29 noviembre 2023

Varia

Al parecer, han desafinado lo suyo al tocar el himno en la apertura de la legislatura. Hay quien se ha enfadado por ello: ¡una más del sanchismo! Hombre, a mí me parece lo más adecuado: justicia poética, que le dicen.

Creo que quienes instan a Felipe VI a tomar posición contra el gobierno desconocen que, aparte de ser el rey, es el marido de Letizia. Una semejante toma de posición haría peligrar el trono, que es lo último que quiere la que “no iba a estar toda la vida presentando telediarios”. No, el ser una reina en el exilio no va con ella. Y no creo que la conciencia patriótica de Felipe pase por encima de la seguridad de su matrimonio.

Para mí que el ejército de asesores del presidente del gobierno tiene como labor prioritaria hacer ofertas que no puedan rechazar… Si no, no se explica cómo a este hombre todo se le allana con tanta facilidad. Ahora, Casero: el tipo que se equivocó al votar la reforma laboral era, si hacemos caso a la Audiencia de turno, un prevaricador de cuidado. Se equivocó…



26 noviembre 2023

Varia

Me pasé por la sede del PSOE, en Valladolid, por primera vez desde que empezaron las movilizaciones. Poca gente pero animosa, y no tan sosa como suelen ser los de derechas para estos asuntos. Gritos primarios, a veces groseros, pero constantes. De no ser el más soso de todos habría gritado “No tienes hxxxxx, Pucela no tienes hxxxxx”, con la música de Guantanamera, como es habitual, a ver si la gente se animaba, porque era un poco grimoso ver tan poca gente.

Cinco violadores magrebíes recibirán un curso de educación sexual, por malos. Oh, tiempos en que semejante expresión, “recibir un curso de educación sexual”, sería sin lugar a dudas un eufemismo para sugerir una buena somanta con varas de avellano, incluso con un principio de empalamiento. Aunque, si les dieran a elegir, me pregunto yo con qué se quedarían. Al menos, yo sé qué pingüe tendría que ser la compensación que me ofrecieran si por lo que fuere me rogasen la asistencia a un curso de esos.

“Se habla mucho de amnistía e independencia, pero se debería hablar más de precios” y otras cosas, se pone Feijoo. Di “violencia de género” en lugar de amnistía e independencia y verás lo que te cae. De qué querrá que se hable, nuestro aguerrido líder de la oposición. Creo que un día de estos bloquearé todas las notificaciones sobre el PP. No tengo el hígado para bromas.



22 noviembre 2023

Desdichas de la fortuna o Julianillo Valcárcel

Ha sido sorprendente, porque, no conociendo nada del teatro de los Machado, más que la Lola, no esperaba encontrarme con un pastiche del teatro áureo, y menos con un pastiche tan perfecto. Unos versos impecables, unas réplicas llenas de ingenio y un buen calco, sin exagerar la nota, del español de aquel momento, te hacen creer, por momentos, que estás leyendo a Lope o a Tirso. Solo no cuadra encontrarte con un acto cuarto. Y, ahora que lo pienso, falta el gracioso. Hay un criado muy agudo, Gil Blas, pero tan serio como el resto del reparto.

Julianillo Valcárcel es un bastardo del conde-duque de Olivares, llamado en realidad Enrique, a quien su padre colma de prebendas que a él le traen sin cuidado. Su drama es el de su amor por la dama Leonor: drama porque él ya está casado (lo han casado) con una Juana. Y Leonor, que le corresponde, sabe también que lo suyo no puede llegar a buen término. Hay una desavenencia al final del acto segundo, cuando Julián piensa que ella se entiende con un tal don Abel. Pero vuelven a entenderse, hasta el punto de recurrir Leonor al disfraz de hombre (otro tópico del teatro barroco). Pero a Leonor le entra la responsabilidad y a Enrique la calentura.

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16 noviembre 2023

Hay un momento en el Don Juan

de Torrente Ballester en que los diablos se hacen cruces (o lo que se hagan los diablos) de que Dios, al crear al hombre, haya caído una vez más en la debilidad de hacerle libre, con el riesgo que eso conlleva, como bien sabían ellos. La historia de la humanidad, al final, no es más que un combate entre el bien y el mal, donde el bien parece llevar las de perder, tantas veces, por eso mismo: porque no puede renunciar a la libertad, sino a costa de dejar de ser bien. En el pasado reciente de España, la izquierda se viene atribuyendo el haber sido el artífice de la democracia, a la que los franquistas (las derechas) no tuvieron más remedio que avenirse. Lo difunden por interés, claro, pero tengo la impresión de que han acabado creyéndoselo porque les resulta sumamente difícil aceptar que el régimen anterior tuviese la debilidad de volver a admitirles al juego político, cuando tenían todo atado y bien atado. Y atado y bien atado habría seguido si no fuera por la creencia en la libertad de la mayor parte de las personalidades que configuraban el régimen. Desde la ley de reforma política para acá, tal como se ve desde la atalaya del 2023, no hay sino una obscena carcajada de triunfo de la izquierda, subsecuente a la gran perplejidad que les causa la dicha debilidad del rival, al que no aspira sino a anular políticamente. Como la libertad humana para los demonios, las libertades políticas y civiles no son, para socialistas y adláteres, más que ocasión para “la gran venganza”, en expresión de Jesús Lainz.



