25 septiembre 2008

Obras completas (y otros cuentos)


Monterroso es el hombre que ha conseguido hacer de la intrascendencia virtud, literatura del pensamiento débil, o como se llame ese pensar pero no mucho que dicen que está de moda. Monterroso juguetea con su lector de todos los modos posibles, "se queda" contigo, como diría un castizo de ahora, con esas historias que no llegan a ser tales, con esos personajes que sólo son serios para sí mismos, K de Kafka visto a través del cristal de Molière. No sé qué extraña fascinación tienen los relatos truncados: todos sabemos del encanto del romance del prisionero o el del conde Arnaldos, justamente por quedarnos sin saber quién era ese marinero, quién sufría en aquella prisión. Lo mismo pasa con estos cuentos de Monterroso: romances para un tiempo sin héroes, épica de unas existencias tontas, más tontas aún porque se creen valiosas. Y es el autor quien hace aquí de Forrest Gump y nos recuerda que "a veces hacemos cosas que no tienen sentido". Con todo, de vez en cuando aparecen viejos fantasmas, dinosaurios que se resisten a irse, como sombra permanente de lo que fuimos. No se respeta el autor ni a sí mismo, pues el oficio de narrador queda ridiculizado sin piedad en "Leopoldo y sus trabajos", para mi gusto uno de los mejores relatos del volumen, con el protagonista obcecado en su afán de escribir algo que le supera ampliamente, como aparece demostrado en esas fenomenales parodias del estilo pedestre.

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Nota redactada en marzo de 1999

23 septiembre 2008

Hastíos


Se queja Javier Cercas de la insistencia de Solzhenitsin en sus denuncias del totalitarismo soviético y sus métodos represivos. Desconfía de los "exaltados" y ya empieza a estar un poco harto de los totalitarismos del siglo XX.

No deja de tener razón en cierto modo: quien sólo sabe rumiar el mal que le han hecho no es un tipo muy de fiar. Pero creo que Archipiélago Gulag fue un libro necesario, en un momento en que la intelectualidad de Occidente estaba volcada en masa con el socialismo, ciegos para todo lo que supuso este régimen en media Europa y más allá.

Por otro lado, todavía no he oído ningún gesto de hastío hacia las denuncias del Holocausto y el nazismo, que, estas sí, han alcanzado el nivel de la náusea hace ya tiempo, cruzando sin rubor los límites de la cursilería más empalagosa, con los pijamas y demás. Por lo que respecta al comunismo, prácticamente, acabamos de empezar. Cuando llevemos cincuenta años de denuncias, no dudaré en mostrar a mi vez mi hastío.

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22 septiembre 2008

Segunda parte de Lazarillo de Tormes

"De las crónicas antiguas de Toledo" dice haber sacado este Juan de Luna los materiales para su segunda parte. Como suele suceder en estos casos, el autor ha seleccionado de la obra original los aspectos más llamativos y comerciales y los ha exprimido hasta el aburrimiento. Esta es la razón de que las segundas partes no suelan ser buenas. La novela negra de nuestros días no consiste sino en un jugueteo monótono con lo sangriento y lo sexual, que estaban presentes de modo, digamos, colateral en la obra de los maestros (Hammett, Chandler) pero que el público más adocenado disfrutaba por encima de otros valores. Algo parecido sucedió con la picaresca: lo que en el Lazarillo y en el Guzmán de Alfarache tenía su sitio al servicio de una estructura mucho más rica, a saber, la sal gorda anticlerical y la broma escatológica (marrón, para entendernos) se sale de madre en las imitaciones hasta adquirir un protagonismo que el gran público debió de acoger complacido. En este sentido, la segunda parte del Lazarillo luce junto al anónimo original como una casamata junto a una catedral gótica, y desmerece su publicación conjunta por parte de la editorial Juventud, pues al no iniciado puede inducírsele a pensar que estamos ante la continuación natural de una obra inacabada, cuando lo cierto es que el anónimo Lazarillo de Tormes es, a pesar de las palabras finales, un ejemplo típico de "novela cerrada" y circular, que se explica a sí misma y repudia continuaciones.


Nota redactada en marzo del 2001.

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20 septiembre 2008

Anita Bryant


Navegando por ahí descubrí a esta cantante country a la que no conocía de nada, y me extraña: excelente presencia, magnífica voz, casada con un pez gordo del bisnis discográfico, lo tenía todo. Debió de ser conocida en los USA en los 50 y 60. Pero jamás vi un corte suyo en un recopilatorio, ni una mención en libros o artículos...


Me cayó mejor aún cuando me enteré de que fue una gran activista antigay. Una vez, durante un discurso, uno de esos chicos le estampó un pastel en la cara (un gesto muy propio del colectivo, todo hay que decirlo). Al parecer, la Bryant, sin perder los nervios, comentó: "Tenía que ser un pastel de fruta" (por lo visto, fruta es una manera de decir "marica" por allá).


Pero vamos, no creo que eso tenga que ver con el hecho de que no suene ya su nombre. No.

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19 septiembre 2008

La historia de Leo Taxil

aterroriza. Acabo de leerla en el último número de Razón española, por José Antonio Ullate, y uno se pasma ante semejante frialdad en el mal (también se puede encontrar aquí y aquí). Brevemente: pornógrafo y libelista de fines del XIX que en un momento dado finge una conversión al catolicismo y, como genial burla, no sólo escribe panfletos antimasónicos repletos de disparates que fueron creídos a pie juntillas, sino que se inventa una pecadora satanista que llega a "convertirse" después de obtener las oraciones de, incluso, Santa Teresita. Él mismo descubrió la farsa en una sonada conferencia.

La lección que se puede extraer de todo ello, me parece, es que nadie resulta más ridículo que el cristiano cuando se dedica a buscar culpables en lugar de practicar la caridad. Taxil sabía que la gente se cree lo que quiere creerse, sobre todo de sus enemigos, y que cualquier enormidad sobre los masones encontraría eco en aquella catolicidad (en honor a la verdad, hay que decir que no todos tragaron). Si la historia es maestra, sólo cabe preguntarse si acaso hay taxiles hoy y con quién están jugando. En todo caso, la honradez intelectual es la mejor arma para no volver a hacer el canelo.

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18 septiembre 2008

¿23-F?

... No hay mejor forma de controlar un acontecimiento que coadyuvar a su materialización.

Fráter León, en El dolor, de José Javier Esparza

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16 septiembre 2008

Lo eterno sin disimulo


Este volumen constituye una recopilación de escritos, entre ellos algunas cartas que C. S. Lewis cruzó con diversos oponentes. Pero son esas cartas lo menos atractivo, aunque sirvan para confirmar las dotes de polemista de nuestro autor. Lo que más destaca es, creo, el artículo "Por qué no soy pacifista", inicialmente una conferencia. El razonamiento es de un rigor intachable, y también los ejemplos traídos de la Escritura. El tema es actual, porque el pacifismo ha venido a sembrar confusión ente los cristianos, sobre todo desde que en las parroquias se cultiva un humanismo almibarado con grandes apelaciones a la fraternidad y a la solidaridad, pero sin un sólido fundamento doctrinal. Si de la filosofía de Aristóteles pudo decirse que era "el sentido común codificado", algo similar puede decirse ante la apologética de C. S. Lewis: el sentido común razonado, en este caso.


Si no sabes traducir tus argumentos al lenguaje de la gente corriente, viene a decir Lewis, es que no tienes muy claras tus propias ideas. Es lo mismo que decía Pedro Salinas acerca de las dificultades de expresar cualquier cosa: lo dicho oscuramente es lo pensado oscuramente. Y, para facilitar la tarea, Lewis nos ofrece, en otro de los momentos más interesantes del libro, un breve elenco de voces que han cambiado de significado en la mente del ciudadano común. La mayoría de los ejemplos valen también para un español del 2001.


Nota redactada en julio del 2001.

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15 septiembre 2008

Siniestras comadronas

Jesús Cueva, al que no conozco de nada, dedicó este poema a los abortadores profesionales. Literariamente no es muy allá y quizá peque de celo amargo, pero conviene recordar que estos sicarios son el agente sine qua non para que la estadística macabra se engrose cada día. Decía mi padre que el que mata es peor que el que manda matar, porque éste al menos tiene un motivo. Lo cual es perfectamente aplicable a las “áspides fértiles” y a las “siniestras comadronas”.


