25 septiembre 2021

Plomo para espías

Len Deighton concluye de un modo singular su trilogía “Anzuelo, sedal y plomo”: con el último volumen narrado en tercera persona y recapitulando desde este nuevo punto de vista todo lo relatado hasta entonces, incluyendo la trilogía anterior, “Juego, set y partido”. Esto nos acerca de un modo nuevo a Bernard Samson, entre otras cosas, enterándonos de lo que otros piensan de él; pero, sobre todo, y esa es la gran aportación del volumen, contemplando todo lo que fue en realidad la operación Fiona, por así decirlo: cómo fue ideada toda la trama por Bret Rensselaer con el objetivo de debilitar de tal modo al Berlín Este que acabara constituyendo la primera pieza del dominó que acabaría con el bloque comunista en Europa. No fueron, pues, ni Reagan, ni Juan Pablo II, ni la Thatcher, los que hicieron caer el muro, sino la mente maquiavélica de Bret y la sangre fría de Fiona. Esto lo digo yo, claro, no es una conclusión que figure en la novela. Pero Deighton debió de aprovechar así los sucesos en torno a 1990, que es cuando fue escrita esta parte.

Fiona es, de hecho, al personaje central en esta ocasión, frente a un Bernard más en segundo plano, un Bernard que, como sabemos por las otras entregas, no estaba al tanto de la operación y llegó a creer por mucho tiempo que su mujer era una auténtica traidora. Lo que hace el autor es ponernos frente a las debilidades de esta mujer, que equilibran ese valor y ese aplomo que la convierten en elemento fuerte del espionaje británico, así como conocíamos ya las de Bernard. La trama, que viene a ser, como decimos, la de toda la serie, bordea peligrosamente lo inverosímil, con ese patriotismo heroico de una protagonista que pone en jaque lo que era un matrimonio y una familia feliz a cambio de liquidar la guerra fría en una jugada temeraria donde las haya. Pero el autor sale airoso gracias, una vez más, al realismo de los diálogos y a la coherencia interna del relato.

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14 septiembre 2021

Pongan socialismo donde dice democracia, y lo compro.

(Juan Manuel de Prada, en ABC de anteayer.)

UNA ESCUELA MÁS DEMOCRÁTICA

Hay mucha gente ingenua que contempla horrorizada las reformas educativas que se avecinan, tanto en la escuela primaria como en la universidad, y se preguntan: «¿Por qué quieren el doctor Sánchez y sus mariachis igualar al estudiante esforzado con el que suspende o copia en los exámenes?». Pues por la sencilla razón de que son demócratas consecuentes; y, como afirma Nicolás Gómez Dávila, «el demócrata pasa el rasero sobre la humanidad para recortar lo que rebasa: la cabeza. Decapitar es el rito central de la misa democrática».

Y, para que esa misa sea un auténtico éxito, el gobernante demócrata debe halagar la envidia de los zoquetes, de los borregos, de la carne amontonada, que son su principal granero de votos.

 Pues, como nos enseña Unamuno, «cuando la envidia su hiel en muchedumbre vacía/ de gratitud al llamamiento sorda/ suele dejarla y la convierte en horda,/ que ella es la madre de la democracia». La envidia, en efecto, es la madre de la democracia, su motor primero; y para que la democracia funcione a pleno rendimiento conviene tenerla alimentada, ofreciendo a la horda de zoquetes, de borregos, de carne amontonada la igualación con los estudiosos, con los inteligentes, con los espíritus distinguidos. No hay más igualdad entre los hombres que su común filiación divina, que obliga al buen gobernante a castigar cualquier intento discriminatorio y a vigilar que a todos se concedan las mismas oportunidades. Pero en lo demás no hay igualdad, pues el reparto divino de los talentos no es igualitario; y en quien quiere hacer iguales a quienes por naturaleza son distintos no hay más que odio teológico.

