09 abril 2017

Quevedo medita sobre el Domingo de Ramos



¿Alégrate, Señor, el ruido ronco
deste recibimiento que miramos?
pues mira que hoy, mi Dios, te dan los ramos
por darte el viernes más desnudo el tronco.

Hoy te reciben con los ramos bellos;
aplauso sospechoso, si se advierte;
pues de aquí a poco, para darte muerte,
te irán con armas a buscar entre ellos.

Y porque la malicia más se arguya
de nación a su propio Rey tirana,
hoy te ofrecen las capas, y mañana
suertes verás echar sobre la tuya. 






25 marzo 2017

Merodeando con aviesa intención


Original relato metaficcional, este de Muriel Spark, que muestra cómo se pueden hallar nuevos cauces al realismo. "Un poco siniestro y disparatadamente divertido", dice la solapa. Bueno, no es que me haya partido el bazo leyéndolo, pero sí que sorprende ese jugueteo con la muerte y con la maldad que se gasta aquí la autora, dentro de un argumento, si bien realista, como digo, en los límites de lo verosímil. Parodia, humor negro, diversos matices del humor están aquí presentes en dosis discretas.

Digo lo de parodia porque me parece encontrar algo de eso en lo que tiene la novela de metaficción, tan de moda de unos años a esta parte. Resulta que a Fleur Talbot la contratan para que supervise las autobiografías de un club de chiflados empeñados en que quede algo por escrito de sus tristes vidas. Ella aprovecha algo de su experiencia para la novela que está escribiendo, y queda perpleja cuando observa que los autobiografiados parecen estar copiando también su novela. No sé si a un Carlos Rojas, tan aficionado a estos juegos de espejos, le habría hecho gracia o le habría parecido, como a mí, que se toma un poco a choteo estas cosas.

Sorprende también la protagonista, (que por otra parte parece reflejar el pensamiento de la autora en muchas cosas) de moral más bien relajada pero capaz de apreciar a John Henry Newman, citado muchas veces en su relato.

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18 marzo 2017

...pertenecía a esa categoría social,


no tiene por qué entenderse la de los menos cultos, compuesta por esos que siempre andan interrogando sobre el modo de obtener un libro; saben bien que unos zapatos se adquieren en una zapatería, y los alimentos en un colmado, pero los umbrales de su imaginación dejan fuera la posibilidad de dar con una librería y entrar en ella a comprar un libro.

En Muriel Spark, Merodeando con aviesa intención

El que esté libre de pecado...


08 marzo 2017

Tsk, tsk, Lutero...


Ubi non est mulier, ibi ingemiscit aeger, quia est nata ad ministrandum. (Conversaciones de sobremesa, negrita mía)

Anda que si lo dice un obispo en este año de gracia... Y, sin embargo, es cierto. La disposición a servir (al olvido de sí, a la entrega) forma parte de ese plus que Álvaro d´Ors atribuye a la mujer como ser humano (aquí la exquisita glosa de Enrique García Máiquez sobre la cuestión). Es parte de su patrimonio como potencial madre. El feminismo, al reducir el hecho diferencial femenino a la posibilidad de ser ministra por el sexo o a no ser nunca culpable de violencia de género, no hace sino amputar esa cualidad en cuyo ejercicio la mujer se realiza (por emplear un término algo desfasado) mejor que en un consejo de administración o en un comando de elite (y ello aparte de lo que de servicio puedan tener también estas actividades, claro).



(Y juro por Aragorn, hijo de Arathorn, heredero de Isildur, señor de los Dunedain, que esta reflexión me viene a la mente con independencia de que hoy Google celebre algo así como el día de la mujer o no sé qué)

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06 marzo 2017

Imagen


Imagen es el primer libro vanguardista de Gerardo Diego y hoy es accesible en dos ediciones agotadas, pero relativamente fáciles de conseguir en Iberlibro o en alguna biblioteca. La primera es la de la editorial Aguilar, en su simpática colección de libros enanos Crisolín, donde se halla en solitario. La segunda es el volumen de Seix Barral Poesía de creación, que incluye todos los libros de Gerardo Diego que él etiquetó de este modo, es decir, los vanguardistas, y cuya primera edición es de 1974. El ejemplar que yo he utilizado es una reimpresión de 1980.

Imagen se compone de tres secciones tituladas "Evasión", "Imagen múltiple" y "Limbo". La que más grata me resulta es la primera, porque aún conserva ritmos tradicionales junto a un tono juguetón que es característico de todo el libro. Las otras dos resultan más inasequibles a mi paladar poco hecho a estos lenguajes. El título puede tener que ver con la disposición tipográfica de los versos, juguetona también, siempre de acá para allá, como en el famoso "Columpio".

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03 marzo 2017

Un personaje de Chejov,


en el cuento "Luces":

...la gente fría, reconozcámoslo, no se preocupa de la castidad. Esa virtud solo la conocen las personas afectuosas, impulsivas y capaces de amar.

Me quedo con lo último, claro: ser poco afectuoso, o nada impulsivo (lo cual también es una virtud) no inhabilita a nadie para la castidad. Me alegra ver que la doctrina de la Iglesia en este punto, relacionando castidad y amor, no se queda sola. 



27 febrero 2017

¿No será cosa de preguntarse


si la centuria que agoniza [siglo XIX, por supuesto] ha transcurrido pugnando en vano por ajustar los hechos a una filosofía preconcebida, en lugar de derivar la filosofía de la sucesión aleccionadora de los hechos?

No le quedaba nada por ver a Ramiro de Maeztu ("El desarme", en Hacia otra España). La centuria siguiente convirtió la filosofía en ideología, y muchos intentaron embutir a los ciudadanos en esa camisa de fuerza con la complacencia de ellos en tantas ocasiones. Y en eso seguimos, aunque ahora con una ideología que no tiene nada que envidiar a los caprichos de Sigerico de Horría, el tiranuelo que inventó Víctor Mora para el Capitán Trueno, y que se empeñaba en que en su país todo se hiciera al revés.

Oigo con frecuencia que la famosa ideología de género tiene su raíz en el individualismo: que nadie intente coartarme con normas estúpidas cuyo origen es incierto y discutible. Vive a tu aire, pon las normas que te dé la gana que yo pongo las mías propias. Según eso, no estaríamos ante una ideología sino ante la exaltación de la libertad individual llevada al límite.

Algo hay, pero eso no explica por qué ellos buscan reprimir mediante leyes, y cuando no, mediante la coacción violenta, a quienes simplemente quieren expresar que tal vez ese modo de organizarse la vida no sea conveniente ni a los propios individuos ni a la sociedad. Quien dice que poner al burro mirando a la carreta no puede traer nada bueno, es reprimido como en el reino de Sigerico.

Estoy más bien con los que dicen que la IG no es más que otra vuelta de tuerca del marxismo: la historia de la humanidad no es sino la historia de la lucha de sexos, y el fin de esa historia es una sociedad sin géneros, o de géneros elegidos a discreción.

No hay vuelta de hoja: a día de hoy, o se es cristiano o se es totalitario. Solo Cristo revela al hombre al propio hombre, y fuera de él solo hay cadenas, pesadas como las de 1984 o dulces como las de Un mundo feliz. El demonio no se conforma con ser una opción entre otras: necesita imponerse. Y, para ello, la destrucción del matrimonio y de la familia es la mejor opción. Lo viene planeando con siglos de antelación. No tiene prisa.