Necrófagos,
furtivos,
herodes que extraéis los cuerpos diminutos
que crecen en los úteros de las áspides fértiles, de las arpías fecundas;
qué ominosa osadía,
qué atroz retorcimiento,
qué puñado de plata os incita a matar,
a asesinar a un hombre en su principio, en su cálido origen,
en su sagrado aposento originario,
decídmelo,
oh, sí, decídmelo, decídmelo,
hidras tentaculares, horripilantes hienas, monstruos inverosímiles;
qué ímpetu inhumano os conduce a extirpar una concepción única, una preñez distinta (porque todas lo son);
qué craso atrevimiento, qué excusas aconsejan extinguir
el misterio de una vida que surge,
el misterio de un cuerpo delicado y flexible,
el misterio de un alma, de un corazón novísimo.

¡Madres abyectas, áspides, arpías,
ojalá que algún día caigan sobre vosotras
los hijos que entregasteis a los verdugos blancos!
¡Médicos crudelísimos, siniestras comadronas,
ojalá que la muerte abuse de vosotros!

Madrid, Babel. Rialp (col. Adonais), 1989. El título es mío.

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12 septiembre 2008

La mayoría de las novelas de tema medieval

que expenden en las librerías se empeñan en ver los siglos medios por el canuto de la corrección política. Dijérase que la Edad Media no fue sino la negación de la tolerancia, del laicismo, de la igualdad de género... Y esto hasta extremos realmente chuscos. Por ejemplo, en El sanador de caballos, de Gonzalo Giner, la hermana del califa se pone:
-En nuestra cultura nos está vedado (a las mujeres) cualquier camino que no sea el del matrimonio...

Que es algo así como imaginar que el Cid dijese: "¡cómo me gustaría hablar con Jimena! ¿Qué pena que en el siglo X no se haya inventado la telefonía movil!" No sé si me explico.

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11 septiembre 2008

La paz dura quince días


No importa, porque Rafael García Serrano era un enamorado de la guerra. Lo que no tiene por qué ser un desdoro, claro. Estamos ante una novela abierta, muy abierta, cuya peripecia consiste únicamente en el matrimonio de un oficial y su imposible luna de miel en el ambiente de la guerra civil. Es posible que el autor haya retomado a estos personajes en producciones posteriores, no sé. Es una novela más bien "de ambiente". Y describiendo ese ambiente es donde García Serrano se encuentra en su salsa. Cuenta lo que le gusta contar, como el abuelito de las batallas, y lo hace, a fe mía, con un arte excepcional. Al primer párrafo te quitas el sombrero y conforme avanza el capítulo rompes en alabanzas y acabas postrándote en adoración. Todo el volumen mantiene el nivel, pero ese primer capítulo es un alarde, de los que a mí me gustan, un arranque fulgurante.

Por otro lado, quizá haya que destacar que los hombres y mujeres que pueblan esta narración son "aproblemáticos", que diría un pedante. No tienen más problemas personales que los que la vida plantea, que ya es bastante. Y esos los encaran con la naturalidad y la fortaleza, sin exhibiciones, de los que ganaron la guerra del 36. El autor los trata con admiración recatada, y a los secundarios con una pizca de humor. Algo hay en unos y en otros de los galanes y los graciosos de Lope de Vega, quitada toda pompa.

Nota redactada en junio de 2005

Otras referencias a Rafael García Serrano:

La gran esperanza
Eugenio o proclamación de la primavera
Plaza del Castillo

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10 septiembre 2008

Hablando con alguien sobre "El niño con el pijama de rayas",


saqué a relucir la frase aquella de que “con buenos sentimientos no se hace literatura”. No sé quién lo dijo. Según mi interlocutor fue Francisco Umbral, pero no estoy seguro. En todo caso, hace poco, para mi sorpresa, me he topado con una formulación aún más cruda de la misma idea, a cargo de Flannery O´Connor. “Un corazón de oro es un estorbo para la creación literaria”, dice la narradora de Georgia. He aquí el párrafo completo:

Me gustaría que, en el futuro, los católicos tuviesen una literatura propia. Quiero que tengan una literatura que sea innegablemente suya, pero que nuestros demás compatriotas puedan comprender y apreciar. Una literatura para nosotros solos es una contradicción en los términos. ¿Y por qué no llamamos simplemente cristiana a esta literatura?, me preguntaréis. Pues porque, desgraciadamente, este término ha dejado de ser fiable. Ha terminado designando a cualquiera que tenga un corazón de oro. Y un corazón de oro es un estorbo para la creación literaria.

(“El novelista católico en el sur protestante”, en Misterio y maneras).

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08 septiembre 2008

Garzón y el Gran Vampiro


Esto de Garzón con las fosas franquistas me recuerda una historieta del Jabato, donde, como siempre, un grupo de caciques explotaba a los aldeanos, esta vez mediante el procedimiento de hacerse pasar por vampiros y crear una especie de dios, el Gran Vampiro (en realidad, como siempre, un muñeco). Cuando los malos necesitaban esclavos para trabajar en la mina, hacía su teatral aparición el Gran Vampiro solicitando víctimas.

Periódicamente, los socialistas necesitan sacar a pasear al Gran Vampiro, o sea al franquismo, el franquismo virtual que han inventado, claro. Viven de él. El juez estrella por antonomasia sabe que su iniciativa es inviable, pero lo que busca no son resultados judiciales, sino agitar el espantajo. Nadie va a ser condenado por aquellos sucesos, pero en la opinión pública va sedimentando la ecuación franquismo = genocidio, o República = víctimas. Es la propaganda (... estúpidos). La mano que mece la cuna, vamos.

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07 septiembre 2008

Por fin sabemos para qué sirve el ministerio de igualdad.


E abortados son iguales (los hijos de) los que viven por sus manos e los ricos...

05 septiembre 2008

Diario (de Ana Frank)


La lectura de este diario despeja dudas sobre su autenticidad. La sencillez conseguida por Ana Frank es admirable, pero sería aún mas admirable haberla inventado. Estaríamos ante el mayor escritor del siglo, y hubiera sido de desear que nos deleitara con más obras.

En realidad, si por algo vale este diario, es por la naturalidad con que se franquea su autora. Y su impacto en tantas almas, no lo dudo, proviene de que acusamos la injusticia que supone haber abortado semejante empuje vital. Esas ansias de vivir que Ana Frank declara con sencillez que desarma es lo que más lamentamos haber perdido, por encima de su talento como escritora. Más aún cuando sabemos que se cortaron por un capricho, por un antojo asesino de los hombres.

El proceso de su enamoramiento, por ejemplo, suena tan auténtico que no encaja en una falsificación. Juan Valera consiguió un verdadero primor al relatar el del protagonista de Pepita Jiménez. Pero hay algo ahí que delata su literariedad. Aquí, no.

Sus propias ideas sobre la humanidad, dejadas caer sin un orden premeditado, están también adornadas de la misma sencillez al par que de un sentido común aplastante, difícil de encontrar hoy entre los adolescentes. Me gustaría gritar a los pacifistas de hoy que "no creeré nunca que los responsables de la guerra son únicamente los poderosos, los gobernantes y los capitalistas. No, el hombre de la calle está también contento con la guerra... Los hombres nacen con el instinto de destrucción, de masacrar, de asesinar y de devorar".


Nota redactada en diciembre de 2002.

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04 septiembre 2008

Coen, os odio mucho.

Y no porque no me hagáis pasar buenos ratos. Pero, jolín, te sientas a ver No es país para viejos y piensas todo el rato que estamos jugando a policías y ladrones, y hete aquí que a falta de diez minutos resulta que jugábamos al sentido de la vida y tal. No vale.


Y sí, no sé si será para un óscar, pero el Bardem está mucho mejor cuando actúa que cuando aúlla en manada. Me descubrí al día siguiente imitando sus ademanes.

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01 septiembre 2008

"Confieso que he leído": Urbina, in pace.

Lástima que la vida del hombre sea tan breve. Si diera tiempo, daría también ganas de leer todo, todo, y hacer un manual de Literatura (o un libro que no sea manual) fruto de lecturas verdaderas, reposadas, personales... Tal vez un equipo de hombres y mujeres honrados pudiera hacerlo. No lo sé. Haría falta también un Banco honrado, un respaldo económico generoso y amante de la cultura y de la verdad y de la belleza.

Cuando, a finales de julio, Ignacio Peyró publicó su panegírico de Pedro Antonio Urbina, le comenté: "¡qué susto!, pensé que era una necrológica". No lo era, pero la muerte debía de presentirse cercana, porque, en efecto, PAU (como sus allegados le conocían) murió el último día de ese mes.