Además de fundar su imperio sobre la envidia, la democracia la alimenta más que cualquier otro régimen político. Pues, como observa Max Scheler, proclama pomposamente derechos políticos e igualdad social, a la vez que permite diferencias muy notables en el poder efectivo y en la riqueza (sobre todo si gobierna la izquierda caniche, al servicio de la plutocracia), generando una sociedad en que cualquiera tiene ‘derecho’ a compararse con cualquiera y, sin embargo, no puede compararse de hecho. Así que los zoquetes, los borregos, la carne amontonada que aseguran la provisión de votos a los gobernantes viven en un perpetuo estado de insatisfacción rabiosa que exige ser consolado, mediante la humillación de la inteligencia, del trabajo, del mérito, de la belleza. Y para ello, los gobernantes demócratas nivelan por lo bajo, haciendo tabla rasa del talento, denostando y ensuciando todo lo que es de naturaleza superior, hasta igualarlo con lo que es de naturaleza inferior, incluso subordinándolo. Llegará el día en que, para aprobar un examen, sea obligatorio hacerlo rematadamente mal.

Es el resultado natural de una sociedad donde se estimula y azuza la envidia. Manuel del Palacio lo sintetizaba maravillosamente en una quintilla: «¡Igualdad!, oigo gritar/ al jorobado Torroba./ Y se me ocurre pensar:/ ¿Quiere verse sin joroba,/ o nos quiere jorobar?».



09 septiembre 2021

Mujeres y premios

No he visto desafiar con más desparpajo el principio de no contradicción que cuando se habla de la España de Franco.

Último ejemplo: en el programa radiofónico de Luis Herrero se habla del centenario de Carmen Laforet. La voz femenina proclama:

“Estamos en la posguerra. Las mujeres no escriben ni ganan premios literarios…”

Y a continuación nos cuentan la historia de una mujer que presenta su primera obra a la primera edición del primer premio literario instituido tras la guerra, ¡y va y lo gana! Viva la coherencia, caramba.

Ahí va la lista de los ganadores del Premio Nadal (que Francisco Umbral llamaba dedal por la frecuencia con que lo ganaban las mujeres) y ahí la de los ganadores del premio Planeta. Y no, en la posguerra las mujeres no escribían, salvo Concha Espina, Elena Fortún, Pilar Millán Astray, María Luz Morales, Carmen de Icaza, Ana María de Cagigal, Elisabeth Mulder, Ángeles Villarta, Eugenia Serrano, Eulalia Galvarriato, Rosa María Cajal, Susana March, Mercedes Formica, Mercedes Sáenz Alonso, Mercedes Ballesteros, Elena Quiroga, Dolores Medio, Ana María Matute, Carmen Conde, Ester de Andreis, Ángela Figuera, Concha Zardoya, María Beneyto o Gloria Fuertes, por mencionar solo las que empezaron a publicar antes de 1950. ¿Cómo era aquello del mentiroso y el cojo…?





08 septiembre 2021

Ignacio Sánchez Cámara, impecable.

(No dice nada que no sepamos, pero alguien tiene que decirlo. Se titula "Nación y democracia liberal y salió anteayer en el ABC.)


La supervivencia de la Nación española, al menos en su integridad, está amenazada. Como la democracia liberal en ella. Sin duda, lo primero es más grave que lo segundo. El régimen político importa poco si la Nación no existe. El régimen político creado por Europa es la democracia liberal. En realidad, sobra el adjetivo. La democracia, o es o no es. Y la única forma de democracia real es la liberal. Hablar de democracia popular es una necedad. ¿Cabe una democracia antipopular? ¿No es ella el Gobierno en nombre del pueblo? Pero quizá sea prudente conservar el adjetivo para rechazar sus suplantaciones y corrupciones.

La democracia no consiste en el poder absoluto y limitado sólo temporalmente de la mayoría. La

 democracia no es sólo el gobierno de la mayoría. El pueblo no es la mayoría. La mayoría puede ser tiránica. La democracia requiere algo más, mucho más, que el gobierno de la mayoría. No hay democracia (liberal) sin la existencia de ciudadanos libres e iguales ante la ley, sin soberanía nacional, sin división de poderes, sin Estado de derecho, sin garantía de los derechos naturales. Todo esto está amenazado en España.

No todo Gobierno nacido de las urnas y del Parlamento es necesariamente democrático. Tiene que respetar los requisitos y condiciones mencionados. Un Gobierno formado, en todo o en parte, por fuerzas políticas no democráticas no puede ser democrático. Es muy dudoso que el PSOE actual sea, con arreglo a estos criterios, democrático. Es seguro que Podemos no lo es. El comunismo no es democrático. Si en algún momento (el eurocomunismo) lo fue es que no era verdaderamente comunista. Defender las dictaduras cubana y venezolana, más aún el estalinismo, es hacer profesión de fe totalitaria. Este Gobierno español no cree en la existencia de ciudadanos libres e iguales. Para él, no todos los ciudadanos tienen los mismos derechos. Por ejemplo, no todos tienen derecho a decidir la educación que reciben sus hijos, ni a hablar en todos los ámbitos públicos la lengua común de todos los españoles. Tampoco pueden defender la soberanía nacional quienes no creen en la nación. Quienes niegan a la oposición legitimidad para acceder al poder no son demócratas sino totalitarios. Quienes creen que la democracia es de izquierdas son hemipléjicos morales o, si recurrimos al dictamen de Ortega y Gasset, imbéciles.

