a los que hay que quitar de en medio. Ayuda mucho el que el Islam prohíba las imágenes de Dios, así se evitan dibujar a Alá y sacar boletos para una nueva masacre. Ruiz Quintano, menos críptico y más grave de lo habitual, merece la lectura.


Termino El lobo de mar, de Jack London. Acaba a la manera hollywoodiana, que es el formato que había adoptado ya en el último tramo, desde que aparece la mujer. El chico y la chica salvados del monstruo, en el barco en que han pasado penalidades sin cuento, con un barco pacífico a la vista. Y sin embargo es claramente una novela de ideas, a la que ha querido dar una envoltura de acción, pero se le ha notado demasiado el artificio: es larga y más bien anodina, y la aparición de la chica no lo arregla.


Mi amigo Embajador me recomienda para el día de Reyes el coro de los pastores de La infancia de Cristo, de Berlioz. Escucho por la noche la segunda parte de la obra, un Berlioz sorprendentemente clásico. También sería bueno para estas fechas El Mesías de Haendel en sus primeras partes (For into us a child is born, Omnes de Saba venient…). Yendo más a lo mío, acabo de descubrir en Spotify un disco de Tennessee Ernie Ford, acompañado por una magnífica coral, que aunque por el título (The story of Christmas) parece ser un recorrido por las canciones de Navidad de todo el mundo, hace predominar el repertorio clásico anglosajón. En todo caso, unas voces de primera.

__