Llega un momento, feliz, liberador, en que uno puede decir con toda paz que La Comedia de Petrarca es una castaña. Monumental, pero castaña... Llega el momento liberador en el que uno advierte que el cacareado Antonio Machado y su "sabiduría" filosófica, como la de don Pío en El árbol de la ciencia, es incluso inferior a un mal manual, que ni como pose se sostiene...

No he tenido la suerte de leer lo mejor de su obra de creación. Pero sus artículos de crítica, literaria o cinematográfica, resultaban encantadores. Ayer cayó en mis manos, como involuntario homenaje, la breve delicia de la que proceden estos párrafos, incluida en un volumen colectivo titulado Breve diagnóstico de la cultura española y uno de cuyos epígrafes reza "Confieso que he leído", lo que hoy suena casi a epitafio.

... he leído... a Francisco Ayala como quien lee a un clásico, no sé si mayor o menor, pero su lectura me despierta (como el vaho del eucaliptus) ese clima natural y cierto de lo clásico. También Rosa Chacel... Requiem por un campesino español es una pequeña obra maestra muerta. Muerta porque la activa el odio. Es algo así como si un cantante dedicara a su amada una canción que la define ofensivamente. Disgusta escuchar su buena voz, que se ensombrece por la rabia y el despecho... Nada, de Carmen Laforet, me impresionó vivísimamente cuando la leí poco desúés de su aparición. Pienso que, sin decirlo, me indicó el camino del escritor: hablar de lo que se sabe y se ha vivido, y hacerlo vida.

Uno puede compartir o no estos juicios, y de hecho a PAU le disgustaría que los aceptásemos sin crítica porque vienen de él. Pero nos enseñan lo que debe ser un lector independiente y sin prejuicios. Hay pocos, y encima se mueren, dita sea.

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30 julio 2008

Septiembre está al caer.


Lo digo por experiencia. Son varias décadas viendo caer septiembres que parecían tan lejanos. Así que pierdan cuidado mis hipotéticos visitantes. Nos vemos en nada.

29 julio 2008

El final de los tiempos. El dolor


Presentando un libro de José María Aznar, Stanley G. Payne hablaba de nuestro tiempo como el de una "gran mutación" en el terreno de los valores y de la ética. Coincidía, supongo que sin saberlo, con José Javier Esparza en esta novela utópica, desarrollada justamente en una época que tiene como punto de partida un fenomeno conocido como la Gran Mutación. Es, por supuesto, una visión crítica de nuestro mundo, o de lo que nuestro mundo puede llegar a ser con las pautas establecidas de medio siglo a esta parte y que en España llevan camino de institucionalizarse de manera acelerada. Inversión de valores que halla su codificación en lo que se ha dado en llamar corrección política y que en esta novela (cabeza de la trilogía "El final de los tiempos") se nos muestra, con evidente ironía, depositada en manos de una Iglesia de la Solidaridad que tiene su jerarquía y sus tribunales. La novela, es claro, se alimenta de Huxley, de Orwell y de Jünger, pero también de Swift en lo que tiene de sátira. Supone también una reivindicación de lo espiritual frente al imperio de la tecnología, reivindicación que en los últimos capítulos toma la forma de "apología de la barbarie", encarnada esta en el pueblo desterrado que acoge a los dos protagonistas, pueblo de guerreros y místicos.

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28 julio 2008

Para entender los libros de texto.

De Literatura, en concreto.

Un panfleto es lo mismo que un duro alegato, pero escrito por un autor de derechas.

Fusilar y asesinar son la misma acción. La diferencia es que el segundo verbo se predica de Federico García Lorca y el primero de Maeztu y Muñoz Seca.

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25 julio 2008

-¿Acaso no sois un pueblo especializado en el estudio?

-Sí, lo somos. Pero sabemos que los libros por sí solos no bastan. Por eso también bailamos y cantamos, y buscamos aquello que está por encima del entendimiento. El sabio es rico de entendimiento, y los ricos cargan con la riqueza a sus espaldas en su regreso a las puertas del paraíso. Es una carga muy pesada. Muchos no llegan [...] Si el sabio es capaz de depositar la carga de riqueza y jugar como un niño, entonces todo estará bien en él.

(Respuesta de David Schäfer, judío, a Pawel Tarnowski en El librero de Varsovia, de Michael D. O´Brien)

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24 julio 2008

Ortodoxia


Si no fuera porque lo dicen todas las biografías, costaría creer que Chesterton escribió este libro antes de convertirse. Resulta tan difícil que uno realice semejante apología del cristianismo sin profesarlo... Y, sobre todo, resulta admirable la claridad con que Chesterton detecta los agujeros en las argumentaciones de los ateos. Si admitimos que no tenía fe cuando lo escribió, hay que concluir que nos hallamos ante una inteligencia descomunal. Bueno, las hay.

En todo caso, "è ben trovato". Chesterton plantea su apología como una mente que, a base de puro sentido común, va descubriendo que todos los argumentos esgrimidos contra el cristianismo se vuelven en realidad contra quien los sustenta. Y, desde luego, no deja colarse a la fe por parte alguna, y la prueba es que jamás habla de Jesucristo, salvo al final, sino del cristianismo como doctrina o como cosmovisión. Es la demostración, paso a paso, de que nos hallamos ante la doctrina más racional, más humana y más gratificante con la que uno pueda tropezar.
Nota redactada en junio del 2008
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23 julio 2008

No rezamos bastante por los curas.

Y luego nos quejaremos si se parecen a esos escolares que sólo se quedan con el chiste o la anécdota. Uno de mi pueblo tiene la costumbre de soltar un párrafo cuasihomilético "antes de comenzar los sagrados misterios". En el último se refirió a las enseñanzas del Papa en Sidney. Al parecer, Benedicto XVI

-... nos invitó a cuidar el medio ambiente y a acoger bien a los inmigrantes (más o menos).

Si ustedes han seguido los discursos de Benedicto XVI, se habrán admirado, como yo, de su habilidad para partir, como motivación, de temas que suscitan inquietud o polémica en nuestro mundo, para desde ahí tocar la llaga espiritual del asunto. La preocupación por el entorno natural será estéril sin la referencia a Dios creador; la solicitud por la paz y la solidaridad entre los pueblos empieza por el respeto de la vida humana.

Pero hay más, algo difícil de ver desde lo alto de los cielos (...) En el centro de la maravilla de la creación estamos nosotros, vosotros y yo, la familia humana «coronada de gloria y majestad».
... todo esto no se puede comprender prescindiendo de una profunda reflexión sobre la dignidad innata de toda vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural, una dignidad otorgada por Dios mismo y, por tanto, inviolable.

(Por cierto, no menos admirable fue cómo, tras una catequesis eruditísima sobre el Espíritu Santo, acabó concretando:

... Inspirados por las intuiciones de san Agustín, haced que el amor unificador sea vuestra medida, el amor duradero vuestro desafío y el amor que se entrega vuestra misión.)

"Nos invitó a cuidar el medio ambiente"... Hala, hala, a rezar por los curas, más que a paso.

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22 julio 2008

¿Corrección política?

... Son espíritus incompletos, muchos de ellos devorados por el resentimiento, que buscan ocultar sus propias carencias imponiendo dogmas morales a los demás.

Ayesha, en El dolor, de José Javier Esparza

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21 julio 2008

Ética del quehacer educativo


"Con la libertad del amor; la única libertad que me exalta, la única libertad por que muero". Es una pena que Luis Cernuda no llegara a entender el auténtico sentido de sus propios versos. Porque son, letra a letra, el núcleo de la ética que nos presenta Carlos Cardona en este libro. El hombre es libertad, pero libertad para (y no libertad de, como comúnmente se entiende), y justamente libertad para amar. Estamos destinados al amor, que para eso es el que mueve el sol y las estrellas y tal, y el acto de educar ha de tender a desarrollar en el alumno ese amor libre, en el mejor de los sentidos. Educar para la libertad sería la única manera de educar, al menos si queremos formar personas. No se detiene Cardona a detallar cómo se logra esto, pues no ha sido su propósito (así lo declara) escribir un manual con normas de carácter práctico. Se trata de unos presupuestos previos a la tarea y que por tanto sirven también a quien no se dedique a tareas docentes. El volumen es, en efecto, más un libro de ética general que un código deontológico.

