
Escribe un libro sobre el tratamiento médico de la homosexualidad y dedica su última parte a la "homofobia", cómo curarla y tal. No les ha bastado a los lobbies gay esa declaración de equidistancia, y se le han echado encima, justamente por alentar la homofobia. Ya ven, otra vez lo de Julián Marías: es inútil tratar de contentar a quien no se va a dar por contento.
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9 comentarios:
Sin embargo, hay también mucho sufrimiento en silencio de personas con esta tendencia que son conscientes de su enfermedad y pelean contra ella. Por profesión he podido asomarme a la vida de algunos de ellos y no es ningún camino de rosas. Es muy duro luchar contra una enfermedad y recibir burlas a cambio.
Es sólo un pequeño apunte. En todo lo demás coincido punto por punto con usted.
Soy heterosexual. Uno de mis mejores amigos (catedrático, por cierto, en una universidad suiza) es homosexual. También lo era Jaime Gil de Biedma, de quien fui igualmente amigo, o lo es Francisco Brines, viejo amigo también. Y todo ello no me produce ningún "asco" (Dios me libre); es más, estoy convencido de que son amistades que me han hecho mejor persona (heterosexual, repito) de lo que era, o hubiera sido sin ellas. Doctor, ¿es grave? ¿Cree que, con la dosis apropiada de arrepentimiento, mortificación y cilicio, podré llegar a redimirme? Gracias.
Lo peor es que en el concepto de 'homofobia' comprenden en un totum revolutum a los que condenan a muerte a los homosexuales, a los que les dan palizas, a los que hacen chistes sobre ellos, a los que prefieren tenerlos lejos y a los que, con todo respeto, los consideramos víctimas de una anomalía.
Gatoflauta, tal vez baste, como cilicio, con acudir a un desfile del orgullo gay. En todo caso, le recomiendo volver a leer la entrada.
Desde que gatoflauta dejó la Marina parece que entiende las cosa peor.
A lo mejor tenías que haber puesto la palabra "conducta" en negrita y mayúsculas. Pero volvemos a lo mismo: "Es inútil tratar de contentar..."
Vuelvo, efectivamente, a leer la entrada, y me encuentro con la siguiente perla: "la reacción de asco ante la conducta homosexual no sólo no es una anomalía, sino que revela una perfecta normalidad psíquica y moral". Por eso digo que, dado que yo, según esto, no soy normal, si el arrepentimiento y la mortificación bastarán para devolverme a dicha normalidad.
Aclaro: también hay gente a quienes, por ignorancia u otras causas, la idea de una relación sexual entre una persona de su misma raza y otra de raza distinta les produce una reacción que yo preferiría llamar de aversión, aunque en ciertos casos podría admitirse, para calificarla, lo de "asco". El problema es que, a mi modo de ver, son quienes padecen de semejante limitación, y no quienes viven sencilla y naturalmente su relación con una persona de otra raza, quienes se equivocan, y harían bien en intentar corregirse. Pero ¡explíqueselo usted a un miembro del KKK!
El lobby gay ha vivido (está viviendo) justamente de equiparar el rechazo a lo homosexual con el racismo, dado que la conciencia norteamericana aún pena por sus culpas en este sentido. Pero caer en esa trampa sólo demuestra que estamos perdiendo la racionalidad a grandes pasos. No hay ninguna impostura biológica en un concúbito interracial, como la hay en uno homosexual.
¿Alguien me puede explicar qué demonios significa ese "palabro": "homofobia"? ¿Odio al igual, tal vez? ¿Odio a lo mismo?
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