16 enero 2019

Lenin en la calle


“Contra los cuerpos, la violencia; contra la almas, la mentira”. No sé si era este el tenor literal de la proclama leninista, pero sus discípulos de hoy lo practican con aplicación.

La mujer, los derechos de la mujer… La mujer les interesa lo justo, como muestra el hecho de que no levantan la voz contra los regímenes que realmente las someten, como los islámicos. Antes bien, los apoyan en la medida en que pueden contribuir a la desestabilización de las sociedades abiertas.

Les importan las mujeres como pretexto para hacer leyes que introducen la sospecha y el conflicto en la relación matrimonial y en la unidad familiar. Ese tipo de vínculos estorban a los totalitarios. Reforzarlos es el auténtico modo de promocionar a la mujer y afianzar sus derechos. No confío en que el nuevo gobierno andaluz lo entienda así. Pero, al menos, alguien ha abierto la primera brecha.