No le falta a Cardona la perspectiva histórica, y uno de los aspectos más interesantes del libro es la crítica de la Modernidad en cuanto esta ha sustituido al hombre singular por la humanidad, el número, la masa, con lo cual ha perdido el norte para perjuicio del propio hombre. Las diversas tendencias de lo que llamamos posmodernidad no han sido capaces de enderezar el rumbo, que pasa, sin remedio, por la vuelta a una visión cristiana de las cosas.

Nota redactada en abril del 2001
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19 julio 2008

Oscuro placer


Al parecer, en la Semana Negra de Gijón (evento anual dedicado a la novela policíaca y sangrienta) han montado una mesa redonda o coloquio con el título “El oscuro placer de narrar el fascismo”. Deben de referirse, sobre todo, al nacionalsocialismo, porque el régimen de Mussolini no suele proporcionar mucho material narrativo. El de Hitler, en cambio, nunca ha visto declinar su estrella en ese aspecto.

Oscuro placer... Sí, supongo que quien nunca ha sufrido el nacionalsocialismo puede permitirse eso al escribir. Debe de ser algo parecido lo que sentían algunos al hacer aquellas películas tipo La última orgía de la Gestapo y así. Tal vez, lo que mueve a otros a adornarse con paramilitar cuero negro en los tugurios gay.

En cambio, me extrañaría que Primo Levi, Solzhenitsin, Nadiezhda Mandelstam o Armando Valladares sintieran placer, ni oscuro ni del otro, al narrar el socialismo, porque ellos sí lo sufrieron. De hecho, no creo que les gustara el título de la cachupinada gijonesa. Puede que les resultara incluso ofensivo.

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17 julio 2008

Un hombre con un solo ojo

-Pawel, la mente humana es lo más asombroso de cuanto se haya creado. Este autor acaba de “demostrar” que el universo no existe. Insiste, de la forma más razonable, en que todos nosotros, tú, yo y todo cuanto existe, somos proyecciones de su mente. Su mente, ¿entiendes?, no la tuya o la mía.

-¿Quién ha escrito eso?

David se lo dijo.

-Sí. Ese es uno de tantos pensamientos de los que se alimentaron los precursores de Hitler. El autor al que lees contribuyó a crear el clima social que engendró a los nazis.

-Entonces las ideas son algo más que meras abstracciones.

-Tal y como los acontecimientos de nuestro siglo han demostrado.

David hizo una mueca y arrojó el libro al suelo.

-¡Esto es
sitra ahra!

-Sí, creo que tienes razón. No resulta nada bueno que los hombres brillantes se sirvan del pensamiento para destruir el pensamiento.

-Tal vez sería mejor no pensar. En la vida, quizá sólo debiéramos rezar.

-¿No pensar? ¿Tengo que oírtelo decir
a ti?

-Disculpa, pero hay veces en que hasta dudo de la mente.

[...]

-¿No sería más acertado decir que nuestro filósofo loco es como un hombre con un solo ojo?

-¿Y qué sería el ojo que le falta?


-La belleza –dijo Pawel-. El universo es bello. No tendría por qué. ¿Por qué es bello el universo? No puedo creer que ese filósofo contemplara alguna vez la obra de la Creación. Como mucho, creía contemplarla.

-Y nunca la amó.


-Es posible que amara partes de ella, pero no el todo.

Michael D. O´Brien, El librero de Varsovia.
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16 julio 2008

Diario de un cura rural


Bernanos se mueve a grandes profundidades, y una segunda lectura no acaba de despejar los arcanos de tantos diálogos como aparecen en la novela. Lo que más gratifica al lector medio, en esta obra, son los grandes discursos del cura de Torcy, sobre la alegría cristiana y sobre la Virgen. Sin embargo, hay más riquezas que admirar en ella: por ejemplo, el contraste entre los dos curas; el de Torcy, dotado del don de la fortaleza, al menos al nivel humano, y el narrador, humanamente débil. Y sin embargo, ambos son excelentes sacerdotes, grandes directores de almas: vemos al Espíritu actuar a través del soporte, a veces flojo, de sus hombres. No es que nuestro cura sea tibio; de hecho, apreciamos una fe y una esperanza bien ancladas a pesar de esas venidas abajo, esas hojas arrancadas en el diario que quizá velan gritos de angustia, quejas desgarradoras, que no son sino pequeños getsemaníes. Es un hombre inseguro, sin el asidero del carácter recio de su colega, y creo que es un gran acierto por parte de Bernanos el presentárnoslo enfermo, para terminar de perfilar su humana insignificancia, de modo que no vayamos a pensar en él como un titán cuando lo vemos enfrentado a esas criaturas orgullosas que acaban echadas a sus pies (a los pies de Cristo) después de una batalla sin cuartel, en esos diálogos a los que antes aludía, de profundidad abismal (y celestial).


Nota redactada en agosto del 2007

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15 julio 2008

Miscelánea bloguera

Muchos, al leer El hereje de Delibes, pudieron salir con la convicción de que los heterodoxos de la época eran los adalides de la libertad religiosa. Arp nos trae hoy una muestra de que no había tal, si es que ya Calvino con lo de Miguel Servet no nos bastaba. Ya sabemos el caso que hay que hacer al cine, pero recuerdo películas como Cromwell o María Estuardo, donde la cara de los líderes reformados no aparece, precisamente, como el envés de la de Torquemada, antes como una versión corregida y aumentada. De hecho, el concepto de libertad religiosa tal como hoy se entiende pertenecía a un idioma totalmente ignoto para la gente de la época.

Altea se hace cruces cuando se acuerda de un tipo que a estas alturas defendía a Napoleón y llamaba cretinos a los españoles que se le enfrentaron. Bueno, a lo mejor era el marido de Sonsoles Espinosa, que pasaba por allí. O una colega mía que también opinaba que nos equivocamos de bando. Son los que piensan que deberíamos haber hecho peña con Lutero y Calvino. Y luego con Stalin, claro.

Claro que la cosa puede empeorar, y ahí están los que sienten nostalgia de los árboles, como el tío al que cita don Enrique Monasterio. Uno que opina que la capilla Sixtina, el Requiem de Mozart, el Quijote o la misma internet, son animaladas. Alguien para quien una cosa peluda que come, chilla, se rasca, defeca y ocasionalmente te trae una pelotita es igual que un ser que llora, contempla, entrega, renuncia, comprende, ríe y trabaja. La nostalgia de las tiranías se puede calificar. Para estas otras, todavía no se ha inventado el nombre.

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14 julio 2008

Nazismo: Modernidad radical


A mí no me miren: lo dice Stanley G. Payne, en su obra sobre El fascismo. Tras caracterizar al fascismo como un concepto moderno sin ningún paralelo pre-moderno, continúa:



Todas las ideas políticas de Hitler tenían su origen en la Ilustración: el concepto de la nación como fuerza histórica superior, las ideas sobre la soberanía política derivadas de la voluntad general del pueblo y sobre las diferencias raciales inherentes en la cultura humana. Se trataba de derivaciones claras de la antropología de la Ilustración, que rechazaba la teología premoderna y las raíces y los intereses trascendentes comunes de la humanidad. El culto de la voluntad es la base de la cultura moderna, y Hitler se limitó a llevarlo a su extremo. El concepto mismo del nacionalsocialismo como "la voluntad de crear un hombre nuevo" no era posible sino en el contexto del siglo XX, como idea típicamente moderna y antitradicional. Lo mismo cabe decir de la búsqueda nazi de la extrema autonomía, la libertad radical para el pueblo alemán. Hitler llevó hasta un extremo sin precedentes el objetivo moderno de romper límites y establecer nuevas marcas. Pues en ningún otro movimiento imperó hasta tal extremo la doctrina moderna de que el hombre es la medida de todas las cosas.

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13 julio 2008

La úlcera


Pues, señor, es el caso que don Lucas, el indiano, vuelve a su pueblo a tomar pacífica posesión de la plaza. Sí, porque todos los pueblos tienen su plaza, y sólo una, de indiano. ¿Y ahora, qué? Porque una vez que uno ha hecho ya su fortuna, que el sentido de su vida ya se ha colmado, ustedes me dirán qué pinta uno en este mundo. Y esa es la clave, me parece, de esta novela: el aburrimiento. Aquí Zunzunegui ha elegido el tratamiento humorístico del asunto, con un humor a tono (a Tono, je) con el que estilaban Mihura, Jardiel o Tono. Un humor ilógico, disparatado: "travaillons sans raisoner; c´est le seul moyen de rendre la vie supportable", pone como lema, con palabras de Voltaire en el Cándido.

