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17 agosto 2014

En democracia no hay censura. Hay notas orientativas.


Me pregunto si alguna de las novelas publicadas en la posguerra española, como las que recibieron el premio Nadal, o el Planeta, aparecería con una nota en la que alguien tratara de orientar al lector para interpretarla en un sentido afecto al régimen.

Lo digo porque en El caos y la noche, de Henry de Montherlant, edición española de 2009, un tipo se ha creído obligado a escribir un cómico apéndice que pretende disuadir al lector de leer la obra como una apología del franquismo, ya que, según él, ocurre lo contrario.

Y lo cierto es que a ningún lector con dos dedos de frente, al llegar a la página 186, se le habría ocurrido hacer una interpretación política, pro o antifranquista, de esta magnífica novela de corte existencial.

No sé si hacen reír o llorar. O expeler otro tipo de materia orgánica.

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