Tampoco hay democracia liberal sin división de poderes. La teoría procede de Locke y Montesquieu y fue asumida por los redactores de ‘El Federalista’ y ‘padres fundadores’ de la Constitución de los Estados Unidos. Es necesario que el poder frene al poder. Si no hay división de poderes, el poder es absoluto. Es especialmente necesario constituir un poder judicial independiente del Gobierno. Exactamente lo contrario de lo que se pretende en España. El gobierno de los jueces se convierte en botín de los partidos y de las mayorías parlamentarias. Todo el poder para el pueblo y el pueblo soy yo. Muerte de la democracia liberal.

El Estado de derecho consiste en el sometimiento de todos los poderes del Estado al derecho. A ninguno le pertenece el monopolio del derecho. Ni al Parlamento. También él se encuentra sometido al derecho, que protege a todos y está sobre todos. Ahora se pretende que el derecho no es sino la voluntad del poderoso al servicio de la ideología dominante bajo la comunista teoría del uso alternativo del derecho. La ley, sometida al poder. Y no al contrario. Estamos desmantelando el Estado de derecho y, con él, la democracia liberal y, con ella, la libertad y la dignidad. El derecho soy yo. Puro absolutismo camino al totalitarismo.

La democracia se fundamenta en el respeto y garantía de los derechos naturales que todo hombre tiene por el hecho de serlo. Ahora se pretende que es el poder quien crea y confiere los derechos y mientras dure su voluntad. De siervo de los derechos pasa el poder a ser señor de ellos, soberano de lo justo y de lo injusto. Es la muerte del Derecho y de los derechos. Es la falsa soberanía de los súbditos. El poder le dice al súbdito: si tienes derechos es porque yo te los otorgo. Los esclavos felices y la servidumbre voluntaria. La termitera satisfecha.

Y, claro, Dios y la religión, especialmente la cristiana, la única verdaderamente liberadora, molestan. Hay que imponer el laicismo, más bien el ateísmo de Estado, por decreto. Como el cristiano es un hombre libre, liberado por Cristo, es un obstáculo para el proyecto totalitario. Queda proscrita toda defensa de la contribución del cristianismo a la civilización europea, a la dignidad de la persona, a la libertad y a la democracia liberal. Sí. La democracia liberal no habría sido posible sin el cristianismo.

La democracia griega era otra cosa, y la República romana, un régimen mixto. Las democracias sólo arraigaron en sociedades cristianas. Luego se extendió a otras. Novalis lo dijo: Europa, es decir, la Cristiandad. Por eso, san Benito es el patrón de Europa. Porque, como recordó memorablemente Alasdair McIntyre, en la soledad de Subiacco salvó de la destrucción los sabios libros antiguos y liberó a lo que luego, gracias a él, fue Europa, de la barbarie y de los tiempos oscuros. No, no fue la Europa cristiana medieval la época de la oscuridad y la barbarie. San Benito no fue la oscuridad sino la luz, no fue la barbarie sino la civilización. Las naciones europeas no pueden ni deben ser confesionales, pero deben ser cristianas si quieren ser verdaderamente europeas.

En España agoniza la democracia liberal. Pero mucho más grave que esto es que agonice la propia nación. Si ella muere tanto da que sea democrática o no. Ya no será. ¿Puede poner el presidente del Gobierno de España algún ejemplo, salvo el suyo, de un Gobierno europeo integrado por comunistas y apoyado por separatistas? Si no puede, carece de la más mínima legitimidad para censurar a la oposición, incluido Vox, porque esta fuerza política, guste más o menos o nada, respeta la Constitución mucho más que los comunistas y los separatistas. Y que el PSOE actual. En España agonizan la nación y la democracia liberal. La solución depende de nosotros, los ciudadanos libres e iguales ante la ley. España goza de mala salud, pero sigue en nuestras manos. Mientras exista.