Lo que sorprende (y desagrada, a mí al menos) al lector es que el disparate empieza tarde. Durante la mayor parte de la narración lo que tenemos es un tono de comedia, sin mayores sorpresas. Pero en un momento dado la úlcera de don Lucas cobra vida y el indiano comienza a dialogar con ella y a tratarla como una mascota o incluso como a un nieto, en lo que es una sátira aguda de las vanidades humanas, pero que desconcierta porque no era ese el juego al que jugábamos hasta entonces. En todo caso, ya digo, está bien traída la sátira, tanto de ese aburrimiento que suele llegar en la edad tercera, que le dicen, como de la vanidad que le lleva a uno a presumir hasta de sus debilidades o sus males físicos. Pase, pues.


Nota redactada en febrero de 2005.

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11 julio 2008

Proust


A la mala costumbre de hablar de sí mismo y de los propios defectos hay que añadir, como formando bloque con ella, ese otro hábito de denunciar en los caracteres de los demás defectos análogos a los nuestros. Y se está constantemente hablando de los dichos defectos, como si fuera esto una especie de rodeo para hablar de sí mismo, en el que se juntan el placer de confesar y el de absolverse. Y es que nuestra atención, fija en lo más característico de nuestro ser, nota también esa cualidad en los demás mucho antes que las otras.


A la sombra de las muchachas en flor.

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09 julio 2008

Los cuernos de don Friolera

Lo cierto es que llega un momento en que Valle-Inclán empalaga un poco. Si, mucho virtuosismo lingüístico: se pinta solo para ofrecer un cuadro de fantoches sin alma, bueno, lo que él llama esperpento. Pero tantas páginas de esperpento acaban cansando. Una sesión de fuegos artificiales ha de durar veinte minutos a lo sumo.

Y la verdad es que todo es tan excesivo que nadie puede creerse que esto sea caricatura de una situación real, y mucho menos denuncia de una situación política concreta. Eso de que es una obra "contra las dictaduras y el militarismo" (lo dijo él mismo) sólo da cuenta de que ya por el año 30 vestía mucho, entre la clase intelectual, lo de pronunciarse contra esas cosas. Y Valle-Inclán no pasó de ser una vedette, aunque con talento, en una época en que lo del malditismo empezaba a estar demasiado visto. En definitiva, creo que lo que movía a Valle-Inclán era, como siempre, el arte más que otra cosa. Y si la toma con los militares es por esa ojeriza cursi que, como bien vio el hijo del dictador, alimentaban los intelectuales contra los uniformes.

Nota redactada en diciembre de 2007

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08 julio 2008

Tertulia de radio.

Dos contertulios mostraban escándalo (casi podía verse el dedo acusador) ante un tercero que estaba a punto de manifestarse partidario de la penalización del aborto incluso en caso de violación.

Al parecer, en el año de gracia de 2008, no basta con mirar por encima del hombro al hijo del pecado. Hay que cortarle la cabeza sin miramientos.

Yo también soy partidario del aborto en caso de violación. Del aborto del violador, claro. Que sea colgado por los compañones hasta que muera. En cuanto al fruto de su acción (y tomo prestado el argumento a los modernos anabaptistas), ya decidirá de mayor si se pone en manos de los sedadores de Leganés o decide continuar con su vida, a pesar de todo.

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07 julio 2008

Si el pecado no existe,

tampoco la virtud. En pura coherencia con sus ideas, Iván Karamazov debería dejar que condenasen a su hermano Dmitri por el parricidio que no cometió y que Iván teorizó. Por eso imagina la burla del asesino, ya muerto suicida:




-¡Me ha hecho rabiar. ¿Sabes? Con mucha habilidad, ¡mucha!: "¡La conciencia! ¿Qué es, la conciencia? Es obra mía. ¿Por qué me atormento? Por la fuerza de la costumbre. Por una costumbre universal que tiene el hombre desde hace siete mil años. Desprendámonos de esa costumbre y seremos dioses." ¡Lo ha dicho él, lo ha dicho él!
[...]
-Es él quien lo ha dicho, él, y él lo sabe: "Te dispones a cumplir un gran acto de virtud y no crees en ella, eso es lo que te irrita y te atormenta, por eso eres tan vengativo." Me lo ha dicho refiriéndose a mí. Y sabe lo que dice...

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04 julio 2008

Nos enseña Don Cógito

la Educación para la Ciudadanía de la República en guerra. Por entonces el enemigo no era la homofobia ni el neoliberalismo, sino el fascismo. Y tuvieron éxito, a despecho de la derrota por las armas, pues hoy el tal fascismo ha quedado reducido a un insulto. Por entonces era una de las muchas drogas políticas de un tiempo de crisis, y desde luego una de las que menor representación tenían en la España de la época. Pero su invocación sirvió para movilizar a medio país. No creo que los fantasmas actuales consigan otro tanto, pero las cartillas están ya en las librerías.

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03 julio 2008

Juanita la Larga


Unos tres años después de que apareciera Juanita la Larga, Ángel Ganivet definía, en Idearium español, el espíritu del senequismo: "No te dejes vencer por nada extraño a tu espíritu... "; sean cuales fueren los poderes que se levanten contra ti, "mantente de tal modo firme y erguido que al menos se pueda decir de ti que eres un hombre". No recuerdo las palabras exactas, pero esta máxima es todo menos determinista, y coincide con el propósito de Juan Valera de dar una bofetada al Naturalismo y con el carácter de Juanita, su personaje. Cordobesa como Séneca y antideterminista como Ganivet, encarna mejor que este la actitud firme y combativa que transcribíamos, pues al final el autor de Granada la bella se declaró vencido y se derrumbó, como bien sabemos. Ni las convenciones ni los prejuicios de los que mandan en su sociedad son capaces de imponerse a los firmes principios de Juanita, que resiste y vence, por más que conozca la tremenda fuerza de sus adversarios. Valera sabía bien que es más fuerte la mujer, con lo que las palabras de Séneca resultarían irónicas si no se tomara la palabra hombre en sentido genérico.

El personaje de doña Inés también es llamativo. No es una simple beata, como dice el prologuista de esta edición (Alianza), sino una mujer que no encuentra cauce para la santidad en su mundo, y trata de convertir en santa a Juanita ("si no vencí reyes moros, engendré quien los venciera") haciéndola monja. Pero sólo consigue hacer el papel de mala de la película. Triste destino que sólo la resolución de Juanita, una vez más, consigue frustrar.

Nota redactada en octubre del 2000.

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02 julio 2008

¿Qué fue de la alegría?,

porque, después de todo, es sobre lo que ha tratado fundamentalmente esta historia. Para serte sincero, el tema ha perdido para mí casi todo su interés desde que me convertí al cristianismo... Cuando nos perdemos en el bosque, ver un letrero es un asunto muy importante. El primero que lo ve grita: "¡mirad!". Toda la pandilla se reúne a su alrededor y contempla. Pero cuando hayamos encontrado la carretera y pasemos los letreros cada pocos kilómetros, no nos pararemos a mirar. Nos estimularán y agradeceremos a las autoridades que los hayan puesto, pero no nos pararemos a mirar, o no demasiado; no en esta carretera, aunque los postes fueran de plata y las letras de oro. "El año que viene en Jerusalén".

Por supuesto, no es que no me pille a menudo parándome a contemplar esos postes en los lados de la carretera o, incluso, objetos de menor importancia.


(La autobiografía espiritual de C. S. Lewis se titula Cautivado por la alegría (Surprised by joy) y estas son sus últimas líneas. Me parece un símil acertado.)

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01 julio 2008

Vida de Don Quijote y Sancho


Unamuno fue un eterno adolescente. Creo que este libro me habría encantado a los dieciséis años, como lo hizo aquella otra frase suya: "Pon en tu orden muy alta tu mira... Apunta a lo increíble". Pero ahora no puede por menos de parecerme un disparate (como tantas otras cosas de este hombre). Y tiemblo al pensar lo que sería esta filosofía llevada al campo político.

Es una apología del irracionalismo, claro. Viva don Quijote y muera el sentido común. Arriba la fe, abajo la razón. La fe de Unamuno tiene sorprendentes concomitancias con la cristiana: "Cúrate de la afección de preocuparte cómo aparezcas a los demás. Cuídate sólo de cómo aparezcas ante Dios". Podría ser una secta cristiana, de un solo miembro. Pero no es la fe católica. Ese loco que exalta Unamuno en permanente paralelismo con san Ignacio de Loyola sólo tiene sentido en el caso del santo que, antes de obedecer un mandato divino extraordinario, ha pasado mucho tiempo sujeto a lo ordinario, a la razón y al sentido común.


