23 marzo 2025

La conjura de las rapaces (Alix senator, 3)

Con los dos primeros números agotados, me leo el 3 para descubrir a un Alix de pelo blanco, cincuentón y senador. No aparece ninguna esposa pero sí un hijo, Titus, cuya madre imagino que conoceremos en algún otro número, anterior o posterior. Pero hay algo de misterio en ello, ya que los chicos le mientan a la madre para meterse con él. Uno puede pensar que se trate de Lidia, la hermana de Augusto, ya que, cuando Alix acude a ella para que interceda por Titus, encarcelado por su hermano, parece mover más que una influencia. Pero el desenlace te hace replanteártelo.

En todo caso, la trama no es esa. Se trata de que hay, como indica el título, una conjura contra Augusto, movida por próceres disgustados con el emperador, que tratan de colocar en el trono a un Cesarión que no ha muerto en Alejandría, como supone la Historia. A causa de Enak, que había tomado partido por el hijo de Cleopatra, Alix cae en desgracia de Augusto. El desenlace es feliz para Alix, como cabe esperar, pero resulta más bien inverosímil.

No es Jacques Martin, evidentemente. Sigue la pauta de este a la hora de mezclar invención con historia, y no cabe duda de que, como en Astérix, sirve bastante bien para aprender cultura clásica. El dibujo tiene la ventaja, sobre el de Martin, de que las caras son menos parecidas entre sí (Martin tenía cuatro o cinco moldes), pero quizá dé menos sensación de vida. El guion flojea, sobre todo si lo comparamos con esas grandes construcciones que son Las legiones perdidas, El último espartano y La tumba etrusca.

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