                                        Ignacio Sánchez Cámara, ABC, 6 de septiembre de 2021



02 septiembre 2021

Leer a los muertos y muertas

tiene la ventaja de que rara vez te vas a encontrar con los rebuznos habituales en los que emborronan hoy cuartillas sobre temas como “La mujer en el siglo XX”. Con este título publicó Rosa Chacel un artículo en Tiempo de historia (número 67, 1980) donde te encuentras, por ejemplo, esto:

¿Puede darse un texto más igualitario, más cobijador de hombres y mujeres que el Decálogo?...

 

No lo será, desde luego, la ley de violencia de género…

 



01 agosto 2021

Aparición del eterno femenino contada por S. M. el Rey

Álvaro Pombo ha elegido un punto de vista infantil, con claros propósitos humorísticos. Ingenuidad, fantasía, deseo de hombrear que contrasta con una visión esquemática del mundo, todo eso está ahí puesto por el autor con gran habilidad. Al punto de vista infantil se une el registro coloquial, con leísmos y otros localismos, dislocaciones sintácticas y parrafadas largas sin puntos y aparte. Las novelas en este plan, como Cinco horas con Mario o Duelo en la casa grande, no dejan de ser un poco torrantes, pero en este caso el humor se encarga de atemperar la monotonía de la elocución. El resultado convence.

El eterno femenino es Elke, la chica alemana adoptada por una pariente, que deslumbra al Chino, el primo del narrador, al que a su vez llaman Ceporro pero que en su propia narración se erige en rey, con lo que completamos la explicación del título. Lo de “contada por” es lo fundamental, ya que aquí no pasa nada que no le pase a un chico corriente, pero nunca nadie, que yo sepa, se había adornado de este modo utilizando la mente infantil; utilizándola solo en parte y sin intención de que nos lo creamos, todo hay que decirlo, pues reconocemos al socarrón Pombo detrás de ciertas metáforas audaces y de tantas ironías que lo son para el lector pero no para el relator.

Y algo que me agrada: una novela situada en la posguerra civil sin sarcasmos estúpidos sobre las personas e instituciones del régimen (por antonomasia).

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22 julio 2021

Las sandalias de plata


El título parece de cuento de hadas, pero en realidad es una metáfora macabra que alude al metal radiactivo con el que el inocente protagonista va a hacer justicia sobre los malos. Sí, Blas Civicos es aquí un inocente al estilo del Azarías de Delibes, que sin intención va a servir de instrumento a un dios vengador. En realidad, algo hay de cuento de hadas, porque hay malos como brujas o como ogros y hay tiernos niños, o adultos con mentalidad de tales, que les dan cruelmente su merecido. La narración tiene esa misma perspectiva inocente, naïf, que es habitual en Jiménez Lozano y que aquí se halla a tono con Blas y con su hermana la Tana, por más que “tú sí que sabes cosas, Blas Civicos”, frase que se repite con intención.

Este Blas Civicos se presenta como segunda salida literaria del Blasillo de San Manuel Bueno, mártir de Unamuno, ya que la historia se sitúa, también, en el mismo escenario sanabrés, aunque esta no es, ya digo, historia de crisis de fe, sino de enfrentamiento entre humildes y poderosos, historia mil veces contada por los narradores de estos pagos, pero con el sello personal del abulense, que le da un aire misterioso a lo Faulkner, en el sentido de que nos fuerza a reconstruir constantemente lo que solo se sugiere.

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21 julio 2021

Memoria democrática

 Churchill: "Democracia es cuando llaman a la puerta de tu casa a las seis de la mañana y es el lechero."

En 1936, la democracia se acabó cuando llamaron de madrugada a la puerta de José Calvo Sotelo y eran cinco hombres armados con carné del PSOE.

Lo demás son matices.





16 julio 2021

San Luis Rey de Francia

Es una narración sencilla, como las de la colección Arcaduz, que pretende acercar la vida de San Luis a los no conocedores. Como yo. Está puesta en boca del propio rey santo y empieza in medias res, o mejor dicho, in finales res, o como se quiera decir en latín que empieza cuando San Luis agoniza en Tierra Santa. Pero eso es solo el primer y breve capítulo, pues en seguida nos vamos a la época en que Luis era niño y se convirtió en heredero del trono de Francia al morir su hermano Felipe.