Nota redactada en abril de 2008.

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30 junio 2008

Pudieron.


Y habrá que alegrarse con ellos. Al fin y al cabo, Lope y Calderón no eran menos grandes porque el timón de la nave lo llevaran los lermas, los olivares y los reyes pasmados. Entonces vivíamos de sueños y hoy nos atiborramos de opio. La vida es sueño, pudo decir don Pedro. Hoy, en España, la vida es flipe. Todo el mundo en el cielo con diamantes. Al menos, el alucine se llama Torres, Iker, Villa, y no Chikilicuatre, por ejemplo. Y se adorna de rojo y amarillo, a pesar de los esfuerzos de la Cuatro por monocromatizar el asunto.



27 junio 2008

No soy futbolero,

pero me gustaría serlo, porque la mayoría de los aficionados al fútbol que conozco son tíos excelentes. Y le deseo lo mejor a la selección española, y me alegro por el juego de maestros que, al parecer, están desplegando.

Pero esos gritos de España, esa patriotería futbolera... no puedo evitarlo, me subleva. España no son once deportistas en un terreno de juego. España 2008 es la que se ha ido de Irak a la orden de los terroristas, la que ha validado (9 de marzo) el chalaneo con ETA a cambio de la tranquilidad, la que se arrodilla ante unos piratas somalíes, la que bendice el choteo de los homosexuales con el matrimonio, la que...

La que está en el palco, en suma. La que asoma su fea cara por el palco, su cara degenerada y traidora. Y a ese palco lo han alzado muchos de los que dan saltitos y corean España como si acabáramos de volver de Lepanto. Así que disculpen que no me sume a los gritos. Si hay que firmar para agradecer a la selección su buen hacer, aquí me tienen.

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26 junio 2008

El valle de Josafat


Es sabido que las generaciones primeras del siglo XX se formaron en los periódicos y que de los periódicos proviene gran parte de su literatura. El valle de Josafat es una colección de glosas, como Eugenio d´Ors llamaba a sus pensamientos breves, más amplios que una greguería y más pequeños que un artículo. La idea era llamar a juicio a personajes provenientes de los más diversos ámbitos, de Rubens a Virgilio, de Riego a Paganini, lo que se traduce en bosquejos de su personalidad, quiero decir de la idea que su personalidad ha dejado en la mente curiosa del autor. Lo primero que llama la atención es la enorme ("impresionante", dice el prologuista) cultura de Eugenio d´Ors, versado en arte, en música, en literatura, en historia. Después, hay que admirar su imaginación desbordante, por llamar de algún modo a ese don que le permite retratar a Judas como "campanario vigía" o "clave de arco" de la historia, a Berkeley como "un globo ocular que careciese de párpados" o a la música de Bach como "arquitectura en movimiento". Rafael Alvira, en su prólogo, lo compara con la labor de un caricaturista. En todo caso, es un alarde, y probablemente d´Ors se ofendería si lo llamase barroco, pero es el adjetivo que me sugiere su obra, por lo menos al leerla así, toda de golpe. Es, al menos, conceptista, al encerrar en pocas palabras un pensamiento de enorme densidad. Y, si uno tiene paciencia, encontrará pinceladas de genio.


Nota redactada en julio del 2001.

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25 junio 2008

Dicen que "Los pilares de la tierra"

es el libro más leído después de la Biblia. Tal vez estas sesudas valoraciones (en concreto, los post 7, 8 y 9) nos puedan dar la clave de semejante éxito. Al menos en España.

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24 junio 2008

Dalmacio Negro:


En Hispanoamérica es un hecho corriente [que los terroristas se rediman por la militancia en un partido pólítico]. Y en todas partes ya casi nadie considera anormal que se les glorifique. El terrorismo es "progresista", por lo que los delitos son cualitativamente distintos según afecten a la "izquierda" o a la "derecha". Por lo general, como la izquierda se ha arrogado el monopolio de la conducción de la historia hacia la felicidad de todos, la expedición de credenciales de democracia, y la custodia de la moral pública -la privada la desprecian- tiene a su favor la presunción de que sus intenciones son siempre buenas y sus delitos más disculpables; por supuesto, si son "políticos" ni siquiera se les debiera perseguir. Por eso tampoco es raro que los casos más graves y corrientes de corrupción afecten principalmente a los partidos sedicentemente izquierdistas, pues la naturaleza humana es la misma en todas partes y en cualquier partido o ideología.

"Desmitificación del consenso político", en Razón española, 145.

Léase: el PP tratando de reeducarse por haber sido demasiado de derechas mientras enchiqueran al alcalde de Estepona.

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23 junio 2008

"Cuando los culos nazcan con forma vaginal,

la homosexualidad será normal", solía yo sentenciar, pero me doy cuenta de que tal contingencia nos convertiría más bien en hermafroditas, así que tampoco. En todo caso, la carga de la prueba recae sobre quien afirma que una relación homosexual es tan normal como una relación sexual sin prefijo. Al fin y al cabo, lo evidente es lo contrario: el concepto de sexo implica, por definición, una dualidad complementaria: macho/hembra, varón/mujer, y por tanto toda relación homo es una impostura biológica, donde alguien finge ser lo que no es.

Pero, ¡qué difícil es que quienes sostienen aquella postura (ideológica, digo) hagan algo más que fulminar anatemas contra el adversario! Publicista hay que blasona de políticamente incorrecto y cuya mucha corrección política le lleva, hablando de esta cuestión, a repetir los consabidos denuestos contra la Iglesia y el franquismo, en el mismo paquete: esa "moral conservadora y clerical que durante cuarenta años" tal y cual. Y, como mucho, razones de tipo histórico que valdrían igual para justificar el apartheid o el sistema de castas.

Y encima, los homosexuales, empeñados en desmentir a sus fans, año tras año, desfile tras desfile.

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20 junio 2008

Carta de Tesa


¿Puede hablarse de novela de denuncia? La situación de la educación en España al filo del 2004 está ahí, sí, pero no de un modo explícito, tratando de poner los detalles delante de los ojos del lector; antes bien los detalles (en este caso la agresión, la prepotencia, la inversión de valores) aparecen en sordina. No, no es una novela de denuncia, sino de diagnosis, y en eso tiene mucho en común con Teorema de Pitágoras. Hay algo inquietante tomando cuerpo bajo nuestra existencia rutinaria de europeos acomodados. Hay una amenaza latente que empieza a dar la batalla en forma de colegiales agresivos e impunes.

Como de costumbre, Jiménez Lozano se vale de un distanciamiento irónico que da a la novela el típico aspecto naïf de sus producciones. Nada más engañoso, sin embargo, que la rutina de esas conversaciones banales. El narrador parece no perder la serenidad a lo largo de esa carta que dirige a su pariente, pero el horror contenido acaba estallando en la última parte, en la que Jiménez abandona de modo significativo la primera persona para ofrecernos a su personaje desde fuera, perdido el control de sus nervios, tocado por la barbarie personalmente. De barbarie se habla, en efecto, de modo explícito en esta novela, incluso ya en el lema, aunque me pregunto si no es injusto para con los antiguos bárbaros equipararlos con estos orcos satisfechos que hemos conseguido crear a fuerza de pedagogía delirante.


Nota redactada en octubre de 2005.

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19 junio 2008

Y esto para qué sirve

Así pues, la poesía es, a su modo, un método de conocimiento por vía intuitiva, que sin duda posee mayor amplitud y quizá mayor calado que el ofrecido en la vía racional de filosofía y ciencia; y tal es la razón de que filosofía y ciencia vayan redescubriendo tardíamente verdades que ya desde muy pronto la humanidad había recibido en revelaciones fulgurantes a través de la imaginación poética. Esto y no otra cosa es lo que implica el clásico "enseñar deleitando", siempre que no se interprete el enseñar como pedestre didactismo ni se abarate el deleite en trivial entretenimiento. La poesía nos hace vislumbrar aquello que quizá no pueda explicarse. El toque del arte está en hacer de algún modo transmisible el momento de la intuición, una hazaña de veras prodigiosa.



Francisco Ayala, La estructura narrativa

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18 junio 2008

Es mujer

En el último número de la hoja quincenal que edita mi arzobispado se presenta a la Delegada de Apostolado Seglar: "es mujer, profesora de Religión y catequista".

