Así traduce Fernando Gutiérrez la expresión equivalente a "de gorra" en la Odisea. Nunca lo había oído. Según parece, se usa en Canarias y en el Caribe, aludiendo a lo fácil que era colarse sin pagar en el autobús...
Y YO QUE ME LA LLEVÉ AL RÍO
CARTAPACIO DE JESÚS SANZ RIOJA
26 abril 2026
22 abril 2026
Humanismo y santidad (II)
Tal como apunté en el comentario a Humanismo y santidad, recojo una selección de párrafos que ilustran el contenido del libro.
Moeller aborda “los
problemas filosóficos desde la literatura” porque afirma que “la literatura es
un campo privilegiado, en el que se pueden sorprender diversas actitudes ante
la vida. Y es tanto más cuanto más perfecta es la obra literaria, cuanto más
constituye algo artísticamente acabado (...) tanto más ofrece la literatura un
testimonio insustituible de la condición humana”
[del prólogo de Bolívar
Andrés Batallas Vega; la cita es de un artículo de Moeller]
...
[Cita de Peguy] “Como todos los cristianos verdaderamente
grandes, Pascal se abstenía de despreciar la Antigüedad; esta posee una secreta
gracia, una gracia anterior. De un alma pagana surge la mejor alma cristiana.
Esos modernos carecen de alma, pero son los primeros que carecen de ella. El
mundo antiguo no carecía, en modo alguno, de alma.”
...
Tan solo la concepción
cristiana respeta íntegramente la sabiduría grecorromana, la deja intacta, en
lo que ella es en realidad: una alborada del cristianismo y una admirable
realización humana. Antes bien, los que la mutilan son los que la oponen al
cristianismo.
...
[Los antiguos paganos] Esos
pobres hombres acechados por la muerte, pero esforzándose en ser buenos los
unos con los otros, a veces incluso entre enemigos –recordad la entrevista
entre Aquiles y Príamo–, ¿no esbozan a su manera los primeros trazos de la
caridad cristiana? También en esto, una vez más, ¡qué diferencia de los “héroes
modernos”!
...
...porque Cristo no
había venido aún. Los antiguos no quisieron buscar falsas rutas para llegar a
lo absoluto: tuvieron el valor de ver cara a cara toda la miseria humana y
aceptar el hecho de que no había remedio definitivo para ella.
...
El conocimiento de la
Antigüedad resulta útil para comprender mejor el cristianismo como doctrina de
salud, primero porque, con Orígenes y Agustín, el cristianismo contrajo una
alianza eterna con el helenismo –Clemente de Alejandría se sirvió de Homero
para llevar a la fe cristiana–, y segundo porque, habiendo escogido a Cristo,
ese Cristo que representa el término deseado, inconscientemente esperado por el
héroe, el cristiano se encuentra con que el conocimiento de esa Antigüedad le
pone constantemente en un estado de gracia precristiana, en una disposición
expectante respetuosa, ante lo que nos falta.
...
...el contacto con la
cultura grecorromana entraña menos peligro para el cristiano que la excesiva
familiaridad con la cultura posterior a Cristo...
...
[El Quijote] ...uno de
los libros más ricos de pensamiento de la literatura universal...
...
La cuestión que
constituye el eje de este libro [el Quijote] es precisamente la aparente imposibilidad de conciliar el heroísmo con
la sabia sensatez...
...
[Don Quijote, en sus últimas aventuras] es demasiado orgulloso para confesar a Sancho que no es un caballero
andante, que ya no hay caballeros andantes, pero, en el fondo, él lo sabe y se
somete a los castigos que le infligen los hombres...
...
Las últimas páginas de
Don Quijote evocan invenciblemente el recuerdo de Cristo doliente, humilde y
dulce, escarnecido, pero, al propio tiempo, humano, grande y divino...
...
[Goethe] tildaba al
romanticismo de literatura de enfermo y se asombraba ingenuamente del carácter
desesperado de los libros de Novalis, Tieck, etc... No comprendía que esa
enfermedad podía ser el envés de una tristeza profunda: la de no encontrar a
Dios.
...
[Rousseau] se halla en
el arranque de una curva que nos lleva, en su postrer recodo, al surrealismo,
pasando por el simbolismo y el freudismo.
...
El humanismo clásico
comienza a partir del momento en que se corrige y enmienda la Naturaleza
espontánea. En cambio, para Rousseau y los románticos de todos los tiempos, se
trata de volver a la Naturaleza espontánea, al impulso primitivo.
...
...ese descenso del
hombre a su infierno y su paraíso interior que constituye uno de los
distintivos más profundos del arte moderno...
...
El romanticismo es el
desquite de la vida. Cuando el orden es resultado de una dura conquista del
desorden, es vivo, fecundo. Cuando se convierte en una receta, cuando se
endurece, se momifica y cede a la rutina –destino inevitable de las cosas
humanas–, reclama, en compensación, una nueva afluencia de valores vitales,
dinámicos y revolucionarios.
...
[Romanticismo] De la
locura considerada como una de las bellas artes, o De las bellas artes
consideradas como una locura.
...