“En trabajos y aflicciones contra moros” decía Jorge Manrique que se ganaban el cielo los caballeros, y así lo vemos en el caso de un rey que, como otros, “tomó la cruz”, es decir, se alistó para recuperar Jerusalén de las manos de los infieles, lo que venía a ser un acto de penitencia o simplemente de virtud en un momento en que la Unión Europea se llamaba Cristiandad. Tan santa le parecía la empresa, como a los demás, que no entendió por qué Dios le sometía a la prueba de ver fracasar por dos veces su intento. En cualquier caso, no fue la Cruzada su único acto de virtud, puesto que le vemos a menudo practicar la penitencia y la caridad.

Los que estamos tan peces en historia que solo hemos oído hablar de doña Blanca de Castilla en la letrilla de Quevedo nos enteramos aquí de que se trataba de la madre de San Luis. Si las madres son en gran medida responsables de la santidad de sus hijos, algo nos toca de la gloria del rey cruzado.

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13 julio 2021

Nuestro hombre en la CIA


Iván Vélez
pasa revista a las iniciativas culturales que surgieron en los años de Franco como base de una oposición política no comunista al régimen: Congreso para la libertad de la Cultura, encuentros de Sociología, revistas como Cuadernos para el diálogo y otras más efímeras… Como sucedió con Willi Münzenberg en el área comunista y a nivel internacional, allí hubo un patrón que fue el poeta francés Pierre Emmanuel (al que yo no conocía de nada), que pilotaba el asunto a través, sobre todo, del dramaturgo español Pablo Martí Zaro (que me resulta igualmente desconocido). En el tinglado colaboraban tipos como Dionisio Ridruejo (la tía Juana de aquellas bodas), Julián Marías, José Antonio Muñoz Rojas, José María Valverde, Tierno Galván, Aranguren… Como se ve, gente ilustre que después tiraría por caminos diversos.

Todo ello acabó confluyendo en la famosa Plataforma democrática, que a su vez se fundió con la Junta de Carrillo y sus compañeros de viaje para desembocar en la sopa de letras de la Transición hacia esto, como decían en El Alcázar sin saber lo que aún restaba. Lo de la CIA, que aparece muy poco en el libro, por cierto, es porque, en efecto, la inteligencia norteamericana metió dólares en el asunto, lo que ofendió el pudor de muchos de estos hombres cuando lo desveló el New York Times.

Lo de federalismo del subtítulo obedece al prestigio que esta idea tenía entre esta gente, hasta tal punto que expresaban sus simpatías por los nacionalismos periféricos con una radicalidad que hoy nos parecería también, a la mayoría, impúdica.

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11 julio 2021

Igualdad feminista

 En Caja Laboral lo han clavado. 


10 julio 2021

Ley Alegría

Parece que la ley Celaá tendrá que llamarse ahora ley Alegría. Se aprobará alegremente, se promocionará alegremente, se titulará alegremente, no cabe duda.  [alegría 3]




08 julio 2021

Si no puedes contra la mentira

Creo que era Pedro Fernández Barbadillo el que recordaba hace poco lo que Solzhenitsyn decía en un artículo: “Si no puedes vencer la mentira comunista, al menos no la digas tú”. Emplear el lenguaje del enemigo, en efecto, es empezar a ser derrotado. Sobre todo si el enemigo usa el lenguaje como arma, al servicio de la ideología.

Está sucediendo con el término homofobia. Es un término totalitario, inventado con el fin de criminalizar a quienes disienten de la normalización de la homosexualidad: son delincuentes, réprobos, incluso enfermos (“fóbicos”), y recordemos que en la Unión Soviética se encerraba en clínicas psiquiátricas a los disidentes. Por eso es un error que lo utilicen quienes no aceptan la imposición de las teorías de género. Aparte de su pésima construcción gramatical, claro (homófobo sería “el que odia lo igual”).

En una de sus novelas, José Jiménez Lozano llamaba chin a ese lenguaje de inspiración totalitaria. No estaría mal que diésemos el aviso (¡chin!) cada vez que en nuestro entorno alguien emplee, frívolamente, terminajos como homofobia, lgtbifobia (¡!), machista, orientación sexual, etc.



30 junio 2021

Si está todo muy claro, hombre.

Michael Signorile, periodista homosexual:

Pedimos el derecho a casarnos no como una forma de adherirnos a los códigos morales de la sociedad, sino de deshacer un mito y alterar radicalmente una institución arcaica. La acción más subversiva que pueden emprender los gays y lesbianas es transformar por completo la noción de familia.