Lo que me pregunto es qué falta hacía el primer dato. El personaje en cuestión se llama Ana y las fotos dejan poco lugar a dudas sobre su sexo. Si se hubiera tratado de un barbado Pedro Pérez, ¿habría empezado la entrevista diciendo "es varón"?

Me lo pregunto retóricamente, claro. Es que quiero que ejerciten su capacidad crítica. Hale, hale, a pensar.

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16 junio 2008

La novela número 13


Aunque él dice que tiene derecho a denominar a sus novelas como los compositores a sus sinfonías, con números, uno puede maliciarse que el propio don Wenceslao no tenía muy buena opinión de su producto. La novela número 13 es, como tal novela, mediocre tirando a mala, y si no simpatizas con los vencedores de la guerra civil (mejor dicho, si simpatizas con los vencidos), para olvidar completamente. Pues la única gracia que tiene está en los dardos lanzados contra los rojos. Eso sí, no está de más recordar, en estos años, que si los tales rojos no fueron tan unilateralmente malvados y estúpidos, no se puede rebajar un ápice el clima de terror y hambruna que consiguieron crear en la zona que gobernaron. Wenceslao Fernández Flórez nos cuenta las aventuras en la España roja de Charles Ring, famoso policía inglés, que jamás en su larga vida de aventuras se vio enfrentado a semejante caterva de ladrones, vagos, cobardes, envidiosos y asesinos, pues tal es la catadura de los gobernantes y de los milicianos con los que se topa. Allí Ring cosecha su primer fracaso, al tener que comerse el pura sangre que había ido a rescatar.


Nota redactada en diciembre de 2007.

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Ambigüedades


La editora de las obras completas de Ramón Gómez de la Serna se refería en Per Abbat (septiembre 2007) a "las inhibiciones y ambigüedades de Ramón respecto a la dictadura franquista". Consulto el Trapiello:

Invariable pese a lo que sea, aquí estoy como adelantado de nuestra Castilla nueva vieja o vieja nueva. La peligrosidad aumenta y el otro día... la prensa [argentina] aprovechó para meterse conmigo como adorador visible de la España actual. Que la excelsa España no se deje engañar por los ambiguos... Ya rondan sus fronteras, ya alguno disfrazado de balandrán ha entrado por el portillo... Me he dado cuenta de que el Generalísmo les ha irritado y que les va a ser inútil su embozado rondar... (Carta a E. Giménez Caballero, 1942).

Políticamente soy un bueno y.. me someto gustoso a que me dirijan los mejores, los más patriotas... (Carta a Miguel Pérez Ferrero, 1949)

Por fortuna, pude ir a España hace unos años y esto se lo debo al Generalísimo. Parece que en Consejo un ministro preguntó si yo debía ir y que el Generalísimo contestó que sí. Fuimos muy bien recibidos. Nos dieron los billetes y unas pesetas. Fuimos agasajados. Fuimos a Barcelona y a Madrid. Barcelona es la rubia y Madrid la morena. Todo magnífico. (Entrevista con Josep Pla, 1949)


Ambigüedades... ¿Qué será para esta mujer un franquista entusiasta?


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13 junio 2008

Fichas didácticas a lo Bibiana

HISTORIA
Los burgundios y burgundias fueron una tribu germánica originaria de Escandinavia, que a partir del año 200 iniciaron una migración masiva hacia Europa central, seguidos y seguidas por los vándalos y vándalas, hacia Pomerania (actuales Polonia y noreste de Alemania). Luego se instalaron en la Galia, entre los francos y francas y los alamanes y alamanas, a orillas del Rin. Establecieron su capital en «Borbetomagus» (actual Worms) y arrebataron «Moguntiacum» (Maguncia) a los romanos y romanas.

CIENCIAS NATURALES
Los crustáceos y crustáceas son un extenso subfilo de artrópodos y artrópodas, con más de 67.000 especies y sin duda faltan por descubrir hasta cinco o diez veces este número. Incluyen varios conocidos grupos animales, como las langostas macho y las langostas hembra, los camarones macho y los camarones hembra, los cangrejos macho y los cangrejos hembra, los langostinos, las langostinas, los percebes macho y los percebes hembra. Unos pocos han colonizado el medio terrestre, como el cochinillo de la humedad y la cochinilla de la humedad (isópodos/-as).

Continuará...

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12 junio 2008

Medea


Mi única experiencia con la tragedia griega estaba en Antígona y me pareció una obra excepcional, como sin duda está considerada. Pero esperaba más de Medea y de Eurípides en general. Leyéndola uno tiene la impresión de que ahí están temas profundísimos y eternos, sí, pero que se hubiera podido desarrollar mucho más. Es como contemplar un ánfora, o el Discóbolo de Mirón, comparándolos con Velázquez o con Donatello. Allí está lo fundamental, sí, pero en su estado más primario. Quizá falta ver la actuación de una actriz genial para apreciar la obra en toda su dimensión.

Esto no quita a Eurípides el mérito de haber creado todo un carácter, o mejor dicho, un tipo representativo: la madre y amante despechada por haber sido despojada brutalmente de ambas funciones. O, dicho en términos menos fríos, herida de muerte en su amor maternal y conyugal a la vez. Cualquier mujer puede verse representda por Medea, pues ser esposa y madre es su más acabada realización y su mayor timbre de gloria. En este sentido, Medea es la mejor plasmación de ese sentimiento que llamamos amor-odio. El asunto es complejo, y representa una bofetada en la sensibilidad del espectador, que es lo que justamente buscaba la tragedia, con la famosa catarsis. No hay nada que más pueda amar Medea sino a Jasón y a sus hijos y hete aquí que acaba matando a estos para infligir la más terrible de las torturas a aquel. Todo esto sólo puede comprenderlo quien conozca el corazón femenino. Jasón no lo conocía.

Nota redactada en septiembre del 2000. Recientemente he tenido la oportunidad de ver la versión cinematográfica de Pasolini (1969), que consigue hacer de María Callas una Medea convincente, añadiendo además un intresante matiz: Medea como representante del mundo mítico y bárbaro frente a la emergente racionalidad griega representada por Jasón.

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11 junio 2008

Pa Jones


Volví a encontrar en la tele a Indiana Jones y a su padre batiéndose el cobre contra los nazis, y en una de estas le espeta papá a uno de ellos: "ustedes deberían leer libros en vez de quemarlos".

No, si los habían leído. Habían leído cosas como el Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas, de Gobineau, El mito del siglo XX, de Rosenberg, Los fundamentos del siglo XIX de Chamberlain, tal vez las Observaciones sobre una clasificación étnica de los idiotas de Down, los Protocolos de los sabios de Sión, La doctrina secreta de Blavatski, mucho Nietzsche, mucho Spencer, Wagner, Darwin, Carlyle...

El profesor Henry Jones medita fuera del recipiente cuando atribuye las barbaridades de sus enemigos al analfabetismo. No son los libros que quemaron, no. Son los que leyeron.

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10 junio 2008

"¡Ser en las letras, como vosotros, un bolchevique!"


El espíritu de las vanguardias era justamente el contrario del bolchevismo. Aquellas eran irracionalistas mientras que este era la última degeneración del racionalismo. Pero, en el campo político, que es el último al que llegan las ideas, lo bolchevique parecía lo más nuevo. De ahí que Miguel Romero y Martínez (¡qué nombre más poco ultraísta!) colocara esa frase como colofón de uno de sus poemas. De ahí también que los surrealistas se pringaran en el fango comunista, que les era tan ajeno. El socialismo persiguió por lo general a las vanguardias (díganlo los Maiakovski, Ajmatova, Mandelstam). Fue el fascismo, más acorde con su espíritu, quien las protegió.

09 junio 2008

Querido Bruto

Nunca un libro de texto se pareció tanto a una novela. Y esto no es descalificación, sino elogio, porque supone que José Ramón ha conseguido su propósito. Quería él una novela que sirviera, ante todo, para que los escolares aprendieran filosofía, historia y literatura del mundo grecorromano. Y ha conseguido las dos cosas, la novela y el libro de texto. Puede haber quien diga que hay pasajes que parecen mera historia, como aquellos en que César expone la gestación y realización de la guerra de las Galias, y otros que son apología del pensamiento platónico-aristotélico frente a los sofistas de ayer y de hoy. Todo eso es cierto. Pero, ¿acaso no hay capítulos auténticamente ensayísticos en las novelas de todos los tiempos, y singularmente en mitos de nuestra época como Thomas Mann o Musil? No, no es desdoro para José Ramón el que pueda calificarse de didáctica o de ensayística su obra. Ideas mil veces repetidas en sus títulos anteriores están también en Querido Bruto. Pero hay también momentos novelescos cien por cien, como el capítulo "Cloaca Máxima", que me parece la cima de su arte narrativo y que demuestra que el aparato cultural, por así decirlo, no está ahí para disimular una impotencia. No aprovechó tampoco, como fácilmente pudo hacer, la evidente simbología de este capítulo. Y qué decir de la elegancia de su vocabulario, plenamente clásica, digna de la misma admiración que provocan tantas frases agudas. Es, sí, un libro para pararse a meditar a cada paso.