14 noviembre 2023

Judas

 no trató de justificarse con argumentos pueriles.

Bien es cierto que tampoco tenía un proyecto político que realizar a toda costa. 

De todos modos, unas cuantas cuerdas de cáñamo salvarían aún la dignidad de algunos de los 179.



06 noviembre 2023

El otro

El Otro es un tipo convencido de no ser él mismo sino su hermano gemelo, que yace muerto en una dependencia de la casa donde tiene lugar la acción. Las esposas de los gemelos también están obsesionadas con amar al Otro, hasta el punto de que nunca sabemos si Cosme es marido de Laura y Damián de Damiana o viceversa. La confusión de identidades es total. Al margen del conflicto, pero padeciéndolo, están el Ama (de cría de ambos gemelos), el hermano de Laura, Enrique, y el psiquiatra don Juan.

Desde luego, el drama pide parodia desde el minuto uno, como hoy dicen. Ha de haber maneras más inteligentes, creo, de plantear el problema de la identidad, si es que es un problema desde el punto de vista filosófico, que no lo sé. Si La ternura del hombreinvisible me pareció un exceso, este disparate de Unamuno, que sin duda conoció Carlos Rojas y está en la base de su novela, roza peligrosamente el diálogo de besugos, pero sin la gracia de los de Armando Matías Guiu ni de las comedias de Jardiel. Y si soy un ignorante por decir que Unamuno escribía disparates, pues sea.

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05 noviembre 2023

Tarancón al paredón

Forma parte de una colección que lanzó Ricardo de la Cierva allá por los 90, titulada “Episodios históricos de España”. No son novela, como los de don Benito, sino divulgación histórica. Este se dedica al año 1974, un año decisivo, como recalca el autor, porque en él se jugaba el destino del régimen y de España, por supuesto. La partida era entre el llamado búnker y los llamados aperturistas. Aquéllos, partidarios de continuar con el Estado de las Leyes Fundamentales; estos, trabajando para mover las cosas de modo que acabáramos pareciéndonos a una democracia estilo occidental. Franco, por la edad y la enfermedad, era cada vez más una sombra de sí mismo. El asesinato de Carrero, además, le había dado, si no la puntilla, el rejón de muerte. Estas luchas políticas hacen que en España nadie haga demasiado caso a la crisis internacional desatada por el asunto del petróleo el año anterior.

Vemos sucederse episodios como el discurso de Arias Navarro el 12 de febrero (el del famoso “espíritu”), el caso Añoveros (obispo al que se podría aplicar ese calificativo grosero, muy utilizado hoy, derivado del verbo tocar), el artículo de Girón llamando a cerrar filas contra el cambio (el gironazo), el atentado de la calle del Correo, la asunción interina de la jefatura del Estado por Juan Carlos o la amenaza de Marruecos al Sahara, junto a otros sucesos más chuscos, que el autor, que escribe aquí mejor que en otros libros que le conozco, utiliza como salsilla.

De la Cierva, que parte en buena medida de sus propios recuerdos como cargo destacado en el ministerio de Información y Turismo, concede protagonismo en su relato a aquellas personas a las que conoció más de cerca, como el ministro Pío Cabanillas, que acabó destituido por demasiado aperturista; o el médico de Franco, Vicente Gil, más bien cercano al búnker, que gozaba de la ventaja que puede suponerse a la hora de influir en el Caudillo. El título habla de la importancia que concede al autor a la jerarquía eclesiástica en la transición, y en concreto al cardenal arzobispo de Madrid, bestia negra, ciertamente, para los del búnker. Pero en este volumen no pasa de protagonizar, pasivamente, esas amenazas que no pasaron de ripios.

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02 noviembre 2023

LOMLOE

Un cuento contado por un idiota, lleno de esdrújulos y polisílabos, y que nada significa.

Más que ley Celaá, habría que llamarla ley Macbeth.



01 noviembre 2023

Digan

En mi casa solía utilizarse un dicho para expresar que te daban igual las habladurías: “si dicen que dizan, mientras no hazan…” En Yo, el supremo, de Augusto Roa Bastos, que a pesar de su volumen emplea una expresión bastante lacónica, me encuentro con otro menos tosco y muy sabio: “Digan, que de Dios dijeron”.