Citado por Alicia Rubio, Cuando nos prohibieron ser mujeres…, capítulo 19, final





27 junio 2021

Los renglones

Están preparando una versión cinematográfica de Los renglones torcidos de Dios. Un tal Oriol Paulo como director. (Digo un tal porque entiendo poco de cine español, qué le vamos a hacer). Solo espero que sea mejor que la mejicana que ya existía, realmente patética, a juzgar por los trozos que vi en Youtube, o en algún otro sitio.

Y también espero que no le tumben el proyecto cuando se enteren de que el tipo que escribió la novela original apoyó el golpe de Pinochet en un artículo de ABC y renunció a su silla de procurador en Cortes cuando se legalizó el PCE. La memoria, ya saben…

¿Qué no dé ideas? Bah, a lo mejor le hago un favor a la novela…



16 junio 2021

La vida nueva

La Vida nueva de Dante y las Rimas de Cavalcanti en un solo volumen de Siruela, bonito volumen de tapa dura, con ilustración de la Divina Comedia en la portada. Edición bilingüe hasta de los comentarios en prosa de Dante a sus sonetos. Traducción de Julio Martínez Mesanza en lo de Dante y de Juan Ramón Masoliver en lo de Cavalcanti. Una joyita, vamos. Martínez Mesanza traduce bastante ajustado al texto original, lo que permite ir cotejando, pero he de reconocer que me hubiera gustado una traducción más literaria. Por ejemplo, que respetara la forma del soneto, aunque no queda mal el verso libre que ha elegido. Por supuesto, no me he tragado los comentarios en italiano, porque no domino la lengua para tanto.

Otro día me meteré con Cavalcanti.


13 junio 2021

Juan de la Cierva

Si hubiera que quitar el nombre a todos los lugares, instituciones, eventos, etc., cuyo titular tuviese alguna mancha en su vida, nos quedaríamos, no sé, con la ciudad de San Francisco y con la miel de la Granja ídem, y poco más. Una vez más, la familia de Juan de la Cierva toma la línea de defensa equivocada: no hay documentos que prueben que apoyó al bando franquista. Y si lo hizo, ¿qué? ¿Es que apoyar al bando de Negrín lo hubiera hecho más decente? Según ese modo de razonar, si realmente se probara que su abuelo estaba por Franco, sí que habría que negarle honores. Un genio, el nieto.

El ingeniero español es víctima del gobierno más estúpidamente sectario (y envidioso) de la historia de Europa, y no hay más. ¿O habrá que cambiar el nombre a los productos Chanel, dejar de editar los discos de von Karajan o volver a condenar al silencio a Ezra Pound? Y eso en la hipótesis de que se pudiera equiparar a Franco y a Hitler. Mejor dejo de dar ideas.



 

11 junio 2021

Tertulianos

Pensé que esta palabra era un barbarismo surgido con ocasión de las tertulias radiofónicas. Pero no. Hete aquí que me lo encuentro en la Vida de Torres Villarroel, siglo XVIII.



08 junio 2021

Tanto más ardientes...

Armando reflexiona sobre cómo es más difícil conquistar el amor de una prostituta que el de una jovencita.

Ser amado por una joven casta, ser el primero en revelarle ese extraño misterio del amor ciertamente es una gran felicidad, pero es la cosa más sencilla del mundo. Apoderarse de un corazón que no está acostumbrado a los ataques es entrar en una ciudad abierta y sin guarnición. La educación, el sentido del deber y la familia son muy buenos centinelas, pero no hay centinela tan vigilante que no pueda ser burlado por una muchachita de dieciséis años, cuando la naturaleza, por medio de la voz del hombre que ella ama, le da esos primeros consejos de amor, tanto más ardientes cuanto más puros parecen.

(En La dama de las camelias, capítulo XII)




 

 

04 junio 2021

La expresión “yo quiero”

funciona entre nuestros jóvenes como sinónimo de “yo tengo derecho a”. Y no es casual. Esta conducta es coherente con lo que la publicidad nos está continuamente animando a creer: que tenemos derecho a aspirar a que la equivalencia entre “yo quiero”, “tengo derecho a” y “yo puedo” sea un valor innegociable.

“La adolescencia: la cultura anfibia”, en El deber moral de ser inteligente.