Tanto en el clasicismo
como en el romanticismo hay, pues, valores humanos y valores cristianos:
equilibrio humano, por un lado, aspiración hacia lo absoluto heroico o místico,
por otro; sentido cristiano de los valores terrenos, por una parte, sentimiento
de la necesidad de lo infinito, por otra.
...
La aspiración
romántica es la estela dejada por Cristo en una humanidad que no quiere saber
más de Él o le ha olvidado.
...
...si el cristianismo
nos enseña a abandonar este mundo para buscar lo absoluto, este nos enseña,
asimismo, a retornar a este mundo y a hacerlo con el mismo Cristo encarnado,
que, además de la piedra clave del mundo invisible, es también, por su carne
transfigurada, el centro y destino de este mundo visible.
...
Ser humanista, esto
es, en nuestra opinión, vivir profundamente la cultura humana, aprender a
conocer al hombre en su inmortal y hermoso rostro.
...
El humanismo terreno
requiere el humanismo escatológico como complemento necesario.
...
Santa Teresa de Ávila,
que alcanzó la cúspide del desposorio espiritual con Dios, se mostró habilísima
en el gobierno de sus funciones monásticas.
...
[El humanismo terreno] exige
la santidad como medio principal de consumar los valores humanos...
...
[El humanismo terreno desempeña
el papel de] una causalidad material
respecto a la actividad transfigurante de la gracia divina.
15 abril 2026
Humanismo y santidad
La cultura clásica alcanzó el esplendor que conocemos explorando las cualidades del ser humano: una criatura que sin embargo siempre quiso ser más, desbordar las posibilidades de su naturaleza para igualarse con los dioses. Esto, que fue imposible para los antiguos, los sumió en una especie de melancólica resignación. Solo con Cristo esa vieja aspiración a sublimarse tuvo ocasión de hacerse realidad. La obra de Moeller desarrolla esa relación entre lo que llama el humanismo terreno y el humanismo escatológico: todo lo que el hombre es por naturaleza y lo que es gracias al nacimiento a lo sobrenatural hecho posible por Cristo. Para Moeller, lo que llamamos clasicismo y romanticismo en literatura está en íntima relación con esa dualidad. Tanto clásicos como románticos nos hablan de un hombre incompleto, los primeros por ceñirse a lo que ya no es, es decir, el hombre no elevado a lo sobrenatural, y los segundos por seguir buscando esa sublimación fuera de Cristo. Montaigne y Goethe serían los máximos representantes del clasicismo después de los clásicos, mientras que Rousseau y Nietzsche serían la mejor expresión de lo romántico. Solo Cervantes ha sido capaz de armonizar las dos posturas, haciendo que su héroe, paradigma de lo humano que quiso ser más, lo consiga al fin en el lecho de muerte, no como había pensado en los días de su locura sino acogiendo a su Salvador y abandonando sus fantasías: “Bendito sea el todopoderoso Dios, que tanto bien me ha hecho”.
El libro está formado por seis conferencias que ha reunido
la editorial Encuentro, como hizo con el Libertad para qué de Bernanos. Dedicaré
alguna otra entrada a ilustrar el pensamiento del autor con unas cuantas citas.
12 abril 2026
Lucky Luke integral, volumen I
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08 abril 2026
Conversación en La Catedral
Y, ya que empleo este localismo, hay que decir que son los
localismos, quizá, lo que hace más atractiva la novela, y en eso salen
perdiendo los peruanos, para quienes no es novedad.
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01 abril 2026
El gatopardo
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27 marzo 2026
Epistolario español
Jaime Ferreiro Alemparte reúne las cartas que escribió Rilke desde Toledo y Ronda, alguna desde Sevilla y alguna desde Madrid. Toledo fue, según nos explica el editor, como una revelación largamente buscada y sentida, y un punto de partida para su obra posterior. La ciudad malagueña, cuyo pintoresco emplazamiento no deja de suscitar tampoco en el poeta praguense profundas consideraciones de orden metafísico, viene a completar de modo satisfactorio la experiencia toledana. Sevilla, en cambio, como no deja de hacer notar, fue una gran decepción.
Dejo algunas de las impresiones que Toledo produce en Rilke. Ni que decir tiene que a todos
nos gustaría poder reproducirlas en nuestras visitas a la ciudad imperial.
Si usted se imagina
una cosa visible al mismo tiempo a los vivos, a los muertos y a los ángeles, es
esta. Créame.
…
...una ciudad que es
para mí de una importancia sencillamente indescriptible, algo así como si todo
mi interior la hubiera presentido y esperado hace muchos años. La tierra se me
ha hecho más grandiosa en muchos sentidos desde que sé que existe tal ciudad.
…
Es maravilloso pensar
que una ciudad tan incomparable como Toledo me resulta tan afín, porque en modo
alguno se resuelve en lo humano, sino que, situada a la manera de un astro […], se alza a través de todas las dimensiones
de lo visible como una aparición que va desde la mirada del animal hasta la
contemplación del ángel.
…
…no, no es posible
salir de esta ciudad, a no ser derechamente al cielo en una huracanada Asunción.
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