Nota redactada en mayo de 1999.

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06 junio 2008

Miscelánea EpC

La defensa de la clase de Religión es el anverso de la lucha contra Educación para la Sodomía. Religión es optativa, la otra es forzada: de modo que se lucha por la libertad a la vez que por las propias convicciones.

Dice un socialista de Galicia que la asignatura estrella de la LOE no se diferencia de los principios cristianos en que fue educado, y lo peor es que le creo. Tengo dicho que el zapaterismo se incubó en las clases de Religión de los años 70, con mucha paz, mucha tolerancia y mucho quién es para ti Jesucristo. También dice que posiciones tan retrógradas no aportan nada al futuro de la humanidad. Hombre, sí. Como poco aportan seres humanos, cosa que jamás podrán hacer los homosexuales y que suelen hacer poco los progresistas.

Es posible que los socialistas se decidan a revisar los aspectos más polémicos de la asignatura. Si es así, habremos asistido a otro ejemplo de la estrategia ya usada con el Libro rojo del Cole, pero con mayor agresividad: cruzar la barrera de lo tolerable para, limando luego aristas, conservar al menos una porción de terreno. De todos modos, creo que los padres han dado bien en el meollo del asunto: no se trata de tales o cuales contenidos, sino del hecho de imponerlos por la fuerza; al menos, cuando hay implicaciones morales de por medio.

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05 junio 2008

Saludarse

-Ya ves, Pancho, mucho calor. ¿Y tú?

-Ya ves, Gad, mucho calor.

Como en Baroa no hace nunca frío, ése es siempre nuestro saludo. Ya sé, amigo, ya sé que podríamos no decir nada. Pero sería peor. La civilización debe saludarse todas las mañanas y todos los días. Cuando las personas dejan de saludarse, es que la ciudad se ha impuesto y ha esclavizado a los hombres. Es triste y pasa en muchos lugares. Si usted y su vecino dejan de saludarse, es que la ciudad los ha dominado ya y son muñecos. En Baroa no, aquí nos seguimos saludando y somos personas.



04 junio 2008

Te daré la tierra

El barcelonés Chufo Llorens elige la Cataluña del siglo XI para su personal aporte al relato histórico de consumo. Ficción y realidad se encarnan aquí, respectivamente, en las personas de Martí Barbany, joven honrado y emprendedor que rápidamente triunfa en el mundo de los negocios, y el conde Ramón Berenguer II, en la época en que repudia de hecho a su segunda esposa para convivir con Almodis de la Marca. Ambas vidas se cruzan por mediación del intendente de Ramón, Bernat de Montcusí, personaje depravado con quien se asocia Martí pero que causará su ruina afectiva cuando cometa estupro con su hijastra Laia, a quien el joven se había prometido en secreto. No termina aquí el enfrentamiento entre ambos, pues un engaño del rey Abenamar, que entrega una partida de dinero falso al condado de Barcelona, lleva a Montcusí a sugerir que se culpe del fraude a los judíos, cuyo jefe de cambistas, Benvenist, es buen amigo Martí...

Chufo Llorens ha optado por una novela histórica al estilo romántico, donde el conflicto pasional se impone con mucho al acontecer político. Doncellas atribuladas, padrastros malvados, galanes justicieros, torturas en los sótanos, la esencia del folletín decimonónico está ahí, y no hay más. Pero hay que reconocer que resulta eficaz y que Llorens consigue no aburrir, a pesar de su castellano deficiente donde los laberintos son intrínsecos, por ejemplo.

No descuida Llorens la cuota erótica, que satisface con un lenguaje explícito pero sin excesos. El tributo a la corrección política aparece en la forma de una visión reductiva de las religiones como fuente de trabas e injusticias. En ambas partidas, su contribución es mucho menos generosa que la de un Ken Follet, al que desde luego supera en todos los órdenes.

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03 junio 2008

Generación de la República


Ínsula dedicaba su número de diciembre pasado a la Generación del 27. Uno que hace poesías dice allí que el mejor nombre para este grupo de poetas es el de "Generación de la República", ya que, se supone, deberían a esta sus mejores realizaciones, pues la cultura es apoyada por "gobiernos inteligentes" (!) y combatida por las dictaduras; de modo (sigue) que cabría preguntarse si obras como Poeta en Nueva York o Sobre los ángeles habrían sido posibles sin hombres como Fernando de los Ríos.


Rebatir enormidades como ésta agota. Me limito a enumerar algunas obras y eventos que vieron la luz o tuvieron lugar durante la dictadura que precedió a la II República:


-Nuevas canciones, Antonio Machado (1924).

-Marinero en tierra, Rafael Alberti (1925).

-La deshumanización del arte, José Ortega y Gasset (1925).

-Literaturas europeas de vanguardia, Guillermo de Torre (1925).

-Exposición de la Asociación de Artistas Ibéricos (1925)

-Tigre Juan, Ramón Pérez de Ayala (1926).

-Tirano Banderas, Ramón del Valle-Inclán (1926. Obra más bien poco favorable a las dictaduras, por cierto).

-Revista Litoral, dirigida por Emilio Prados y Manuel Altolaguirre (1926).

-Mariana Pineda, Federico García Lorca (1927).

-Revista La Gaceta Literaria, dirigida por Ernesto Giménez Caballero (1927).

-Romancero gitano, Federico García Lorca (1928).

-Exposición internacional Barcelona-Sevilla (1929).

-Sobre los ángeles, Rafael Alberti (1929, aunque el caradura de nuestro poeta nos la haga republicana).

-San Manuel Bueno, mártir, Miguel de Unamuno (1930).

-La rebelión de las masas, José Ortega y Gasset (1930).

-La zapatera prodigiosa, Federico García Lorca (1930).


Por ejemplo. Claro que el PSOE y la UGT apoyaron la dictadura de Primo de Rivera y Largo Caballero fue consejero de Estado. Va a ser eso.

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02 junio 2008

Ortega liberal


Hace unos días, expresaba Enrique Baltanás su asombro por el hecho de que a Ortega se le considerase un liberal, siendo así que era un estatalista de tomo y lomo, como lo demostraba su idea de que la educación (y, en concreto, la educación moral) había de ser patrimonio del Estado: todo un apóstol de la Educación para la Ciudadanía.

Es cierto. Pero es que Ortega era un liberal en el sentido histórico, o decimonónico, del término; en el sentido de apostar por el Estado como garante de la libertad de pensamiento, trasladándole las competencias que tenía asignadas la Iglesia, entre ellas, claro, la educación. El liberalismo azañista, vamos.

Y a lo mejor se lo creían. Pero la historia se ha encargado de demostrar que ese proceder garantiza, no la libertad, sino el monopolio del pensamiento por el Estado, que es lo que se pretende con la asignatura estrella de la LOE.

Sin embargo, ya en 1938, Ortega auguraba para Europa dos formas de vida pública:

... la forma de un nuevo liberalismo y la forma que, con nombre impropio, se suele llamar totalitaria. [...] Los pueblos menores [¿pensaba en España?] adoptarán figuras de transición e intermedias. Esto salvará a Europa. Una vez más resultará patente que toda forma de vida ha menester su antagonista. El "totalitarismo" salvará al "liberalismo", destiñendo sobre él, depurándolo, y gracias a ello veremos pronto a un nuevo liberalismo templar los regímenes autoritarios. ("En cuanto al pacifismo")

Esto pueden interpretarlo como quieran. Yo lo leo en el sentido de que la experiencia totalitaria, con sus excesos, curaría de estatalismo a los liberales, dando lugar al actual concepto de liberalismo (en Europa): una apuesta por la sociedad frente al Estado. Lo cierto es que hablamos de un término analógico, como tantos otros en Humanidades, que ha de entenderse en función del contexto.

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