13 octubre 2026

Un ciego con una pistola

En esta, al parecer, última novela de Chester Himes no debe buscarse un “quién lo hizo” sino una radiografía social, una supuesta radiografía social, porque ya se sabe que a estas novelas de denuncia siempre hay que aplicarles el coeficiente de reducción. Si yo fuera de Harlem me quejaría. En fin, lo digo porque en otras novelas de Himes sí que hay desenmascaramiento de asesino. Aquí hay asesinatos, pero sin conexión entre sí. Empieza con un blanco asesinado tras salir de un encuentro non sancto con un negro, sigue con una reunión de unos sectarios bastante grotescos que acaba con varias muertes y se salpica de manifestaciones callejeras de activistas negros, para al final envolverlo todo en la metáfora del título: un caos como el que provocaría un ciego con una pistola, demasiado para los esforzados Jones “el Ataúd” y Johnson “el Sepulturero”.

Un apaño para concluir una historia que no se sabía cómo desenlazar, si quieren mi opinión.

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