22 septiembre 2026

Monstruos

“Dame la felicidad y seré virtuoso”. Gregorio Luri, en conversación con Juan Soto Ivars, recuerda esta frase del monstruo de Frankenstein para ilustrar la actitud de muchos europeos en esta, como dice él, sociedad de “psicosocialismo”. La pregunta era si creía que la pedagogía terapéutica que él denunciaba como uno de los males de la enseñanza de hoy (buscar siempre el diagnóstico y así adaptar al niño a lo que puede aprender) podía extenderse a toda la sociedad. Luri está de acuerdo. Si soy malo, si mato a mis tres hijos (aludía Luri sin nombrar), es por culpa de lo que no me han dado, es por culpa de las carencias que me han hecho padecer; en definitiva, por culpa de los otros. No seré feliz cuando sea virtuoso, sino que seré virtuoso cuando sea feliz. Y hacerme feliz es tarea de otros.

Y no es mal diagnóstico. Por parte de Luri, quiero decir. Una vez más, se confirma que seguimos viviendo en el romanticismo. En lo peor del romanticismo.